domingo, 5 de junio de 2011

CNT se manifestó en Madrid contra los recortes de derechos laborales y sociales

· Miles de personas llegados de todos los puntos del Estado español recorrieron el madrileño barrio de Vallecas, lugar de la marcha.

· La Confederación (CNT) fue muy crítica con la reforma de la negociación colectiva, por innecesaria, injusta y fuente de más precariedad.

· Se ha hecho un llamamiento a otras organizaciones anticapitalistas para unir esfuerzos y plantar cara al salvaje ataque que está sufriendo la clase trabajadora.

Miles de militantes llegados de todos los puntos del Estado se dieron cita esta mañana en el madrileño barrio de Vallecas para denunciar la política de recortes de derechos laborales y sociales que, a un ritmo frenético está imponiendo el gobierno del PSOE; unos recortes que están desmontando los últimos pilares de un Estado del bienestar ya de por sí bastante raquítico e incapaz de satisfacer las necesidades humanas más básicas.

Al acabar la manifestación en el Parque Azorín, se dió paso al mitin en el que intervinieron, Pablo Agustin, secretario de Acción Sindical del Secretariado Permanente, Luis Fuentes, ex-Secretario General y Antonio Baena, secretario de Acción sindical de la Regional Andaluza.

Entre otros temas como el de la crisis, el apoyo al movimiento del 15-M, o la necesidad de ampliar la contestación en las empresas, uno de los más denunciados fue el de la reforma de la negociación colectiva, que a juicio de la CNT, y pese a la escenificación de ruptura, sus protagonistas ya habían pactado anteriormente en un 90%. Ahora el texto será aprobado por Decreto del Gobierno y, de gual manera, hará patente que la reforma no será equilibrada y modificará la estructura de la negociación colectiva para favorecer los intereses empresariales, facilitará el descuelgue salarial y la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, ampliará la desregulación y la flexibilidad laboral en las empresas, se perderán derechos consolidados en los convenios, se crearán nuevos modelos de contratos basura para los jóvenes y se darán a las Mutuas Patronales competencias en las enfermedades comunes y se ampliará el control y la presión contra los trabajadores que enfermen.

En suma, y bajo el paraguas de la reforma de la negociación colectiva, se va a llevar a cabo una Reforma Laboral mucho más profunda y lesiva para los intereses de los trabajadores que la realizada en 2010 y se unirá así al vergonzoso ASE (Acuerdo Social y Económico) firmado en febrero por los sindicatos CCOO, UGT, la Patronal y el Gobierno, y donde se contemplaba el recorte de las pensiones.

Frente a esto, los trabajadores y trabajadoras organizadas en la CNT, se han rebelado y han decidido romper de una vez con las dinámicas del miedo, el desánimo, la división y el sálvese quien pueda, para empezar para salir a la calle a decir basta, como ya están haciendo miles de trabajadores y trabajadoras en otras partes del mundo.

Ese proceso de movilización, para tener una capacidad real de enfrentar el ataque contra la clase trabajadora, tendrá que construirse desde distintas organizaciones y movimientos sociales desde el rechazo al Pacto Social y una perspectiva anticapitalista. CNT ha realizado un llamamiento para empezar a trabajar en ese sentido.

El 4 de junio es sólo un primer paso, en el que se ha animado a participar a los trabajadores y trabajadoras de toda condición, que compartan esta necesidad de organizarse y luchar.


miércoles, 1 de junio de 2011

Olier Mordrel, independentista bretón, agente nazi y después agente del «Stay-behind»

Como ya se expuso en «Que ardan todas las patrias», la vinculación que hubo entre el mito ario con el celtismo, y de ahí al nacionalismo étnico. Un ejemplo lo tenemos en el nacionalismo bretón colaboracionista con el Tercer Reich alemán, durante los años de la Segunda Guerra Mundial, y precursor del concepto nazi de la «Europa de las étnias». Como fue el independentista bretón Olier Mordrel, que también fue parte del engranaje antisubversivo de la OTAN, conocida, entre otros nombres, como Red Gladio o redes Stay-behind. Otra prueba de cómo los separatismos, en una época determinada, fueron también filofascistas.

Documentos desclasificados el 4 de abril de 2011 por el MI5 (servicio británico de contraespionaje) demuestran que Olivier Mordrelle —alias Olier Mordrel— fue a lo largo de todo el periodo de la Segunda Guerra Mundial un importante agente de la SD (Sicherheitsdienst), el servicio de inteligencia del partido nazi alemán.

Olier Mordrel (1901-1985) es conocido como una de las figuras más prominentes del nacionalismo bretón en el siglo XX. Este personaje esperaba que el proyecto nazi para Europa llevara, entre otras cosas, a la independencia de la Bretaña francesa.

Por esa razón se acercó al partido nazi alemán en los años 1930, época en la que fue representante del Movimiento de los Federalistas Europeos. Su visión racial del celtismo rápidamente lo lleva entonces a abrazar los conceptos del nacionalsocialismo.

Condenado en Francia, en 1938, por atentar contra la unidad de la nación francesa, Olier Mordrel se refugia en Alemania, pero regresa posteriormente a Francia con los ocupantes nazis. En aras de preservar su alianza con el gobierno de los colaboradores franceses instalado en Vichy (conocido también como el régimen de Vichy), Berlín no cumple su compromiso de crear un Estado bretón. En el momento del desembarco aliado, Mordrel huye a Alemania donde se une a los últimos defensores del régimen nazi, antes de huir hacia América Latina. Regresa a Francia en 1972 y allí trabajará a favor del candidato socialista Francois Mitterrand en la campaña que antecede la elección presidencial de 1981.

