miércoles, 18 de mayo de 2022

Recuerdos de una ilusión

Homenaje a Paco Baticón el 24 de abril de 2022.

Por RABIOSO

La primera vez que vi a Paco fue en un acto público en memoria de la República, en 1989. Por aquella época estaba yo, punki perdido, en la órbita de la organización llamada CNT que, tras perder el juicio de las siglas, se transformó en la CGT. Tan sólo intercambié con él unas palabras, pero conocerle aquel día fue fundamental para acontecimientos posteriores.

Era aquella una época en la que el papel de la izquierda en Valladolid (y con izquierda me refiero a la extrema izquierda, y no al sector reformista del poder) era cuasi inexistente. De las organizaciones que habían protagonizado las luchas sociales de la Transición sólo quedaba el recuerdo, debido a la brutal desmovilización que siguió a la llegada al poder de Felipe González. La pasividad llegó a tal extremo que hubo manifestaciones convocadas por las Juventudes Libertarias en las que hubo más periodistas que manifestantes. Era la paz, la paz de los cementerios.

El anarquismo vallisoletano sobrevivió mediante la búsqueda de grietas en la pacificada sociedad, para sembrar la semilla de la rebeldía. El Garbanzo Negro, un colectivo dedicado a labores contraculturales, jugó un papel clave en sabotear esa sociedad perfecta, o más bien perfectamente lobotomizada. Uno de las semillas de sus actividades sería el Bar Kaos, situado al lado de la delegación del engendro vaticano.

No fue el Kaos el único bar de izquierdas, ya que no muy lejos estaba La Bici, estrechamente relacionada con la CNT / luego CGT. Ambos eran el refugio de los últimos mohicanos que se negaron a rendirse a los cantos del sistema, siendo el Kaos el lugar donde socializaba la juventud más inconformista de la ciudad, gracias a la libertad que nos daban Antonio y Javi. El Kaos era, en definitiva, el lugar en el que se mezclaron los derrotados de la Transición con la nueva generación.

De vez en cuando veía a Paco en La Bici y en el Kaos, y un día le propuse quedar para hablar. En aquella época estaba yo a la búsqueda de un lugar donde pudiese reunirse el Kolectivo Resiste, grupo que pusimos en marcha yo y Gibello, un camarero del Kaos. En aquella época estaba afiliado a la CGT, pero una bronca que sobre la supuesta obligatoriedad de poner «CGT» en una revista que quería sacar me llevó a buscar un local en el que pudiésemos estar a salvo de cualquier intento de manipularnos.

Es preciso señalar que la CNT vallisoletana había sido una de las agrupaciones locales que más había sufrido con la escisión, ya que la inmensa mayoría de la militancia se había pasado a la CGT. Tan sólo se quedaron la mayoría de los mayores y los jubilados, y una minoría ínfima de gente joven, que fue abandonando durante la travesía del desierto que fue la década de los 80: en 1989, la CNT local era, en términos de visibilidad, poco más que la firma de los carteles que pegaban. La herida de la escisión estaba muy presente cuando me reuní con Paco para pedir usar el local de CNT.

La Bici y el Kaos como puntos de encuentro, las Jornadas Culturales Libertarias como instrumento de debate y difusión de ideas libertarias, y el antimilitarismo como mecanismo de movilización y militancia, claves de la revitalización del anarquismo en Valladolid en los 90.

En una manifestación de la típica insolencia de la juventud —tenía poco más de 20 años— les pedí no sólo las llaves de su local, sino también que no se pasaran por allí cuando nos reuníamos, para que no nos manipulasen. Hay que recordar que la ruptura entre CNT y CGT había sido no solo dolorosa sino también violenta, y que, mientras en otros lugares había habido agresiones de miembros de la CNT a miembros de la futura CGT, en Castilla y León había sido al revés, con intentos de agresión a miembros de CNT, como me contaría años más tarde Teodoro, de la CNT de Palencia, que sufrió un intento de agresión al ir a  trabajar de madrugada. Teniendo esto en cuenta, y que yo reconocía abiertamente ser miembro de la CGT, las posibilidades de conseguir mis objetivos eran objetivamente nulas. Y, sin embargo, ocurrió el milagro: afortunadamente, Paco vino acompañado de Goyo, el cual cortó rápidamente los intentos de generar una discusión de Paco —sobre Federica Montseny—, y yo obtuve poco después las llaves del local.

