sábado, 14 de julio de 2012

Los 'indignados' toman las calles de Valladolid


Ayer recibo un correo electrónico que me invitaba a manifestarme contra los recortes sociales aprobados por el Gobierno, ponía que era en la Plaza mayor a las 20.00 horas, pero fue en la Plaza de Fuente Dorada.

Alrededor de un millar de personas (y no 300) se concentraron en la susodicha plaza pucelana, centro simbólico de la gente del Movimiento 15-M de la ciudad. Tras hablar algunos componentes, se decidió hacer una manifestación espontánea que pasó por la Plaza Mayor y la Calle Santiago, para girar hasta la sede del PP, donde se coreó frases como «Ahí está, ahí está, la cueva de Alí Babá!» o «¡La corrupción se paga a comisión!». Para volver a salir a la Calle Santiago hasta la Plaza Zorrilla, y cortarla con una sentada, dónde se dió otro mitín más.

Salida de la manifestación sobre las 20.30 horas.

Una de las pancartas.

En la Plaza Mayor.

La pancarta de cabecera frente las puertas de la sede del PP.

La manifestación ante la sede nombrada , sobre las 20.50 horas.

Después de una carrera se ocupó el mismísimo Paseo Zorrilla, se llegó hasta la mitad en el cruce con el Paseo Filipinos, para dar media vuelta. Se optó por continuar hasta Fuente Dorada en otra sentada frente a la salida de la Calle San Ildefonso con el paseo nombrado, después de otros discursos.

Sentada y corte del tráfico en Plaza Zorrilla.

Otra sentada en el Paseo Zorrilla.

Por el mimísimo Paseo de Zorrilla (la Gran Vía vallisoletana).

Medía vuelta.

De nuevo en Plaza de Zorrilla.

De Miguel Iscar a Plaza España y Duque de la Victoria, dónde se gritó contra los bancos, a la vez que uno de los integrantes del movimiento iba haciendo entrevistas en directo a los transeuntes. Para finalizar a eso de las 22.30 en el punto de partida.

Por la Calle Miguel Iscar.

Junto al Banco de España en Plaza España.

Además de corearse los conocidos lemas de este movimiento contestatario como «¡Lo llaman democracia y no lo es!» y «¡Qué no, qué no, que no nos representan...! ¡Qué no, qué no!», hasta el histórico «¡El pueblo unido jamás será vencido!». Pero me quedo con estos otros dos: «¡De Norte a Sur, de Este a Oeste, la lucha continúa, cueste lo que cueste!» o «¡Qué barbaridad, qué barbaridad. nos meten recortes y quieren paz social!». Un vocal de este colectivo al final anunció otra convocatoria para el próximo lunes 16 de julio en la misma Plaza Fuente Dorada a las 20.00 horas.

Encuesta a transeuntes ante el BBVA e Duque de la Victoria.

Llegada al punto de partida sobre las 22.20 horas.

Esto es un preámbulo de las movilizaciones que vendrán a partir de ahora contra los recortes sociales del Gobierno del PP, no solamente protagonizadas por los 'indignados', sino por el resto de las organizaciones sindicales y sociales, parados, empleados públicos y demás trabajadores, ya que a todos y a todas nos afectan por igual tales medidas antipopulares. Aunque el Movimiento 15-M de Valladolid nos invita a hacer unas protestas continuas y permanentes hasta el final.

KRATES

jueves, 12 de julio de 2012

La noche minera que no retransmitieron las televisiones

Manipulación TV

Publicado por ciudadanoraso.com el 11 de julio, 2012


Después de ver, o mejor dicho, de no ver, el seguimiento realizado por las televisiones de este país de la marcha minera, en especial de su llegada a la Puerta del Sol de Madrid la noche del Martes al Miércoles 11 de Junio, etiquetada en twitter como #nocheminera (Trending Topic en el día de ayer), sólo podemos calificar la actuación de los medios de comunicación masivos como lamentable, vergonzosa e interesada. Afortunadamente, la llegada a Sol pudo ser seguida por Internet a través del streaming (almacenamiento de datos multimedia que se van mostrando a la vez que se descargan), y las personas que no se encontraban en Madrid pudieron compartir ese momento con los mineros on-line.

A lo largo de estas 19 jornadas, desde la salida de la Marcha Negra el 23 de Junio hasta su llegada en el día de ayer a Madrid, hemos podido comprobar como las cadenas le han estado restando importancia al asunto, dedicando mayor tiempo en sus informativos a otras cuestiones como la recuperación del Códice Calixtino o la Eurocopa de fútbol, siendo precisamente estos temas los únicos sobre los que hemos podido escuchar pronunciarse al presidente del gobierno que, junto con su equipo, continúa capeando el temporal mientras se enreda entre sus propias mentiras.