Se sabía hasta ahora que Olier Mordrel había colaboradora estrechamente con la Alemania nazi. Se descubre que fue un asalariado de la Abwehr, y posteriormente de la SD a lo largo de toda la guerra. Se creía que los aliados lo habían arrestado en Italia mientras huía y que había logrado escaparse el 11 de marzo de 1945.

Se descubre que fue interrogado por el MI5 y posteriormente puesto en libertad y evacuado hacia Argentina, lo cual implica que los británicos lo reciclaron para utilizarlo en sus redes stay-behind. Todo indica que Mordrel, quien fue uno de los fundadores del Movimiento Bretón, se convirtió entonces en un espía británico encargado de vigilar las organizaciones irlandesas y célticas.

Olier Mordrel reveló por otro lado al MI5 que a mediados de abril de 1945 participó, en la periferia de Munich, en la reunión de creación del «Comité de la Libertad», una organización nazi de carácter secreto encargada de planificar sabotajes a través de Europa para preparar el advenimiento de un Cuarto Reich.

Sábado 4 de junio. Manifestación confederal en Madrid contra el pacto social y la pérdida de derechos


Puente de Vallecas - Avda. Buenos Aires. 12:00 h.

Los recortes de derechos laborales y sociales avanzan a ritmo frenético, desmontando los últimos pilares de un Estado del Bienestar ya de por sí bastante raquítico e incapaz de satisfacer las necesidades humanas más básicas.

Recortes en el sistema público de pensiones, reformas laborales para abaratar y facilitar el despido y precarizar aún más las condiciones de trabajo, privatización y recortes de los servicios públicos, congelación salarial y subida de precios.

Y para que aceptemos esta situación sin protestar, una política económica que produce cinco millones de trabajadores y trabajadoras en paro, como advertencia disuasoria para quienes aún conservan un empleo, aunque sea precario o sumergido.

Caídas la caretas de la reforma del capitalismo, roto el espejismo de la simulación del bienestar y de la extensión imparable de la clase media a caballo de burbujas especulativas, chocamos de bruces con el paisaje del capitalismo real, y lo que a la mayoría nos depara: trabajar cada vez más, ganar cada vez menos, una vida cada vez peor , en un medio social donde se extiende de la pobreza y la destrucción ambiental, y se fabrica cotidianamente miedo, enemigos e insolidaridad.

Frente a esto, los trabajadores y trabajadoras organizadas en la CNT, nos rebelamos, creemos que es necesario romper de una vez con las dinámicas del miedo, el desánimo, la división y el sálvese quien pueda, para empezar a organizarnos entre iguales para salir a la calle a decir basta, como ya están haciendo miles de trabajadores y trabajadoras en otras partes del mundo.

Te animamos a construir, desde abajo, el sindicato, como herramienta capaz de mejorar nuestra vida en el día a día, de enfrentar políticas que no son sino robos a la mayoría social, en beneficio de unos cuantos, de transformar de raíz esta sociedad. Hoy sabemos que esas herramientas solo se puede levantar desde la solidaridad, el apoyo mutuo, la acción directa y la autogestión.

El espectáculo de un sindicalismo institucional, cómplice de los ataques contra la clase trabajadora, débil, entregado e incapaz de enfrentar ningún ataque a nuestros derechos, nos confirman que la delegación, la dependencia y el poder, incapacitan antes o después, a cualquier organización para afrontar la profunda transformación social que necesitamos.

Sabemos que el panorama de crisis permanente ,escasez y miseria que nos han impuesto, no esconde sino la riqueza que diariamente generamos millones de trabajadores y trabajadoras en todo el mundo. Una riqueza mayor que la producida en cualquier otra época anterior, una riqueza suficiente para satisfacer las necesidades de todos los habitantes de este planeta. Una riqueza que debemos repartir para que deje de producir miseria y destrucción ecológica.

Para eso, está la CNT en la calle, en decenas de ciudades y pueblos, en infinidad de conflictos en empresas grandes y pequeñas, en luchas sociales y movilizaciones de todo tipo, construyendo otro mundo desde nuestra alternativa de lucha.

Ese proceso de movilización, para tener una capacidad real de enfrentar el ataque contra la clase trabajadora, tendrá que construirse desde distintas organizaciones y movimientos sociales desde el rechazo al Pacto Social y una perspectiva anticapitalista. CNT ha realizado un llamamiento para empezara atrabajar en ese sentido.

El 4 de junio es un paso, en el que animamos a participar a los trabajadores y trabajadoras de toda condición, que compartan esta necesidad de organizarse y luchar.

El 4 de junio, tenemos que ser muchos los compañeros y compañeras de lucha que confluyamos en Madrid, para decir basta, a la calle y a la lucha, que ya es hora, y nos va todo en ello.

Secretariado Permanente del Comite Confederal de CNT-AIT



* Desde Valladolid saldrá un autocar para acudir y apoyar esta manifestación, mostrando nuestra enérgica protesta ante todas aquellas medidas tomadas en detrimento de los trabajadores.

::: INFORMACIÓN PARA ACUDIR EN AUTOBÚS :::

Salida: Plaza de la Universidad a las 08.30 h. Llegada: Plaza de la Universidad a las 21.30 h. Precio: 15 € Reservas: Previo pago por anticipado, bien por e-mail: valladolid@cnt.es, acudiendo a nuestra sede en horarios de apertura (ver cabecera de la Web) o llamando al tlf. 983 200 228.

sábado, 28 de mayo de 2011

Agustin Garcia Calvo en la Puerta del Sol

Asamblea de la Puerta del Sol

Habla Agustín García Calvo

Madrid,19 de mayo de 2011


Sois la alegría, es la alegría de lo inesperado, de lo no previsto, ni por parte de las autoridades y gobiernos, ni por parte de los partidos de cualquier color, verdaderamente imprevisto: vosotros mismos o casi todos, hace unos pocos meses o semanas, tampoco lo preveíais que pudiera surgir. Aunque esto es así, la alegría es lo inesperado y no hay otra alegría, no hay futuro, como repetiré ahora, sin embargo voy a decir algo que parece contradictorio, que es que yo estaba esperando esto desde hace cuarenta y tantos años, 46. [Vivas y aplausos]