La CNT tenía por entonces un local en una buhardilla de la Plaza Mayor, que había sido adaptada para su uso por anarquistas ya jubilados que habían sufrido el infierno del nacionalcatolicismo, negándose hasta el final de sus días a renegar de sus ideas. Un buen indicio del estado de la izquierda local es que, para poder pagar el alquiler, la CNT buscó en vano a otra organización que quisiera compartir el local, pero al final la única de confianza que encontraron fue una agrupación cultural dedicada al baile flamenco.

El Kolectivo Resiste se reunió un par de veces en el local en su efímera existencia, pero no tardó en disolverse. Pero eso fue suficiente para que la gente joven conociera su existencia y empezara a acercarse por allí, debido a que estaba cerca de la Plaza de Cantarranas y sus alrededores, foco de los bares alternativos de Valladolid. En un principio, el local estaba bastante desangelado y tenía poco uso, debido a lo minúsculo de la CNT vallisoletana en aquella época y a que carecía de calefacción. Sin embargo, el local empezó a llenarse de jóvenes gracias a las reuniones que se celebraban de manera informal los jueves, en las que tomando un vino se hablaba de manera espontánea de la realidad que nos rodeaba.

Si alguien me pidiese que definiese el paraíso señalaría sin duda a aquella época de mi vida, a aquellas veladas sin fin en el local de la Plaza Mayor. Hijo del lumpenproletariado que tanto despreciaba Marx, acababa de salir de una infancia y adolescencia que habían sido un infierno, y me movía en ambientes marginales, a medio camino entre las drogas duras y la delincuencia. Puedo decir sin dudarlo que ese local, aquellas reuniones y las discusiones que tuvimos fueron para mí la entrada en un mundo nuevo, cambiando el rumbo de mi vida.

De la misma manera que el Kaos daba libertad a los jóvenes para hacer cosas, en las discusiones de los jueves en la Plaza Mayor no había límites en las opiniones. El formato era la lucha de las ideas del debate socrático que defendió Paco toda su vida, y la única regla era que saliéramos de allí tan amigos como habíamos entrado, sin personificar las discusiones ni enemistarnos por pensar de manera diferente. Aquellas discusiones marcaron para toda la vida a los jóvenes que en ellas participaron.

Las reuniones de los jueves eran la continuación de las veladas de la Asociación Luis Vives bajo el franquismo, y lograron el milagro de la transmisión generacional de ideas y experiencias, evitando el enfrentamiento generacional que tuvo lugar en la CNT tras su reconstrucción y que fue sin duda uno de los principales motivos de su fracaso. La brecha generacional era enorme: con la excepción de Isa, única superviviente de la generación que vivió en su juventud la Transición, el resto podrían haber sido nuestros padres. Afortunadamente, Paco se encargaba de romper el hielo, provocando discusiones con un método muy sencillo: llevarnos la contraria. Cuando alguien repetía consignas contra el ejército, él defendía al militarismo, y si alguien atacaba el Estado, él lo defendía.  Así, en lugar de adoctrinar, nos forzaba a reflexionar sobre nuestras palabras, para no repetir como loros lo que habíamos leído o nos habían dicho.

Según el informe «Vigilando al vigilante. Espionaje policial sobre Nodo50 y el movimiento antiglobalización», publicado el 15 de marzo de 2002, el Ateneo Libertario Gregorio Baticón era una de las organizaciones más vigiladas por la Guardia Civil, al nivel de ATTAC, CGT, o la CNT (ENLACE)

Estas reuniones de los jueves pronto atrajeron la atención de gente joven, ávida por conocer cosas y, de este modo, entre vino y vino, y tapa y tapa, las ideas humanistas del anarquismo fueron sembradas entre aquellos jóvenes que se acercaban por el local de la Plaza Mayor semana tras semana. Un detalle importante es la falta de interés de la CNT en esta época por crecer: a mí personalmente me costó una discusión de varias horas el convencerles de que me dejasen afiliarme. Esto era un eco de la organización de la CNT bajo el franquismo, cuando para sobrevivir se organizó por grupos de afinidad. Lo cierto es que esta reticencia a crecer cuando habría sido fácil hacerlo aseguró que el núcleo local de Valladolid estuviera formado de gente convencida, y cuyas ideas se conocían bien, al haber tenido que mostrarlas desde todos los ángulos en las discusiones de los jueves; por ello, cuando la CNT empezó a crecer, si alguien que no se conocía quería afiliarse, se le decía que se pasara por las reuniones de los jueves, lo que nos salvó de más de un disgusto.