Noche minera (algunos cientos de personas según TVE)

Todo lo que pueda servir como cortina de humo, es bien recibido tanto por el ejecutivo como por el poder financiero y los medios que controlan. Supongo que ahora será el turno de las Olimpiadas. No obstante, los miles de personas que se dieron cita para acompañar a los mineros en su protesta, tienen más que asumida esta forma de manipulación, y en el día de ayer, como si quisieran devolver la jugada a las televisiones por retransmitir durante más de 5 horas la celebración de la Eurocopa de fútbol mientras se obvian otros aspectos más importantes, entonaron cánticos propios del ámbito deportivo como «esta es nuestra selección», «a por ellos» o «sí se puede».

La marcha minera llega a Sol

Entre las pocas referencias televisivas a la noche minera que pudimos ver en la madrugada de ayer, encontramos el brevísimo apunte que dedicó TVE en el 24 horas a la llegada de los mineros a Sol, en el que tuvo la desfachatez de informar —o desinformar— que algunos cientos de personas acompañaban a los mineros en ese momento. Habrá que esperar a que se confirme el número de asistentes, con el habitual baile de cifras entre las partes implicadas, pero creo que la foto adjunta a esta entrada deja en evidencia la información vertida por TVE. Teniendo en cuenta que sólo los mineros (señalados en la imagen) eran cerca de 300 individuos, ¿no llama la atención que TVE mencione algunos cientos de personas?



miércoles, 11 de julio de 2012

El espejismo de la prosperidad

Juan Pablo Calero

La delicada situación que vive España, y que en buena parte es similar a la que sufren otros países europeos, tiene su origen en la aguda crisis económica que tuvo su detonante en 2007, con la quiebra de Lehman Brothers, pero que no afectó a Europa hasta el año 2008. En ese primer momento, las circunstancias eran favorables para España: saldaba sus cuentas anuales con superávit, la deuda pública representaba un modesto porcentaje del PIB y el desempleo alcanzaba una tasa moderada en un país con elevado paro estructural y tradición de empleos encubiertos.

¿Por qué ahora vivimos al borde de la bancarrota? La respuesta está en nuestro modelo productivo, en la torpeza de nuestros políticos y en la avaricia de nuestros financieros. El crecimiento económico español de los últimos quince años se basó en el turismo y en la construcción, en parte dedicada a edificar residencias de vacaciones. Se abandonó la actividad industrial, con una frenética deslocalización fabril de nuestras empresas, y se renunció a potenciar la investigación científica y a crear una mano de obra de alta cualificación tecnológica. Sólo así puede entenderse que la primera compañía fuese Repsol: una petrolera en un país sin petróleo.

Estimulada la urbanización de campos y costas por una calculada desregularización medioambiental y animado el mercado inmobiliario por un notable aumento demográfico, en buena parte nutrido por emigrantes, la construcción pasó a ser nuestra particular gallina de los huevos de oro. El negocio de constructoras y de bancos parecía seguro y, además, estaba incentivado por los distintos gobiernos, que ofrecían jugosas desgravaciones fiscales para la compra de viviendas.

El mercado de las hipotecas pronto agotó la disponibilidad del sistema crediticio español, pero ni bancos ni cajas de ahorro quisieron renunciar a su parte de unos beneficios que crecían sin parar. Así se consiguió un trasvase de fondos hacia España desde los bancos y fondos de inversión extranjeros que algunos analistas calculan en 400.000 millones de euros, un dinero que las entidades hispanas esperaban devolver, con ventaja, cuando los compradores de viviendas les restituyesen sus créditos.

Pero cuando se agudizó la crisis económica, y la venta de viviendas se paralizó, los trabajadores empleados en el sector de la construcción y en sus empresas auxiliares fueron despedidos y aquellos que habían solicitado una hipoteca no pudieron pagar las cuotas mensuales y, lo que es más grave, las empresas tampoco pudieron hacer frente al pago de sus préstamos porque nadie compraba las viviendas que estaban construyendo o que, en muchos casos, ya habían construido.

La crisis económica forzó a bancos y cajas de ahorro a quedarse con las viviendas o las parcelas que avalaban créditos que ya no se podían devolver, y aunque al principio las valorasen al precio máximo que habían alcanzado en el mercado inmobiliario, la verdad es que, cuatro años después, el dinero de los bancos alemanes y de los fondos de inversión extranjeros está avalado por casas que ahora no valen nada: esa diferencia es el agujero de los bancos.

El desequilibrio del sistema financiero es de tal magnitud, entre 100.000 y 200.000 millones de euros, que los bancos españoles nunca podrán devolver a sus prestatarios ese volumen de dinero. Si fuesen pequeñas empresas, se declararían en quiebra; pero ni el socialista Rodríguez Zapatero ni el conservador Rajoy han estado dispuestos a permitir que se hunda el sector financiero, por lo que el Estado está inyectando fondos públicos para evitar su derrumbe: la deuda privada de los bancos se convierte así en deuda pública, que pagamos entre todos restando esos fondos de los servicios básicos: sanidad, educación, servicios sociales, transporte...