Os cuento un poco cómo: por los años sesenta, como habéis oído los más jóvenes, empezó a levantarse por el mundo una oleada principalmente de estudiantes en las universidades, campus y sitios así de Tokio, California… En el 65, en febrero, esa oleada llegó a Madrid; yo me dejé arrastrar por ella con mucha alegría, me costara lo que me costara; como sabéis la ola después siguió en Alemania con Rudi Dutschke «el Rojo» y después finalmente en Francia, con el famoso Mayo francés, donde fue más o menos terminando la ola. Os voy a decir cómo entiendo yo que aquello del año 65 se relaciona con esto. Tal vez alguno de los más viejos o no tan viejos os lo podrán decir que aquí seguramente incluso los padres de los más viejos de vosotros eran en aquel entonces estudiantes en la Ciudad Universitaria de Madrid, corriendo conmigo delante de los guardias, que entonces se llamaban los grises..., pero por mi parte os lo voy a decir: es que en aquellos años en el mundo avanzado o «Primero» se estaba estableciendo un régimen, un régimen del Poder, que es justamente éste mismo que ahora estáis padeciendo conmigo… Me callo un poco mientras... [Mucho jaleo. Una voz: «No te calles, sigue!»] … Se estaba estableciendo este régimen, que es el que hoy estáis padeciendo conmigo, y que es, para decirlo brevemente, el régimen, la forma de poder en que el Estado, la gobernación, la administración estatal está del todo confundida con el Capital, con las finanzas, con la inversión financiera: enteramente confundida. [Aplausos, gritos] Por tanto se puede decir que es el Régimen del Dinero, simplificando, y por tanto yo creo que muchos de vosotros por lo bajo estáis sospechando que es contra eso principalmente contra lo que os levantáis, contra lo que sentís ganas de gritar, de decir lo único que el Pueblo sabe, que es decir ¡NO! [Aplausos largos. Voces: «¡Ahí está!»]

Por tanto, aquello que me arrebató a mis treinta y nueve años, hace cuarenta y seis, es lo mismo que ahora llega a su culminación, a su casi vejez: el régimen del Estado-Capital, el régimen del dinero, efectivamente da señas él mismo de estar cansado, con cosas como los cuentos de la larguísima crisis y cualesquiera otros que os lleguen, y con las cifras y estadísticas con las que cada día tratan de entreteneros para que no sintáis, no os deis cuenta de lo que está pasando por detrás de las cifras y de los nombres que gobiernos o partidos sacan para eso, para teneros entretenidos precisamente. De manera que es bastante lógico que me encuentre entre vosotros en este momento de, más que madurez, envejecimiento del régimen, como me encontraba en sus comienzos. Para mí el levantamiento de los estudiantes por el mundo en el 65 obedecía a que se daban cuenta de lo que nos venía encima; ahora vosotros habéis tenido mucha más cantidad de sufrimiento directo de lo que el régimen es, aunque lo llaméis con diferentes nombres a este sufrimiento, y por tanto es, al mismo tiempo que inesperado, lógico que os estéis levantando y voceando contra ello.

Yo puedo contaros más, pero tampoco querría, por ponerme aquí a colaborar a mi manera con este levantamiento, como quiera que lo llaméis, no querría parecer que vengo a dar consejo, pero, a pesar de que no quiero parecer tal cosa, os voy a adelantar un par de ocurrencias que me vienen, ocurrencias negativas sobre todo. Lo primero es no contar para nada con el Estado sea cual sea: ninguna forma de organización estatal. [Aplausos y revuelo] Es un error que por lo que veo muchos de vosotros percibís sin que haga mucha falta decíroslo. Por tanto, y a consecuencia y a continuación, tampoco se puede utilizar para nada la Democracia, ni el nombre de «democracia». Lo siento, esto ya veo que no despierta tan inmediatos aplausos, pero sin embargo tengo que insistir en ello. Ya comprendo que lo de elegir lemas como «DEMOCRACIA REAL YA» puede ser, por parte de quien lo inventara, una táctica, una táctica para no dar demasiado la cara, porque parecería que decir de frente y de inmediato «¡No a cualquier Estado, democrático o no!», podría sonar mal y esta timidez o modestia puede esplicarlo, pero yo creo que es hora de irse desprendiendo de este engaño. La Democracia es un trampantojo, es un engaño para lo que nos queda de Pueblo vivo y de gente; lo era ya desde que se inventó entre los antiguos griegos en Atenas y otros sitios. Es un trampantojo que está fundado sobre todo en esta confusión que el nombre mismo denuncia: demo y kratos. Kratos es Poder y Demo se supone que es Pueblo, y, sea lo que sea de los avatares de cualquier historia, nunca el Pueblo puede tener el Poder: el Poder está contra el Pueblo. [¡Bravos!] Esto es una cosa demasiado clara, pero hay que entenderla. [Aplausos y vivas] De manera que supongo que esta contradicción que está ínsita en el propio nombre de la democracia os anima mucho más a entenderlo de veras. El régimen democrático es simplemente el más avanzado, el más perfecto, el que ha dado mejores resultados, el que ha llegado a producir el Régimen del Bienestar en el que nos dicen que vivimos; es simplemente eso, pero al mismo tiempo no deja de ser el Poder, el de siempre. Por el contrario, cuanto más perfecto, cuanto más avanzado, está más avanzado en sus trucos para engañar y por tanto en el manejo de la mentira, que es esencial para cualquier Poder. Esto espero que lo entendáis también bien: sin mentira no se sostiene ninguna forma de Poder. La mentira es el hacer creer, la fe, y ése es el cimiento, el fundamento para cualquier Estado. De manera que, si alguno de vosotros tiene la ilusión de acceder a una democracia mejor, pues le pediría que se fuera desengañando de ese camino. No es por ahí, no es por ahí, y si vuestro levantamiento llegara a alcanzar un carácter organizado, en definitiva semejante al de la propia administración del Estado, estaría ya con ello mismo perdido, no estaría haciendo más que repetir otra vez la misma historia con otros colores y perfeccionada justamente porque ha asimilado el levantamiento, porque ha asimilado la protesta, que es la manera en que a través de revoluciones siempre fracasadas los Estados han venido avanzando; es lo que justamente les hace falta, porque para seguir siendo el mismo como lo es, el Dinero no puede menos de cambiar, cambiar para seguir igual: éste es el gran truco que tenéis encima. Cuando os sugiero u os pido la renuncia a ideas de otro Estado mejor, de otro Poder mejor y os recuerdo que… [Jaleo grande en la plaza]