Pero los jueves no eran un filtro, aunque acabasen funcionando como tal. En aquellas reuniones nos poníamos a prueba, nosotros y nuestras ideas, forzándonos a aceptar nuestros errores. Recuerdo, por ejemplo, que en una reunión sobre un tema que no recuerdo defendí mi posición con datos y argumentos muy precisos, fruto de haber leído sobre el tema, pero me dio igual: Bea, una compañera trabajadora de la limpieza, sin haberse preparado el tema dijo un par de frases que hicieron que mis argumentos de deshicieran como un iceberg en el Sahara. Y es que de eso se trataba: de que fuese el sentido común, y no el dogma, lo que se impusiera.

La entrega de llaves del local se realizaba en base a la confianza ganada en las discusiones y no en función de la afiliación a la CNT, y su espacio, que antaño se antojaba enorme, empezó a quedarse pequeño, mientras se llenaba de vida. Es por aquel entonces cuando Paco propuso poner en marcha unas Jornadas Libertarias, continuación de las Jornadas Culturales Libertarias que se habían celebrado en Valladolid durante la Transición. Se sacaron para ellos unos carteles enromes gracias a Isa, que trabajaba en Graficas Germinal, una cooperativa creada con ayuda de Paco a partir de las máquinas que antaño había pertenecido al diario Castilla Libre de la CNT durante la Segunda República. Las Jornadas, en cuya organización fue fundamental el papel de Isa (como en todas las que siguieron), fueron un éxito de asistencia, y atrajeron aún más gente hacia la CNT.

No tardó mucho tiempo y en 1991 se formó un grupo anarquista juvenil, Despertar Libertario, formado en su mayoría por insumisos, y el local se convirtió en nuestro centro de reuniones. No tardamos en sacar un órgano de expresión, EN LA LÍNEA DEL FRENTE, a iniciativa de Pablo, insumiso que publicó después durante años EL AULLIDO. Tras una etapa inicial en la que hacíamos carteles enormes a mano, Isa nos ayudó a sacar carteles en imprenta, más pequeños pero con grandes tiradas, lo cual, junto a pegatinas, nos dio una gran visibilidad en la ciudad. Despertar Libertario no tardó en contactar con otros grupos similares en Palencia y Zamora, que ayudaron a revitalizar la CNT en la región y, tras contactos con la FAI y la FIJL se decidió entrar en esta última. En 1995 se abandonó la FIJL, dando lugar a la creación del grupo Amor y Rabia.

Las actividades de la Plaza Mayor no tardaron en estar en el punto de mira del Estado, especialmente tras abrir las puertas y presentarnos como un Ateneo Libertario. Un análisis de Nodo50, el proveedor de internet para organizaciones de izquierda en el que estaba nuestra web, puso de manifiesto que era una de las más vigiladas de todo el Estado, junto a las de organizaciones como CNT o CGT. Posteriormente supimos que había habido infiltrados policiales que se pasaban por las tertulias de los jueves del Ateneo, y que salían de allí con un lío terrible, al haber esperado encontrar un grupo dedicado a organizar manifestaciones y en lugar de ello encontrarse con debates sobre los temas más variados, algo para lo que no estaban preparados ni entendían.

El crecimiento de la CNT y el amplio número de personas que iban al local puso de manifiesto que se estaba quedando pequeño; por ello, cuando en 1996 la CNT recibió dinero del Gobierno a cuenta del patrimonio histórico incautado por el franquismo, se iniciaron trámites para recibir una parte y poder comprar un local, en cuya búsqueda Paco participaría activamente.

Esquela anunciando la muerte de Paco.