Además, los políticos también se creyeron las mentiras del eterno crecimiento inmobiliario. Alcaldes y presidentes se aventuraron en obras faraónicas, en proyectos de elevado precio y dudosa utilidad que se financiaban con los impuestos que pagaban los constructores y compradores de viviendas: remodelación de la M-30 en Madrid, «contenedores» culturales en Valencia o Santiago de Compostela... Un río de dinero que anegó a los pueblos más pequeños y que ahora, al contraerse la construcción y reducirse brutalmente los impuestos percibidos, ha dejado exhaustas las arcas públicas: no hay recursos para salvar a la vez las cuentas de resultados de los bancos y los servicios sociales de los ciudadanos.

Para salir de esta crisis, Mariano Rajoy y sus economistas neoliberales han optado por una drástica devaluación, que no puede ser monetaria desde que ni tenemos peseta ni controlamos el euro. No se ha encontrado mejor solución que una devaluación social: reducir al máximo los costes laborales para que las empresas españolas produzcan a precios más bajos y sus exportaciones sean más competitivas. Evidentemente, esta devaluación social se ha traducido en una reducción de salarios y en un retroceso del consumo interno, que está obligando a cerrar a empresas ajenas al sector de la construcción, aumentando el paro hasta tasas del 25 por ciento.

Los conservadores confiaban que el incremento de las exportaciones fuese capaz de compensar el brutal descenso del consumo interno, pero no lo han conseguido y ni siquiera han sujetado la inflación, porque en buena parte depende del petróleo y de otros productos ajenos a la economía nacional. Desde luego, el consumo interno se ha contraído porque los que no tienen trabajo están al límite de la supervivencia y los que aún lo conservan dedican todos sus magros ahorros a reducir su deuda familiar (que es la más baja desde 2007). Y las empresas industriales han colapsado de tal manera que los productos agrarios han vuelto a ser el principal rango de las exportaciones españolas, desbancando a las manufacturas industriales.

El empobrecimiento de los trabajadores españoles y el deterioro de sus condiciones de vida y de trabajo ha sido un sacrificio inútil: el desastre financiero ha absorbido todos los recursos detraídos al Estado del bienestar sin conseguir que mejore la economía productiva, ni se restablezca la confianza de los inversores extranjeros, ni se disponga de fondos para cubrir la deuda de los bancos. A cambio, la disminución de la producción y del consumo nacional ha rebajado la recaudación de los impuestos indirectos hasta poner en peligro los instrumentos más básicos del Estado. Al final, el Estado no ha tenido más remedio que acudir a la financiación internacional, en este caso de sus socios europeos, para evitar la quiebra de Bankia y de otros bancos con dificultades parecidas.

Un dinero que las instituciones europeas prestan ahora para impedir que la quiebra de los bancos españoles convierta en impagados los créditos que recibieron de los bancos y fondos de inversión europeos. Es decir, el problema que antes tenían los prestatarios privados europeos y sus deudores privados españoles se ha traspasado al ámbito público: los 100.000 millones de euros los ha prestado la Unión Europea, de sus propios recursos, al gobierno de España, que es el responsable último de su devolución. Hoy se socializan los riesgos y las pérdidas, aunque antes nunca se socializaron los beneficios.

Además, como ahora es el Estado español el garante de la devolución de esa enorme línea de crédito, las instituciones europeas obligarán al gobierno a proveer fondos para pagarlo; primero los intereses, que reducirán aún más el margen de maniobra del gobierno y empeorarán la situación de las clases populares, de las que ya se calcula que un 20 por ciento están por debajo del umbral de la pobreza, y luego, el principal, los 100.000 millones que jamás podrán ser devueltos por unos bancos nacionalizados que no valdrán nada, por lo que no se podrán privatizar, a no ser que se les exima de devolver el dinero que ahora reciben.

Con esta crisis ha resultado evidente que no hemos sido los trabajadores los que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, pero que los financieros y los políticos han construido viviendas y han contraído gastos que no podían pagar. Sin embargo, no se está haciendo recaer el coste de la crisis sobre los culpables, sino sobre los inocentes: las clases populares que están empobreciéndose al mismo tiempo que se pierden derechos laborales ganados durante décadas de lucha obrera y se desmantela un Estado del bienestar que en España apenas está recién estrenado.

Y no con el objetivo de solucionar el problema (la Bolsa sigue cayendo y el crédito español se aleja de los parámetros de sus socios europeos), sino con la única finalidad de alimentar la avaricia culpable y criminal de unas élites políticas y económicas tan avariciosas como ciegas y sordas al clamor de la calle. Por ahora.

martes, 10 de julio de 2012

Enragés et sans-culottes

«La Revolución no es un simple cambio de gobierno. Es la toma
de posesión por parte del pueblo de toda la riqueza social.»
P. KROPOTKIN

HOMENAJE A LOS ANÓNIMOS
(La Revolución Francesa)

«Tú no tienes experiencia de la Revolución, y no sabes lo que puede pasar en una Comuna cuando ordena el toque de generala y repicar a rebato», le comentaba un veterano sans-culotte a un joven guardia nacional en la noche que cayó Robespierre. Meses más tarde, en mayo de 1795, empujados por el hambre y las desigualdades que la Revolución no consiguió erradicar, una muchedumbre proveniente de los barrios humildes de París asalta, una vez más, la Sala de Sesiones de la Convención. En la trifulca se dispara contra un diputado, se le decapita y exponen sobre una pica su cabeza al presidente de la asamblea. Entre la multitud un ciudadano se dirige a los demás diputados y les grita: «¡Marchaos todos! ¡Vamos a formar la Convención nosotros mismos!». Y otra voz dice: «Queda suspendido todo poder que no proceda del Pueblo». A estos sucesos se les conoce en historia como las jornadas del Pradial, que fueron brutalmente reprimidas por las tropas militares bajo las órdenes de la burguesía termidoriana. Esto supuso el fin del movimiento popular de los sans-culottes, protagonistas directos de la Revolución Francesa.