… Ya voy a terminar para que os entretengáis con otras cosas a lo mejor más divertidas que yo. Cuando estoy atreviéndome a recomendaros el desengaño de cualquier forma de poder, y por tanto estoy borrando de la lista algunas de las reivindicaciones que vuestros dirigentes han establecido y divulgado, al mismo tiempo os estoy desengañando de otra cosa, que es el Futuro. El Futuro éste es el enemigo. Comprendéis bien que al rechazar vuestro levantamiento como intención de encontrar otro régimen mejor, estoy desengañándoos del futuro [«¿Qué propones?»]. El futuro es eso con que os engañan, a los viejos también, pero sobre todo a los más jóvenes, cada día: os dicen «tenéis mucho futuro» o «tenéis que haceros un futuro», «cada uno tiene que hacerse su futuro» y eso es justamente, aunque no lo digan, una resignación a la muerte, a la muerte futura. El futuro es eso; por tanto el futuro es el que necesita el Capital; el dinero no es más que crédito, es decir, futuro, fe en el futuro; si no pudiera echar cuentas, ni habría Banca ni habría presupuestos estatales. El futuro es de ellos, es su arma. Por tanto nunca dejéis que os suene como algo bendito o beneficioso: debe sonaros justamente a muerte, que es lo que es el futuro. Lo que estemos haciendo aquí, lo que estéis haciendo aquí, ello dirá lo que da de sí, pero no tenemos futuro; no tenemos futuro porque eso es propio de las Empresas, de las finanzas y del Capital. ¡No tenéis futuro! Esto es lo que hace falta ser valientes para denunciar.

Os voy a dejar ya, no voy a hacer más sugerencias por ahora. Una cosa mucho más práctica y de momento: desearía por supuesto que después de las famosas elecciones de... ¡del 22,! que estorban mucho, (ya lo habréis visto cómo no sólo los Medios os enredan junto con la cuestión de las elecciones, que no tienen nada que hacer, sino que muchos de vosotros perdéis una gran parte de vuestro tiempo pensando cuál es lo que hay que hacer respecto a votar o no votar y votar por acá o votar por allá), es un estorbo formidable… de manera que mi deseo sería que, cuando pase ese coñazo, esa estupidez de las votaciones, sigáis vivos. Sigáis vivos y más o menos juntos los unos con los otros. [Aplausos] Y en ese caso me atrevería a sugeriros una táctica de momento (seguir haciendo las asambleas aquí es probablemente un error que no puede sostenerse mucho): desde luego en esto, en una rebelión como ésta, como ya creo que todos sabéis, no puede haber otro Órgano ni decisivo ni representativo más que las asambleas. Y os lo voy a decir enseguida por qué [Aplausos]: no puede haberlo porque las asambleas como ésta misma tienen esta gran ventaja: que no se sabe cuántos son, están entrando y saliendo, y nunca se pueden contar, y por tanto nunca pueden votar, como hacen los demócratas, porque no se sabe ni cuántos son ni cabe estadística ni cabe cómputo ninguno. Esto es lo que a una gran asamblea la acerca a ser eso de Pueblo, que no existe pero que lo hay, y que es lo que queda por debajo de las personas, que ésas, sí, se cuentan en número de almas y en número de votos, pero lo que queda por debajo, no. Así que no renunciar nunca a las asambleas. Tal vez una dispersión.

Ahora me dirijo un poco a la parte de vosotros que son estudiantes más o menos y que me tocan más de cerca: una de las tareas más inmediatas sería ocupar las escuelas y facultades, con caramés [!?] incluído [Aplausos]. Y termino diciéndoos por qué: porque hace mucho tiempo bajo el Régimen del Bienestar, bajo este régimen que padecemos, los centros de enseñanza, las Universidades, han quedado reducidas a una sola condición real, que es la examinación: examinar, todo lo demás son cuentos [Aplausos]. Tienen que examinar para producir por ese camino futuros funcionarios tanto del Capital como del Estado o de la Universidad misma, que es también una parte de esos implementos del Estado. [Interrupción por cánticos en la plaza: «¡Oé, oé, oé... Lo llaman democracia y no lo es!»].