El nuevo local vino acompañado de profundos cambios en el seno de la CNT vallisoletana. La muerte de Goyo, la marcha de varios jóvenes que habíamos jugado un papel destacado, y la puesta en marcha de la CNT como un sindicato de verdad, todo ello dio lugar a un cambio en la relación de fuerzas en su interior y puso en marcha una nueva dinámica, que aunque aparentemente era similar a la anterior no tardaría en mostrar sus diferencias. Tras el traslado de la Plaza Mayor a la calle Juan Bravo, en la Circular, el Ateneo siguió funcionando, pero no duraría mucho. Al relanzarse la CNT como un sindicato, la forma de actuar pasó a ser la de una organización sindical, sustituyéndose el consenso basado en discusiones con meras votaciones, y dejando de hacer un filtrado ideológico de las personas que se quisieran afiliar; esto permitió crecer, pero también abrió las puertas a una nueva generación que no tenía interés en el ateneo, que se había pasado a denominar Ateneo Libertario Gregorio Baticón en memoria de Goyo.

Fue así como empezó la etapa final de la militancia de Paco: primero se acabó disolviendo el Ateneo, por la falta de interés de la nueva generación ahora mayoritaria en CNT. Luego empezó a darse marcha atrás en temas como la participación en la manifestación del 20-N, antaño rechazada por considerar el antifascismo un instrumento reformista, o el acudir a la Fiesta de Villalar, rechazada por ser un símbolo nacionalista y burgués. Finalmente tuvo lugar la salida de Paco de la CNT. Tras apoyar, como representante de la CNT en una coordinadora, a una persona reprimida por el Estado sin pasarlo previamente por la asamblea del sindicato, le fue quitado el cargo en una reunión sin que pudiera defenderse, lo cual le dejó muy dolido. Poco después se fue a su casa a pedirle que devolviese el carnet de CNT, algo que nunca se había hecho antes. Así acabó una etapa del anarquismo en Valladolid.  

AMOR Y RABIA

miércoles, 4 de mayo de 2022

La Revolución

  (Este artículo salió justo el día anterior del comienzo de la Revolución Mexicana maderista de 1910, y aquí se demuestra que desde el PLM ya se pronunciaba el lema TIERRA Y LIBERTAD, atribuido equivocadamente al zapatismo.)

Por RICARDO FLORES MAGÓN

Está para caer el fruto bien maduro de la revuelta intestina; el fruto amargo para todos los engreídos con una situación que produce honores, riquezas, distinciones a los que fundan sus goces en el dolor y en la esclavitud de la humanidad; pero fruto dulce y amable para todos los que por cualquier motivo han sentido sobre su dignidad las pezuñas de las bestias que en una noche de treinta y cuatro años han robado, han violado, han matado, han engañado, han traicionado, ocultando sus crímenes bajo el manto de la ley, esquivando el castigo tras la investidura oficial.

¿Quiénes temen la Revolución? Los mismos que la han provocado; los que con su opresión o su explotación sobre las masas populares han hecho que la desesperación se apodere de las víctimas de sus infamias; los que con la injusticia y la rapiña han sublevado las conciencias y han hecho palidecer de indignación a los hombres honrados de la Tierra.

La Revolución va a estallar de un momento a otro. Los que por tantos años hemos estado atentos a todos los incidentes de la vida social y política del pueblo mexicano, no podemos engañarnos. Los síntomas del formidable cataclismo no dejan lugar a la duda de que algo está por surgir y algo por derrumbarse, de que algo va a levantarse y algo está por caer. Por fin, después de treinta y cuatro años de vergüenza, va a levantar la cabeza el pueblo mexicano, y por fin, después de esa larga noche, va a quedar convertido en ruinas el negro edificio cuya pesadumbre nos ahogaba.