La sublevación urbana antes descrita fue claro ejemplo del derecho irrefutable a la insurrección de todo pueblo contra sus mandatarios infieles. Fue la última de una serie de movilizaciones populares, que se iniciaron con la Toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789. En el verano de 1791, se manifestaron contra el rey, tras su intento de huida, en el Campo de Marte. Protagonistas importantes en el Asalto a las Tullerías del 10 de agosto de 1792 que puso fin a la monarquía. Apoyaron a los jacobinos rodeando la Convención para detener a los dirigentes girondinos durante las jornadas revolucionarias del 31 de mayo al 2 de junio del 1793. Así como artífices de la campaña de descristianización, de los diferentes motines por las subsistencias y su participación activa en la Comuna. Todo esto formaba parte del concepto de soberanía popular, tal como lo entendían los militantes sans-culottes.

De aspecto desaliñado, los sans-culottes se distinguían por su forma de vestir pantalones de paño a rayas (las calzas cortas eran propías de los ricos), una chaquetilla llamada carmañola y el gorro frigio símbolo de la libertad; también es un emblema la pica en la mano, que recuerda al Pueblo en armas. Otra cosa que les diferenciaba era su forma de hablar mediante el tuteo igualitario, al contrario del rígido protocolo clasista de tratar de «vos» o «Señor». En su mayor parte eran artesanos y tenderos, aunque también hubiese asalariados y algunos campesinos.

Muy en consonancia con el programa de los «enragés» (quienes les influyeron bastante) sus aspiraciones sociales consistían en un reparto más equitativo de la riqueza y la total eliminación de las distinciones sociales. Del derecho a la existencia a la igualdad de goces y la limitación de las propiedades, el derecho a la asistencia pública y la educación, que coincidieron con las reivindicaciones del muy posterior movimiento obrero. Presionaron al gobierno revolucionario para que aboliese el libre mercado y las grandes fortunas; la tasación de los productos de primera necesidad y el curso forzoso del papel moneda o asignado, que era más fácilmente asequible que las monedas de oro y plata.

Organizados en sociedades populares, intervienen los sans-culottes en las asambleas generales de Sección (las secciones eran circunscripciones electorales y subdivisiones administrativas del municipio o Comuna). Desde ellas deliberaban sobre los asuntos locales, y formaban sus comités revolucionarios o de vigilancia que sustituyen a los comités civiles burgueses. En las asambleas primarias eligen a sus delegados para el Consejo General de la Comuna o ayuntamiento. Para evitar posibles maniobras fraudulentas votaban a mano alzada, levantados o sentados y por aclamación. Los representantes elegidos estaban controlados desde abajo y podían ser destituidos si no llevaban a cabo las resoluciones acordadas. En el caso probable de un dominio reaccionario, las secciones confraternizaban entre sí uniendo sus respectivas asambleas. Tenían sus propias tropas y comités de guerra, constituyeron el ejército revolucionario o milicias donde elegían a sus mandos y oficiales afectos a la Revolución.

La autonomía de las secciones, su democracia real y el federalismo Comunal, asustó al gobierno centralista de los Comités de Salvación Pública y de Seguridad General durante el Régimen del Terror. Eliminados los «enragés» y «hebertistas», los jacobinos burocratizaron los comités revolucionarios, disolvieron las sociedades y milicias y redujeron las asambleas. Los «termidorianos» y el Directorio rematan la faena.

La Revolución Francesa de hace dos siglos supuso el final de la monarquía absoluta y del privilegio feudal del Antiguo Régimen y el inicio del Estado liberal actual, con sus antagonismos sociales. Fue una revolución burguesa para acceder al Poder político, el económico ya lo controlaban de antemano. Los burgueses se apoyaron en el Pueblo, sin el que pudieron hacer algo, cuando ganaron traicionaron a los descamisados sin contemplaciones.

Pero también, aunque muchos historiadores ni lo mencionen, fue uno de los primeros intentos de la Edad Contemporánea donde se aplicó la democracia directa como máximo exponente del principio de soberanía popular, contrapuesta a la ficción parlamentaria de la democracia representativa, que lamentablemente conocemos hoy en día.

Con esto se ha intentado homenajear a los héroes anónimos que lucharon por el lema revolucionario, aunque actualmente tergiversado, de LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD.

¡Salud!