Por tanto y para dejaros, mi sugerencia va en este sentido: ocupación de los centros, hacerlos reconocer que no están ahí ni para enseñar ni para investigar ni para nada, que están ahí para examinar, examinaros y producir así futuros funcionarios, están creando vuestro futuro, en eso no nos engañan, y por tanto la acción más inmediata ¿cuál puede ser?: pues naturalmente la destrucción, el boicoteo de los exámenes en curso; por ejemplo, los que ahora acaban de empezar en mayo mismo. Es algo de corazón [Aplausos]. Con esto que a lo mejor lo primero os puede parecer un poco descabellado, pero que, si os dejáis pensarlo, a lo mejor no tanto, recordando que la sumisión a los exámenes es simplemente sumisión al futuro, que nosotros no tenemos futuro, y recordando que los centros en los que estáis metidos están destinados solamente a eso, a la fabricación de futuro y números de funcionarios, tal vez no os parezca tan insensata la propuesta. Pero os parezca o no, con esto ya me despido, volviendo a repetiros la alegría que esto tan inesperado me ha traído y que al mismo tiempo estaba esperando desde el año 1965. ¡Salud! [¡GRACIAS!]


http://www.editoriallucina.es/cms/agustin-garcia-calvo/archivos-orales/conferencias-recitales/agustin-garcia-calvo-en-la-puerta-del-sol.html

CNT denuncia la salvaje actuación de los Mossos en el intento de desalojar Pça. Catalunya


Ya lo advertíamos en el comunicado anterior: de unos días a esta parte, el discurso oficial va cargando las tintas contra las acampadas buscando preparar así a la opinión pública para una solución policial al asunto... Y poco después se hace triste realidad lo que denunciábamos.

Ahora es la Generalitat la que, con la complicidad del ayuntamiento de Barcelona, ha tomado la iniciativa intentando desalojar a los acampados en Plaça Catalunya. Bajo la peregrina excusa de la salubridad (pese a que el lugar se limpia a diario y se recogen los residuos generados) el organismo ha lanzado a los mossos d’esquadra a una orgía salvaje de violencia para arrasar el campamento.

Pero ya no van a poder engañar a nadie (que no quiera ser engañado), los cientos de imágenes, de vídeos, de la brutal actuación policial contra personas indefensas sentadas en el suelo de la plaza les ha dejado retratados para la posteridad... Esa es la cara de su democracia, ese es su concepto de la misma. El de la represión indiscriminada contra los discordantes.

CNT se congratula, por el contrario, con el ejemplo de resistencia de la gente , que ha vuelto poco después, a ocupar el lugar desbordando el cordón policial que mantenía aislada la acampada de la concentración de apoyo que se ha ido formando alrededor. Además la actuación policial ha tenido un efecto bumerán para los intereses de Generalitat y ayuntamiento, pues acto seguido se ha desatado en todo el Estado una ola de solidaridad con los manifestantes.

Y esa es una buena lección que deben empezar a asumir los poderes públicos, la de que el pueblo organizado empieza a perder el miedo. ¡Que vayan tomando nota!


jueves, 26 de mayo de 2011

la CNT contra la manipulación mediática respecto al 15-M

En los últimos días se han hecho públicas una serie de noticias relacionadas con la CNT y el 15-M que van desde el desconocimiento del fenómeno a la burda manipulación periodística. En cualquier caso, el resultado es el mismo: desacreditar a la Confederación Nacional del Trabajo y enfrentar a quienes están participando activamente en las acampadas y movilizaciones

Es notorio que tras un primer momento de desconcierto en el que se utilizaron las medidas policiales contra los manifestantes (brutal represión del la manifestación del 15-M, desalojo de la primera acampada), la reacción de los medios —salvo las esperpénticas excepciones de aquellos englobados más a la derecha— ha sido en cierta medida condescendiente, ofreciendo una visión reivindicativa pero a la vez inofensiva, de las protestas.

El caso es que una vez pasadas las elecciones autonómicas y municipales y según se van alargando las acampadas, se empieza a endurecer el discurso: si antes los comerciantes «ayudaban a los indignados», ahora se quejan y afirman que suponen un «problema de orden público», si antes el colectivo estaba compuesto por gentes de diferentes ideologías y sensibilidades, ahora son carne de infiltración de «agitadores profesionales», si antes eran utópicos, de repente se han vuelto «radicales de ultraizquierda»... en una clara estrategia que busca ir preparando a la opinión pública para una nueva solución policial al asunto.

En este contexto, hemos visto cómo ayer en El País se afirmaba que en Madrid se debatía «cómo desvincularse de una manifestación que la rama del metal del sindicato CNT ha convocado hoy a las 19.00 en Sol», falsedad que hubiera sido tan sencillo de contrastar como entrar en la propia página web del sindicato, donde se hubieran dado cuenta de que el acto de la Confederación se había desconvocado hacía días al ver que la acampada continuaba (eso sin contar que el acto había sido legalizado, antes incluso, de la manifestación del 15-M). Y hoy nos desayunamos con EL MUNDO publicando que «el pasado miércoles 18, cuando el asentamiento en Sol ya había prosperado, fuentes policiales filtraron que la CNT estaba controlando la ocupación» y se quedan tan anchos, haciendo buena otra vez la afirmación de «no permitas que la realidad te estropee un buen titular» (en este caso, argumento).

Pues bien, desde la Confederación Nacional del Trabajo denunciamos la falta de rigor y la vulneración de las más elementales normas deontológicas del periodismo de que hacen gala ambos medios y les exigimos que tengan el mínimo de decencia de contrastar sus informaciones.

Finalmente, y pese a todo lo anterior, nos reiteramos una vez más en nuestro llamamiento a la desobediencia como elemento fundamental de las movilizaciones y expresiones de protesta, retando y desafiando a la represión y los intentos de frenar las acampadas, fortaleciendo, aún más, la participación, la implicación y la toma de conciencia de la necesidad de organizarnos, extendiendo la solidaridad y la superación del miedo como elemento neutralizador de la lucha.

martes, 24 de mayo de 2011

Kafka y el anarquismo

Extraído de Tierra y Libertad, nº 222, enero 2007

El problema de la dimensión política en los escritos de Kafka como una cuestión metafísica y psicológica separada, ha sido descuidado por sus biógrafos y críticos. La mayoría de ellos recuerda sus relaciones con los círculos anarquistas de Praga, sin atribuirle significado alguno. Por otra parte, numerosos comentaristas reconocen que uno de los temas fundamentales de la obra de Kafka es la lucha del hombre contra la máquina burocrática en sus múltiples aspectos.