Es oportuno ahora volver a decir lo que tanto hemos dicho: hay que hacer que este movimiento, causado por la desesperación, no sea el movimiento ciego del que hace un esfuerzo para librarse del peso de un enorme fardo, movimiento en que el instinto domina casi por completo a la razón. Debemos procurar los libertarios que este movimiento tome la orientación que señala la Ciencia. De no hacerlo así, la Revolución que se levanta no servirá más que para sustituir un Presidente por otro Presidente, o lo que es lo mismo un amo por otro amo. Debemos tener presente que lo que se necesita es que el pueblo tenga pan, tenga albergue, tenga tierra que cultivar; debemos tener presente que ningún Gobierno, por honrado que sea, puede decretar la abolición de la miseria. Es el pueblo mismo, son los hambrientos, son los desheredados los que tienen que abolir la miseria, tomando, en primer lugar, posesión de la tierra que, por derecho natural, no puede ser acaparada por unos cuantos, sino que es la propiedad de todo ser humano. No es posible predecir hasta dónde podrá llegar la obra reivindicadora de la próxima Revolución; pero si llevamos los luchadores de buena fe el propósito de avanzar lo más posible por ese camino; si al empuñar el wínchester vamos decididos, no al encumbramiento de otro amo, sino a la reivindicación de los derechos del proletariado; si llevamos al campo de la lucha armada el empeño de conquistar la libertad económica, que es la base de todas las libertades, que es la condición sin la cual no hay libertad ninguna; si llevamos ese propósito encauzaremos el próximo movimiento popular por un camino digno de esta época; pero si por el afán de triunfar fácilmente; si por querer abreviar la contienda quitamos de nuestras tendencias el radicalismo que las hace incompatibles con las tendencias de los partidos netamente burgueses y conservadores, entonces habremos hecho obra de bandidos y de asesinos, porque la sangre derramada no servirá más que para dar mayor fuerza a la burguesía, esto es, a la casta poseedora de la riqueza, que después del triunfo pondrá nuevamente la cadena al proletariado con cuya sangre, con cuyo sacrificio, con cuyo martirio ganó el poder.

Preciso es, pues, proletarios; preciso es, pues, desheredados, que no os confundáis. Los partidos conservadores y burgueses os hablan de libertad, de justicia, de ley, de gobierno honrado, y os dicen que, cambiando el pueblo los hombres que están en el Poder por otros, tendréis libertad, tendréis justicia, tendréis ley, tendréis gobierno honrado. No os dejéis embaucar. Lo que necesitáis es que se os asegure el bienestar de vuestras familias y el pan de cada día; el bienestar de las familias no podrá dároslo ningún Gobierno. Sois vosotros los que tenéis que conquistar esas ventajas, tomando desde luego posesión de la tierra, que es la fuente primordial de la riqueza, y la tierra no os la podrá dar ningún Gobierno, ¡entendedlo bien!, porque la ley defiende el «derecho» de los detentadores de la riqueza; tenéis que tomarlo vosotros a despecho de la ley, a despecho del Gobierno, a despecho del pretendido derecho de La Revolución Mexicana propiedad; tendréis que tomarlo vosotros en nombre de la justicia natural, en nombre del derecho que todo ser humano tiene a vivir y a desarrollar su cuerpo y su inteligencia.

Cuando vosotros estéis en posesión de la tierra, tendréis libertad, tendréis justicia, porque la libertad y la justicia no se decretan: son el resultado de la independencia económica, esto es, de la facultad que tiene un individuo de vivir sin depender de un amo, esto es, de aprovechar para sí y para los suyos el producto íntegro de su trabajo.

Así, pues, tomad la tierra. La ley dice que no la toméis, que es de propiedad particular: pero la ley que tal cosa dice fue escrita por los que os tienen en la esclavitud, y tan no responde a una necesidad general, que necesita el apoyo de la fuerza. Si la ley fuera el resultado del consentimiento de todos, no necesitaría el apoyo del polizonte, del carcelero, del juez, del verdugo, del soldado y del funcionario. La ley os fue impuesta, y contra las imposiciones arbitrarias, apoyadas por la fuerza, debemos los hombres dignos responder con nuestra rebeldía.

Ahora, ¡a luchar! La Revolución, incontenible, avasalladora, no tarda en llegar. Si queréis ser libres de veras, agrupaos bajo las banderas libertarias del Partido Liberal; pero si queréis solamente daros el extraño placer de derramar sangre y derramar la vuestra «jugando a los soldados», agrupaos bajo otras banderas, las antirreelecionistas por ejemplo, que después de que «juguéis a los soldados», os pondrán nuevamente el yugo patronal y el yugo gubernamental; pero, eso sí, os habréis dado el gustazo de cambiar el viejo Presidente, que ya os chocaba, por otro flamante, acabadito de hacer.