«ENRAGÉS»

A diferencia de la burguesía revolucionaria, hubo una serie de personas que conocían directamente la situación miserable del Pueblo. Fueron los portavoces de los descamisados de las secciones y sociedades populares. Reclamaban una mejor política social a favor de los pobres: tasación de los productos básicos, circulación del asignado, requisa de los granos, limitaciones a los ricos y la eliminación de los especuladores que se beneficiaban a costa del Pueblo. Eran los «enragés» (los rabiosos) que se atrevieron a atacar directamente a la burguesía y abogaban por una democracia popular y la nivelación social y económica.

El más conocido fue el ex cura Jacques Roux (el cura rojo), que al comienzo de la Revolución participó en la quema de castillos nobiliarios. Abandonó el sacerdocio y fue uno de los líderes de la Sección de los Gravilleros. Formó parte del Consejo General de la Comuna de París y fue la voz radical de los más necesitados. Su fama creció durante la crisis económica y la escasez, hasta terminar molestando a los jacobinos que le hicieron preso; antes de ser guillotinado prefirió suicidarse. Otros dos famosos «enragés» fueron Teóphile Leclerc y Jean Varlet. El primero se hizo notar como un gran orador que atacó a la monarquía; hizo causa común con Jacques Roux en el tema social y criticó al gobierno revolucionario; fue denunciado por los jacobinos y tuvo que alistarse para el frente para salvar su vida. Jean Varlet se hizo famoso por arengar en los suburbios a los transeúntes desde una banqueta o tarima rodante, a diferencia de los otros dos, su discurso era más político que social; cuando la dictadura jacobina empezó a perfilarse y limitó el número de asambleas generales de las secciones, protestó y fue detenido; la defensa de los «sans-culottes» logró su liberación, pero quedó prontamente neutralizado.

También podemos añadir a una predecesora del feminismo, la actriz Claire Lacombe que encabezó el Asalto de las Tullerías. Formó parte de la Sociedad de Republicanas Revolucionarias que invadieron la Convención, y se atrevió a tratar de «Señor» (que era un insulto) al mismo Robespierre. Los jacobinos enojados disolvieron la sociedad y terminaron encarcelándola.

El Aullido, nº 16. Julio de 1997.

miércoles, 4 de julio de 2012

El giro escatológico (y III)

La reacción en la crítica
de Félix Rodrigo Mora


Félix y el Islam

Citando a unos de sus autores favoritos afirma:
«yo diría que todas las religiones son pura basura, pero el Islam es, con mucho, la más perversa y violenta de todas»[22]
Muy en sintonía con Ratzinger Z... que también citaba cuando afirmaba algo parecido... nos referimos a un discurso que el Papa dio en Alemania diciendo «Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas [...]» No era a un autor desconocido, sino al emperador bizantino Manuel II Paleólogo.
«Retomando la cuestión internacional, el concepto estratégico de Eurabia no deja de ser una perspectiva creíble e inquietante, en el horizonte de una Restauración Europea, a modo de Cuarto Reich. La cuestión pasa por el más previsible fracaso de los planes USA para Oriente Medio. En ello, la utilización del Islam por el imperialismo UE será decisiva. De hecho ya está instalado en el interior de sus fronteras con la inmigración, convertida en auténtico boomerang para la imposición de políticas de democratización en los países árabes de origen.»[23]

«A ello hay que sumar la persistente campaña institucional de enaltecimiento e idealización del Islam en los medios de comunicación estatales, cuyo coste dinerario, a juzgar por los notables recursos empleados, tiene que ser elevado. Al mismo tiempo, en el verano de 2010 el gobierno introdujo como enseñanza obligatoria en las academias militares la asignatura denominada Alianza de Civilizaciones, que va a contribuir a que la oficialidad de los tres ejércitos y de la Guardia Civil mejore su comprensión del Islam, en un sentido decididamente positivo, tarea mucho más fácil por cuanto una fracción al menos de los más altos mandos del ejército ha dejado de ser católica con anterioridad.»[24]

«Es razonable deducir de ello que los grandes grupos capitalistas españoles han pasado a ayudar económicamente al Islam.»[25]

«B. Obama se reunió con los jefes del islamismo de EEUU al final del Ramadán de 2009, en lo que fue, probablemente, un pacto estratégico entre esta comunidad y el imperialismo norteamericano, cuyos contenidos no han sido revelados. En los últimos tiempos varias altas autoridades europeas han realizado declaraciones de apoyo y cooperación con el Islam, que están pasando a tener cada vez más un contenido policial y militar.»[26]
No se trata de defender a ninguna religión, pero es evidente que Félix teme al «fantasma del Islam» como a otros (feminismo, lesbianismo, anarquismo) de manera irracional. No aclara nunca a que se refiere cuando habla de Islam, si habla de las religiones oficiales, de las ramas heréticas —que las hay y muchas—, de la cultura o simple y llanamente, como cualquier facha del barrio, de «los moros» en general.

Félix, antianarquista


Los anarquistas cuestionamos todo, pero sobre todo cuestionamos a los autodenominados —o denominados por los demás— gurús, sabios, portavoces, voceros. Eso Félix lo sabe y lo sufre, por eso siempre que puede saca a flote su odio hacia los corazones y mentes indómitos que se sienten identificados por, y parte de, la anarquía.