Hurgando en el contenido de sus principales obras y a la luz de su biografía, que es testimonio de su simpatía hacia las agrupaciones anarquistas, se puede encontrar una relación que arroja nueva luz sobre su mundo espiritual. Por supuesto que esta relación "política" es fragmentaria: el mundo de Kafka es mucho más rico, más complejo y más polifacético como para que se lo pueda trasmitir en una fórmula condensada, aislada.



El testimonio biográfico


De la época en que Kafka comienza a trabajar en la Caja de Seguros para Obreros datan sus contactos con los círculos anarquistas o para-anarquistas de Praga.

Según las referencias de Mijal Kasha, uno de los fundadores del movimiento anarquista en Praga, y de Mijal Mares, en aquel entonces un jovencito anarquista, Kafka participó en las reuniones anarquistas del "Mlodite Club", de la organización antimilitarista y anticlerical de la asociación obrera "Viles Kerber"; participó también en el movimiento anarcosindicalista checo. Ambos testigos concuerdan en que Kafka mostraba gran interés por lo que se discutía en las reuniones, pero nunca pidió la palabra ni participó de los debates. Kasha, que lo estimaba muchísimo, solía llamado "Klidos", que significa algo así como "el gigante pacífico".

Mijal Mares cuenta que, invitado por él, Kafka asistió a reuniones y conferencias anarquistas. La primera de ellas fue una manifestación de protesta por la sentencia de muerte al pensador y educador anarquista español Francisco Ferrer. Kafka participó en la reunión que fue disuelta por la policía.

En el año 1912 Kafka participó también en la manifestación que se realizó como protesta contra la imposición de la pena de muerte al anarquista Liabedz en París. La demostración fue violentamente disuelta por la policía. Entre los detenidos en aquella oportunidad se encontraba también Kafka.

Mares cuenta que Kafka leía con interés y simpatía los escritos de los diversos teóricos y expositores anarquista s como Domela Niewenhuis, los hermanos Reclus, Vera, Finger, Bakunin, Jean Grave, Kropotkin, por ejemplo.

Existen otros dos testimonios de las inclinaciones antiautoritarias de Kafka y de su simpatía por los trabajadores oprimidos. En su conocida creación "Carta al padre" (1919) califica la actitud de su progenitor en el comercio como tiránica y lo acusa con las siguientes palabras:

"A tus empleados los llamabas 'enemigos pagados'; y lo eran, pero aún antes de que lo fuesen tú me parecías ser su enemigo que paga. (…) Es verdad que exageraba, ya que sin más suponía que causabas a esa gente una impresión tan terrible como a mí. (...) Pero a mí se me hacía insoportable el negocio, me recordaba demasiado mi relación contigo. (…) Por eso, necesariamente tenía que pertenecer yo al partido del personal".

Aquí encontramos un nexo entre la rebeldía frente al dominio paterno y la rebeldía anarquista ante la fuerza económico-política imperante.

Es bien conocido el profundo odio que Kafka sentía hacia su trabajo en la compañía de seguros, a la que tildaba de "nido de oscuros burócratas". No podía soportar el sufrimiento de los obreros perjudicados y de sus desgraciadas viudas, que eran introducidas en el laberinto jurídico-burocrático de la Caja de Seguros Obreros. La frecuentemente citada frase, mencionada por Max Brod, es una aguda y sugerente expresión de su manera de pensar: "Qué mansa es la gente; llegan a nosotros con sus súplicas, en lugar de tomar la oficina por asalto y destruirla, nos vienen a pedir misericordia". El espíritu anarquista de esta frase -bajo la cual Bakunin agradecido estamparía su firma- es lo suficientemente claro como para recordarnos la posición de Kafka frente a las instituciones democráticas.

Max Brod dice que la estructura realista de muchos capítulos de "El Proceso" y "El Castillo" tienen su origen en la oficina de seguros. Está fuera de toda duda que este trabajo burocrático y la rebeldía de Kafka constituyen una de las fuentes del espíritu libertario que traslucen sus escritos.

¿Constituye la tendencia anarquista en la vida de Kafka una pasajera expresión juvenil limitada a los años 1909-1912? Es cierto que después de 1912 Kafka dejó de participar en sus actividades con los anarquistas checos y comenzó a demostrar un interés mayor por los círculos judíos y sionistas. Pero debemos recordar sus charlas con G. Janusz, allá por el año 1920, no sólo porque llama a los anarquistas checos "queridas y alegres personas (...) tan cariñosas y fraternales que casi a la fuerza creemos en sus palabras", sino porque las opiniones sociales y políticas que desarrolla están muy cerca del anarquismo. Así, comenta con Janusz la no admisión de los poetas en la República de Platón: "Los poetas proveen al hombre de nuevos ojos y de esta manera intentan introducir una modificación en el mundo real. Por esoson elementos peligrosos para el Estado, porque reclaman transformaciones. Pero el Estado y sus fieles servidores tienen una sola y excluyente voluntad: permanecer''. Hay que interpretar que Kafka se considera él mismo como uno de esos poetas que hace peligrar la permanencia del Estado.

Kafka define al capitalismo como un "sistema dependiente de relaciones en que todo tiene jerarquía, todo está encadenado". Este es un pensamiento típicamente anarquista en el que se subraya el carácter opresor y esclavista del régimen vigente.

Su actitud escéptica frente al movimiento obrero es también una consecuencia de la desconfianza que los anarquistas han demostrado frente a los partidos políticos y sus instituciones.