Compañeros, la cuestión es grave. Comprendo que estáis dispuestos a luchar; pero luchad con fruto para la clase pobre. Todas las revoluciones han aprovechado hasta hoy a las clases encumbradas, porque no habéis tenido idea clara de vuestros derechos y de vuestros intereses, que, como lo sabéis, son completamente opuestos a los derechos y a los intereses de las clases intelectuales y ricas. El interés de los ricos es que los pobres sean pobres eternamente, porque la pobreza de las masas es la garantía de sus riquezas. Si no hay hombres que tengan necesidad de trabajar a otro hombre, los ricos se verán obligados a hacer alguna cosa útil, a producir algo de utilidad general para poder vivir; ya no tendrán entonces esclavos a quienes explotar.

No es posible predecir, repito, hasta dónde llegarán las reivindicaciones populares en la Revolución que se avecina; pero hay que procurar lo más que se pueda. Ya sería un gran paso hacer que la tierra fuera de propiedad de todos; y si no hubiera fuerza suficiente o suficiente conciencia entre los revolucionarios para obtener más ventaja que esa, ella sería la base de reivindicaciones próximas que por la sola fuerza de las circunstancias conquistaría el proletariado.

¡Adelante, compañeros! Pronto escucharéis los primeros disparos; pronto lanzarán el grito de rebeldía los oprimidos. Que no haya uno solo que deje de secundar el movimiento, lanzando con toda la fuerza de la convicción este grito supremo: ¡TIERRA Y LIBERTAD!

REGENERACIÓN
(19 noviembre 1910)

domingo, 1 de mayo de 2022

7 paisanos de Ricardo Flores Magón, presos injustamente


GLORIA MUÑOZ RAMÍREZ

El gobierno federal eligió 2022 como el año de Ricardo Flores Magón, anarquista 'precursor' de la Revolución Mexicana que cuestionó al poder hasta su muerte ocurrida en 1922 en una cárcel estadunidense. En Eloxochitlán, Oaxaca, nacieron él y sus hermanos. Y de ahí también son oriundos los siete presos políticos mazatecos que desde hace ocho años se encuentran injustamente recluidos en las cárceles de Tanivet, Cuicatlán y Villa de Etla, Oaxaca. Ellos no deberían correr la suerte del hijo pródigo de sus tierras.

Jaime Betanzos, Omar Morales, Alfredo Bolaños, Herminio Monfil, Fernando Gavito, Isaías Gallardo y Francisco Durán son los nombres de quienes permanecen recluidos sin sentencia, a pesar de que en un juicio ya se demostró su inocencia y se ha comprobado la fabricación de delitos y pruebas en su contra.

Desde el primer minuto de su encierro, parte del pueblo de Eloxochitlán ha luchado por su libertad, teniendo un papel protagónico las mujeres de la comunidad, como casi siempre que de presos se trata. Son ellas, hijas, esposas, madres, quienes no abandonan su causa. Porque son inocentes.

La pugna entre la tradicional política partidista contra la asamblea comunitaria está en el fondo de las detenciones. Se les acusa de asesinato, pero sus familiares y defensores han documentado la intromisión de diversos funcionarios públicos para fabricar declaraciones y construir la culpabilidad.

 

Las mujeres de Eloxochitlán cumplen ya 10 meses en plantón frente al Consejo de la Judicatura Federal (CJF), donde esta semana recibieron a la Caravana por el Agua y por la Vida que en los pasados 15 días ha recorrido el territorio del despojo y las injusticias. El viernes pasado vieron que no están solas y que su empecinado trabajo en busca de justicia rinde frutos. Hoy están a la espera de que el gobernador Alejandro Murat Hinojosa visite el plantón y revise las pruebas «del actuar contradictorio y corrupto del tribunal y jueces de Oaxaca».

El verdadero homenaje a Ricardo Flores Magón no está en la inscripción de su nombre en la papelería oficial, sino en la libertad de los siete presos políticos de Eloxochitlán.

LOS DE ABAJO / LA JORNADA
(9 abril 2022)

viernes, 15 de abril de 2022

Todos somos RT

JOHN M. ACKERMAN

Quienes hace unos días proclamaban «Todos somos Loret» y hoy celebran la censura a RT, no son más que hipócritas al servicio de los poderes fácticos internacionales y la vieja oligarquía neoliberal mexicana.

El bloqueo a las transmisiones del canal Russia Today (RT) por autoridades europeas, estadunidenses y latinoamericanas, así como por empresas sociodigitales trasnacionales, como Facebook, Twitter, YouTube y Google, ha desenmascarado la falsedad del supuesto compromiso de «Occidente» con la libertad de expresión.