Así, ataca por igual, y sin citar ningún fragmento de las obras, a Kropotkin, Stirner y en general a un anarquismo que el considera parte de la socialdemocracia.
«Mientras la cuestión se sitúe en el terreno de las mezquinas transformaciones a lograr ya ahora [sic], el anarco-estatismo tendrá el terreno abonado para prosperar. Por eso, una obra que anuncia este descarrío doctrinal es La conquista del pan de P. Kropotkin, en la que la cosmovisión socialdemócrata triunfa y se impone hasta en el título.»[27]
Félix, hermano, ¿cómo puedes ser tan cutre de dejar en evidencia que de nuestro querido Piotr (el único revolucionario que se escapó de las garras del zarismo fugándose de la terrible fortaleza de Pedro y Pablo, aquel que se cruzó toda Rusia a caballo, solo, para poder seguir conspirando y luchando por la revolución, aquel que —aunque como todo ser humano cometió errores, algunos graves— dedicó su vida entera a la revolución, que contribuyó increíblemente a desarrollar conceptos que luego pasaron a ser básicos en la lucha por la libertad) sólo has leído el título de su clásico?
«Peor aún es el caso de Stirner, un ególatra que, lejos de estar en contra del Estado, desea que su yo sea el Estado total, capaz de ofender, sojuzgar y dominar a todos los demás seres humanos. Este tipo de anarquismo es una variante del individualismo y totalitarismo burgués, sólo que llevado al extremo en lo verbal, y debe ser estudiado como una expresión de ideología institucional en las sociedades contemporáneas, juicio extensible a Nietzsche, ese heraldo del fascismo, en consecuencia, de las expresiones más atroces (aunque no las más eficaces) de dictadura estatal.»[28]
Vamos por partes que esto merece ser comentado al detalle. Stirner, autor del clásico El unico y su propiedadd no es un intelectual cualquiera. Es quizás uno de los más influyentes a lo largo de la historia en el desarrollo de las ideas anarquistas. Muchos anarquistas han partido de sus análisis y han hecho una interpretación totalmente diferente: siempre negó al Estado y las jerarquías, de hecho, con respecto a esa definición que Félix hace, la de ególatra, podríamos decir que Stirner nunca hizo un «culto» de su personalidad, cosa que nuestro pastor-pseudo-filosofo de blog sí. Ni se llamaba Max Stirner —era un seudónimo/apodo que hacía alusión a su amplia frente—, ni vivía del cuento como otros «teóricos» (de hecho, en 1853 pasó varias temporadas en prisión por motivos económicos y murió poco después en la extrema miseria material). «Ególatra» se refiere a egolatría, que viene del griego ἐγώ (yo) y del latín latria (culto). Si hay alguien que hace culto a su persona aquí no es otro que nuestro filósofo madrileño, aquel al cual le dedicamos este libelo.

El anarquismo individualista ha tenido un papel más que notorio en nuestra historia. De hecho, las falsas impresiones que a menudo se tienen de esta corriente principalmente filosófica son absurdas caricaturas fruto de la ignorancia y el desconocimiento. Por citar sólo unos pocos nombres, Emile Armand, Ricardo Mella, Federico Urales, Renzo Novatore, Biófilo Panclasta, personas que con sus ideas y sus prácticas, sus publicaciones y su participación en diversos procesos han contribuido al desarrollo de nuestras ideas y prácticas. De hecho, no existe una brecha realmente que divida al individualismo anarquista de otras prácticas (sociales, comunistas, etcétera.) y la mayoría de las interpretaciones en esta dirección son fruto de críticas, como las de Félix, que vienen desde fuera. Y quienes las repiten, como todos aquellos que, sin tener que preocuparse por pensar y reflexionar, utilizarán las flojas y vacías críticas de éste para repetirlas como cotorras. Por lo tanto, las estúpidas afirmaciones que hace Félix —aquí y en otras partes— son peligrosas no tanto porque las diga él, sino porque con el bajo nivel reflexivo y el poco análisis crítico que hay en nuestra región, acaban transformándose en verdades indiscutibles porque las dice un «referente» y están «en un libro».

Con respecto a Nietzsche, es evidente que un filósofo de tal tamaño —al cual también se le puede criticar todo, pero del cual no se puede ignorar su grandeza intelectual y su aporte al pensamiento— empequeñece a cualquiera que intente presumir de filósofo. Y atribuirle la responsabilidad del fascismo y de los genocidios posteriores (nazismo, etcétera) es absurdo: una persona que nunca participó de ningún juego político, que atacó por igual al Poder y la Iglesia (todas las iglesias), la moral y las «costumbres», no puede asumir tal responsabilidad. Pero aquí Félix se baja una vez más de su pedestal y hace un esfuerzo de humildad: dice que las expresiones más atroces de dictadura estatal de las que, según él, Nietzsche es vocero, no han sido las más eficaces. ¿Cuáles fueron las más eficaces? ¿La dictadura de Mao que tanto elogia Félix en su libro sobre el Estado?