En una oportunidad se encontró frente a una manifestación obrera que portaba banderas y pancartas; su comentario a Janusz fue el siguiente: "Esta gente está tan segura de sí misma, tan convencida de su justicia. Dominan la calle y piensan que son los poderosos del mundo. Pero están equivocados: detrás de ellos están preparados los secretarios, los funcionarios, los políticos profesionales, todos estos modernos sultanes a quienes ellos preparan el camino del poder. (…) La rebeldía se evapora y sólo queda el barro de la nueva burocracia. La soga de la torturada humanidad está trenzada con los papeles de la burocracia."

Sería extraño e incomprensible que las ideas políticas de Kafka no tuvieran influencia sobre sus escritos porque sustancialmente el estrato anarquista es uno de los signos centrales de sus grandes creaciones, cuentos, relatos y alegorías.

De sus tres novelas más conocidas, "América" es la que está menos influida por sus ideas libertarias. Sólo dos pasajes son una excepció en este sentido, pasajes en los que se expresa la analogía entre el autoritario grupo de oficiales de la marina, funcionarios y representantes estatales, y el obrero que se queja por alguna injusticia. Kafka mismo describe este estado como "los sufrimientos de un pobre hombre que es oprimido por los poderosos". La misma circunstancia aflora en su "Lámparas nuevas", un hecho que sirve siempre como desmostración de las inquietudes sociales de Kafka. En este relato hace un paralelo entre el abatido delegado de los obreros mineros, que viene a quejarse de las lámparas que no funcionan y el "gentleman" de la administración que se burla de su justa demanda. La profunda oposición entre el astuto sector superior y la clase baja de la galería es la característica fundamental en este relato. Otro hecho del mismo género encontramos en sus "Diarios". El administrador de una compañía de seguros (similar a la conocida por Kafka) echa, humillándolo, a un pobre obrero enfermo y desocupado que va en busca de empleo. Toda la alharaca de las elecciones norteamericanas son calificadas por Karl Rossman como una gran parodia, a la luz de la desconfianza anarquista en el sisterna electoral.

En su segunda novela, "El Proceso", surge el problema de la burocracia autoritaria como uno de los temas fundamentales de la obra. Es cierto que en "El Proceso" está subrayada la parte burocrático-jurídica del aparato estatal, antes que la político-militar, que los anarquistas más combaten. Este hecho puede ser fácilmente comprensible si tenemos en cuenta que Kafka mismo fue un burócrata de la justicia, trabajo que le producía náuseas.

Josep K., la candorosa víctima de "El Proceso" es detenido una mañana y nadie puede explicarle la causa de su arresto. Es juzgado en un tribunal en el que no se le permite apelar a los jueces de suprema instancia; que no reconoce la defensa, aunque la tolera en parte; sus decisiones resultan incomprensibles; los jueces no se dejan conocer, pronunciándose al final por un fallo que ordena: "muera como un perro''.

La posición de Kafka frente a las leyes de Estado surge claramente en su relato "El problema de nuestras leyes". Aquí describe un pueblo dominado por un pequeño grupo de aristócratas que guardan en secreto las leyes cuya misma existencia está puesta en duda. La observación cuasi-anarquista de Kafka es: "Si surgiera un partido que diera por tierra no sólo con cada creencia y cada ley sino también con la aristocracia, entonces todo el pueblo lo apoyaría".

La falta de leyes es suplantada en "El Proceso" por la presencia de una poderosa organización jurídica que Joseph K. critica con indignación: "Una organización que no sólo se vale de corruptos funcionarios, inspectores imbéciles y jueces inquisidores -que en el mejor de los casos son moderados- sino que incluso el jefe máximo de la jerarquía jurídica se sirve de toda una caterva de servidores, funcionarios, policías y demás ayudantes. Tampoco me abstendré de decirle a esta poderosa organización ¡verdugos! qué significa, señores míos, que personas que son jurídicamente inocentes son detenidas haciéndoselas objeto de investigaciones absurdas".

"El Proceso" describe la máquina legal desde el punto de vista de las víctimas, los hombres humildes y sumisos: una jerarquía burocrática, absurda y de dura cerviz que no sabe de misericordias.



El Castillo

En "El Castillo" Kafka se ocupa directamente del problema del Estado, la burocracia. El país que describe es una veraz versión de la cruda realidad, que conoció y vivió en el Imperio austro-húngaro.

"El Castillo" opone la fuerza, el poder y el Estado al pueblo, que tiene su símbolo en la aldea. Este castillo es pintado y representado como algo extraño, hostil, que no permite su comprensión; constituye una especie de lejana y caprichosa fuerza que gobierna al pueblo por medio de una tortuosa jerarquía de burócratas de comportamiento absurdo, incomprensible, cursi.
En el capítulo V, Kafka nos describe una parodia tragicómica del mundo burocrático; la turbación "oficial" que el autor define como ridícula alarma. La absurda lógica interior de esta idea se descubre en toda su desnudez en las siguientes palabras del alcalde: "¿Que si hay oficinas de control? Hay solamente oficinas de control. Cierto que no están destinadas a descubrir fallos en el sentido bruto de esta palabra, puesto que tales fallos no se producen, y aun cuando alguna vez se produce un fallo, como en el caso suyo, ¿qién podría decir definitivamente que es un fallo?" El alcalde de la ciudad nos recuerda que todo el aparato burocrático está constituido tan sólo por oficinas que se controlan unas a otras… pero en seguida agrega que en la práctica no hay nada que necesite de un control. Por lo tanto, errores serios no se encuentran. Cada oración niega la anterior, y en resumen se demuestra la estupidez oficial.

En el ínterin algo crece, se extiende e inunda; papeles, papeles de oficina (como se expresa Kafka) con los que está trenzada la soga de la torturada humahidad. Un mar de papeles colma la oficina de Sordini.

Pero la culminación de la alienación burocrática se traduce en las palabras del alcalde que califica al aparato oficial como "una máquina autónoma que funciona por sí misma". Aquí Kafka trata el íntimo y más inhumano de los contenidos de la concepción burocrática: el proceso de alienación que transforma una estructura de relaciones humanas en un objeto petrificado, en una máquina ciega.