Es indiscutible que RT tiene sesgos en su cobertura informativa y que su línea editorial frecuentemente coincide con la perspectiva oficial del Kremlin. Pero esta situación no lo diferencia de la mayoría de los medios de comunicación de Europa, Estados Unidos y América Latina, cuyas directrices editoriales también suelen alinearse con intereses económicos y proyectos gubernamentales identificables.

La «objetividad» periodística no existe. Tanto las subjetividades de los periodistas como las estructuras de propiedad de los medios de comunicación siempre influyen sobre los contenidos que difunden las empresas mediáticas. Nadie en su sano juicio podría afirmar, por ejemplo, que los reportajes de Fox News, CNN, Televisa o Reforma serían más objetivos que los de RT. Un estudio reciente del Tlatelolco Lab, del PuedjsUNAM, ha revelado que en la cobertura del conflicto entre Rusia y Ucrania la mayoría de los medios mexicanos reproducen «una ideologización prooccidental» en sus coberturas.

 
Y el hecho de que RT reciba financiamiento del gobierno ruso tampoco lo coloca en una categoría aparte. Medios como BBC, France 24, Deutsche Welle, y Al Jazeera también dependen del financiamiento público de sus respectivos gobiernos y, como RT, realizan una labor informativa sumamente profesional.

El buen periodismo no exige «objetividad», sino el despliegue del rigor profesional para evitar la propagación de noticias falsas. No se deben eliminar las subjetividades, sino insistir en la comprobación de fuentes y la investigación a fondo del contexto de los acontecimientos.

Ahora bien, la mejor manera de asegurar que un solo punto de vista no domine el espacio informativo no es con la censura, sino a partir del acceso a la más amplia pluralidad de contenidos y puntos de vista. En este contexto, la labor de canales como RT y Telesur, así como de una infinidad de medios ciudadanos y autogestivos, ha sido esencial al diversificar las diferentes fuentes de información accesibles en México y el mundo.

Por ejemplo, en el contexto de la brutal censura y represión en contra de periodistas críticos e independientes durante los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña, la llegada de RT a México ayudó a romper el cerco mediático. En mi caso particular, la invitación a colaborar con Actualidad RT, la versión en español de RT, fue una oportunidad de oro para superar mi exclusión de la radio y la televisión mexicanas en castigo por mis posiciones críticas hacia el régimen neoliberal. Durante los casi cuatro años que tuve el privilegio de publicar videocolumnas para las redes sociales de RT, de septiembre de 2016 hasta marzo de 2020, pude comprobar el enorme profesionalismo y compromiso del gran equipo del canal.

La guerra sucia no se dejaba esperar. Desde 2017 empezaban a acusarme de ser un «agente ruso» por colaborar con RT. Y posteriormente los mismos voceros del viejo régimen neoliberal quisieron involucrar directamente a Andrés Manuel López Obrador en la supuesta «trama rusa» con base al sólo hecho de que uno de sus «asesores», un servidor, colaboraba con RT.

En general, la censura, como la guerra misma, es la estrategia de los débiles. Así como la invasión de Ucrania por Vladimir Putin revela su desesperación frente al cada vez más agresivo cerco militar de la OTAN, la censura de RT por los principales gobiernos y empresas socio-digitales de Occidente evidencian su enorme inseguridad y vulnerabilidad frente a la opinión pública de sus propios pueblos.

Si Europa y los Estados Unidos estuvieran confiados en el criterio político de sus ciudadanos, no sería necesario eliminar por la fuerza a los competidores mediáticos. Al contrario, la existencia de narrativas alternativas ayudaría a confirmar la perspectiva preferida al poder contrastarla con otras opciones.

Nos encontramos entonces en medio de un importante quiebre histórico no solamente respecto de la geopolítica mundial, sino también en relación con el ecosistema mediático. Así como el conflicto en Ucrania implica el fin del unilateralismo dirigido por el Pentágono, la censura de RT por Occidente simboliza el fin del control unilateral sobre la opinión pública por los medios dominantes.

Estamos ingresando a terrenos totalmente desconocidos que si bien presentan grandes riesgos y peligros, también abren puertas para el establecimiento de un nuevo multilateralismo mundial democrático y una verdadera libertad de expresión en favor de la conciencia social.

LA JORNADA
7 marzo 2022