Conclusión

¿Cómo es que un personaje como éste es capaz de llegar a los entornos libertarios y antiautoritarios, presentar sus libros, dar charlas, participar de debates, e incluso convertirse en un referente a nivel discursivo? Bueno, quizás más que nada lo sea a nivel estético, ya que la simple lectura de alguna de sus obras basta para ver las atrocidades que, mezcladas con algunas cosas básicas como «la necesidad de derrocar al Estado», saltan a la vista sin que haga falta una lectura profunda. Pero no podemos echar la culpa de todo al pobre párroco de la «revolución integral» (que no se sabe que significa exactamente, si es algo que hace referencia a alimentación no-refinada o qué), no podemos echarle la culpa de todas las carencias de un «movimiento» que con este tipo de «portavoces» no puede pretender mucho más de que lo que se merece. La falta de análisis, la inercia, la poca crítica y autocrítica, la ignorancia (no por lo que no se sabe, sino más bien por lo que se repite sin criterio ni cuestionamiento alguno), la incapacidad de entender procesos complejos que nuestro autor zanja constantemente con unos «probablemente»... y así podríamos seguir hasta que se haga de noche.

El motivo por el cual sacamos este fanzine ya lo hemos explicado en la introducción, aunque podríamos repetir que el objetivo de hacerlo era —a la vez que divertirnos— también purgar nuestro «pecado» de haber contribuido a que el personaje en cuestión se hiciera un nombre (editando sus libros, invitándolo a charlas y jornadas, etcétera). Y, paralelamente, desenmascarar lo que se encuentra detrás de esa máscara de buitre de la revolución, que detrás de esa fachada no hay más que un reprimido reaccionario que odia por igual a islámicos, gays, lesbianas, anarquistas, mujeres, «negros», feministas, etcétera, y más cuando estos o éstas son un poco de cada cosa. Con este breve aporte creemos que queda bastante claro el carácter reaccionario de Félix Rodrigo Mora y al mismo tiempo la superficialidad y ligereza con la que toca ciertas cuestiones nos lleva a pensar que el resto de su obra, la que aparentemente «no ofende» a nadie, es igual de superflua.

A medida que finalizábamos este libreto nos surgían las preguntas: ¿Cómo hacer para evitar que personajes de esta calaña se paseen tan panchos por nuestros espacios? ¿Cómo evitar el carácter de «sabio» que se le da a cualquiera que simplemente haya desarrollado una aptitud técnica más, no muy distinta a cualquier otra, como lo es el escribir con soltura? ¿Cómo evitar que esta gente, los teóricos que no aportan más que palabras, y a veces —como en el caso en cuestión— muchas mierdas, sean puestos en un pedestal?

Al mismo tiempo creemos que fomentar espacios de debate al margen de los «expertos», jornadas en las que no se invite a los sabelotodos de siempre, textos y críticas anónimas pero profundas, pensar más acerca de lo que se habla y en lo que se dice y no en quién lo hace, pueden ser un buen antídoto entre muchos otros contra esta peste.

Sin más que eso, además de lo dicho hasta aquí, proponemos que la gente tome parte en esto, y con eso no llamamos a un boicot ni nada de eso, sino a que se pase cada vez más de egolatras y santurrones, que ni siquiera necesitan ser boicoteados: evidenciar sus propias actitudes, sus burradas, su soberbia e ignorarlos; después de todo, ya tenemos demasiados libros en las estanterías.

Esfuerzo como oposición al placer y al «hedonismo» es para Félix Rodrigo Mora un sinónimo de sufrimiento voluntario. Así, su esfuerzo y servicio más una dosis de moralismo se podrían reinterpretar como sufrir, servir, moralizar: la base del misionerismo católico.

Teruel, junio de 2012.

Si te gusta el contenido puedes reproducirlo de la forma que estimes conveniente, si no te gusta puede que la moral cristiana haya hecho de ti un borrego reaccionario más de la secta cristiano-maoísta cuyo profeta plumífero homenajeamos en la presente edición.


NOTAS:
[22] «Reflexiones sobre la historia. Hacia una comprensión objetiva del Islam hispano» en alasbarricadas.org.
[23] Reseña del libro Protocolos para un Apocalipsis, Ideas para la reflexión en su blog.
[24] «La función del ejército en la Constitución Española de 1978».
[25] Ibid.
[26] Ibid.
[27] Félix Rodrigo Mora, El giro estatolátrico. Repudio experiencial del Estado de bienestar. (Maldecap ed.)
[28] Ibid.

martes, 3 de julio de 2012

El giro escatológico (II)

La reacción en la crítica
de Félix Rodrigo Mora


«Lo cierto es que el feminismo se lucra con el asesinato de mujeres,
de la misma manera que la industria farmacéutica engorda con la mala salud
de la población
[…]. Está, al menos objetivamente, interesado en que siga
la matanza, por eso no hace
ni hará nada para frenarla, al contrario,
su estrategia es echar leña al fuego, pues vive y medra a costa suya.»