En "El Castillo" alude Kafka a la frecuente duplicidad de una serie de héroes. Klam, por ejemplo, se parece a un águila cuando se lo observa en sus funciones oficiales pero cuando este poderoso representante del castillo es visto a través del ojo de la cerradura, se nos aparece como cualquier otro burócrata: de estatura mediana, gordo, fumando y bebiendo cerveza, con bigotes en punta y gafas. Así se nos revela el mismo castillo: por fuera impenetrable, todopoderoso, pero mirado de cerca se ve que sufre no menos desgracias que la aldea.

El lado corrupto y feo del poder del castillo, surge de la lectura del capítulo Sordini-Amalia: la expulsión de la virginal muchacha, que no acepta las proposiciones deshonrosas del funcionario.

La propensión de Kafka a descubrir el rostro de la pequeñez, la mediocridad y la inmoralidad que están tras la magnífica fachada del Estado, tiene también su expresión en otros escritos. En "El Proceso" nos pinta a un juez que ocupa con descaro su estrado judicial, pero por las declaraciones de Leni nos enteramos de que en realidad está sentado sobre un simple banquillo de cocina cubierto por una vieja manta; el antiguo y respetado Código en el vacío recinto de justicia resulta ser una colección de fotografías de relatos pornográficos. El mismo motivo lo encontramos en una cantidad de retratos de Kafka, como por ejemplo "Poseidón"; en éste el dios del mar se nos aparece como un burócraata mediocre, que sentado a su mesa de trabajo se dedica a efectuar simples operaciones de aritmética.

"El Castillo" trata el problema de la impotencia del hombre frente a la diabólica farsa, a la pedantesca, a la complicada, brutal y ridícula táctica del omnipotente aparato de gobierno. No sólo Kafka, como un extraño y un "perturbador", sino todos los que protestan contra el poder son triturados sin misericordia por la "máquina", no por medio de un golpe mortal directo sino con lentitud, indirectamente y con astucia, absorbiéndoles la médula de sus huesos. En esta novela se ataca al poder político y burocrático como tal. Igual que los pensadores anarquistas, no critica una forma determinada de Estado sino su esencial y universal contenido y significado: el poder institucional jerárquico.

Pero este análisis de "El Castillo" y "El Proceso" puede ser considerado como parcial si no agregamos que la actitud de Kafka y de Joseph K. frente a la autoridad no consiste sólo en una pura rebeldía; encontramos también en esta actitud cierta reverencia temerosa, es un esfuerzo por ser reconocido. Esta situación ambivalente la encontramos en la actitud de Kafka frente al padre y en su relación con la misma autoridad divina.

En la colonia penitenciaria

Entre los relatos cortos de Kafka el más significativo desde el punto de vista político es "En la colonia penitenciaria": un vigoroso grito de protesta contra la bestial autoridad y la falsa y extraña justicia.

Con frecuencia se ha opinado que a través de este relato previó los campos de concentración nazis. Pero Kafka pintó una determinada realidad de su época: el colonialismo francés. Los comandantes y oficiales de la prisión son franceses que "no quieren olvidar su hogar"; los sumisos soldados, los obreros-peones y la víctima condenada a muerte, son nativos que "no entienden una palabra de francés". Kafka introduce el trasfondo colonial para subrayar la brutalidad de determinados gobernantes. Este poder autoritario es más brutal que el que encontramos en "El Castillo" y "El Proceso".

En su obra "En la colonia penitenciaria" Kafka nos habla de la cruel venganza de un poder iracundo. Un desgraciado conscripto es condenado a muerte por no cumplir con las órdenes y por faltarle el respeto a sus superiores. Fue encontrado en falta en un irrisorio deber: saludar cada hora de la noche la puerta de su cuarto; al recibir de su capitán un fustazo en la cara, tiene este soldado la osadía de rebelarse contra la autoridad, y faltando toda responsabilidad de defensa de acuerdo con el reglamento de disciplina de los oficiales, es condenado a morir por medio de una máquina de tortura que graba en su cuerpo: "¡Respeta a los que están delante de ti!" Pero esto no es lo esencial de su relato, pues si tan sólo fuera ése el contenido no habría diferencia alguna entre el relato de Kafka y centenares de otros relatos sobre presidios y correccionales. La figura central de "En la colonia penitenciaria" no es el investigador ni el penado, el oficial o el comandante sino la máquina.

El relato gira alrededor de la máquina infernal, su origen, su papel y su significado. La máquina, según las palabras del oficial, se convierte con el tiempo en un fin en sí misma. La máquina no existe para infligir el castigo al hombre, sino que el hombre está destinado a la máquina, para servirle como alimento, con su cuerpo, a fin de que pueda grabar sobre él un estético texto con letras de sangre, decorado con flores y otros ornamentos. Hasta el oficial sirve a la máquina pues al final cae él mismo víctima del Moloch que no satisface su hambre.

Kafka vuelve nuevamente a las raíces del problema: el proceso de alienación que convierte al objeto, a la creación humana, en un amo opresor, autónomo y extraño. La máquina domina al hombre y lo destruye en vez de prestarle ayuda y servirle.

¿A qué máquina devoradora de víctimas propiciatorias se refería Kafka? El relato "En la colonia penitenciaria" fue escrito en octubre de 1914, tres meses después del estallido de la Primera Guerra Mundial.

Mijal Levi Subir

Nota: Este artículo se publicó en lengua yídish en el periódico anarquista neoyorquino Freie Arbeiter Stime (entre el 15-I-67 y el 15-I-68); aprovechamos la traducción de G. R. publicada en la revista bonaerense Reconstruir (julio-agosto 1968).