Félix Rodrigo Mora, «Feminismo policíaco, feminismo fascista»


Antifeminismo y misoginia

Una selección de párrafos de su texto «Feminismo policiaco, feminismo fascista», el cual sin necesidad de comentarios grafica bastante, además de la ignorancia, su misoginia, y antifeminismo, definiendo a partir de su paranoia surrealista lo que sería el «feminismo» y su papel fundamental para la reestructuración del sistema capitalista.
«Mujeres (policías) que atacan a mujeres (huelguistas) el 29-M: así se realiza la famosa “solidaridad femenina”.»

«Un dato bien sabroso es que en “España” la biblia del feminismo neo-machista y feminicida por excelencia, “El segundo sexo” de Simone de Beauvoir fue editado dos veces bajo el franquismo por grupos de mujeres adscritos a la Sección Femenina, porque veían en tan repulsivo librito, que es además un canto exaltado al capitalismo, la confirmación de sus ideas. En esos despeñaderos anduvieron varias de las que luego se presentaron como feministas [...].»

«Según el feminismo, la misma policía que ha sembrado el miedo en las calles para salvaguardar al capitalismo el 29-M y ha reprimido a mujeres huelguistas y manifestantes, es la que “protege” a las féminas de los hombres (los textos citados son tan extremistas en su androfobia que ni siquiera diferencian entre hombres maltratadores, una ínfima minoría, ni el 0,0001%, y hombres en general). Es más, anima a las mujeres a cooperar con la policía, a hacerse uña y carne con ella, a aplaudirla y jalearla como su “protectora”.»

«Su meta es un Estado policial perfecto, con cárceles repletas y campos de concentración a rebosar, en los cuales los varones, esos seres perversos que viven, todos ellos, para explotar, maltratar, violar y asesinar a las mujeres, reciban su merecido. No las detiene la fácil observación de que todo Estado policial, se monte con el pretexto que se monte, es un Estado fascista. Los y las feministas, al exigir a gritos la implantación del Estado policial, manifiestan ser eso, nazis de nuevo tipo.»

«La cosmovisión feminista es extremismo derechista actualizado.»

«[…] sabemos que desde su entrada en vigor [de la Ley de Violencia de Género] el porcentaje de mujeres asesinadas se ha incrementado en, aproximadamente, un 50%.

La respuesta feminista a esto es la propia de su mentalidad derechista extrema; más policía, más cárceles, más denuncias, más colaboración de las mujeres con los cuerpos represivos… esto es, más violencia, más uso de la fuerza, más terrorismo institucional.»

«La situación, desde luego, haría las delicias de la nazi-feminista más conocida, Valérie Solanas, la autora del “Mi lucha” del feminismo, el “Manifiesto SCUM (Movimiento para el exterminio de los hombres)”, que es el libro inspirador de la Ley de Violencia de Género.»

«[...] estamos ante un feminismo que amenaza a las mujeres con los castigos más atroces: de nuevo encontramos a mujeres (feministas) que se preparan para agredir a mujeres (no feministas).»

«[...] (no olvidemos que el feminismo de facto incita a las jóvenes a alcoholizarse) [...]»
¡Así no más! Y tan ancho como siempre, total después de todas las barbaridades que ha dicho, de meter de TODO y más en un mismo saco, ¿que más da un paréntesis más de estupidez, de afirmaciones infundadas?
«[…] el capitalismo está desarrollando un magno proyecto estratégico para refundarse apoyándose sobre todo en las mujeres feministas, como lo prueba que recientemente una feminista, Mónica de Oriol, haya sido elegida presidenta del Círculo de Empresarios, lo que es sólo un dato entre miles. Lo mismo planea desde hace decenios el Estado, mutado ya hace mucho en Estado feminista.»

«Lo cierto es que el feminismo se lucra con el asesinato de mujeres, de la misma manera que la industria farmacéutica engorda con la mala salud de la población […]. Está, al menos objetivamente, interesado en que siga la matanza, por eso no hace ni hará nada para frenarla, al contrario, su estrategia es echar leña al fuego, pues vive y medra a costa suya.»

«[La ley de violencia de género] ha imbuido a ciertos sectores de féminas de la convicción de que ellas son débiles, inferiores y bobas y que debe ser el Estado policial quien ha de “protegerlas”, en lo que se manifiesta la naturaleza hiper-machista de tal Ley y del feminismo que hace de ella su bandera. Está aniquilando la libertad sexual, al satanizar el sexo heterosexual de un modo eficacísimo, todo menos el ligado a la prostitución. Y mucho, mucho más.

Pero, sobre todo, está estableciendo las condiciones para la creación de un movimiento fascista feminista de naturaleza para policial, por tanto paramilitar, en lo que sería una reedición de los sucesos de 1936 en las circunstancias actuales. Esta cuestión ya la he expuesto en mi libro “Crisis y utopía en el siglo XXI”.»

«Luego vendrá la segunda parte. En una situación de crisis social aguda, por ejemplo, con motivo de una futura Huelga General Revolucionaria, tales grupos de mujeres ya previamente agrupadas informalmente en torno al aparato policial conocerían un salto cualitativo en su estatuto social. Pasarían a ser organizadas, encuadradas rígidamente y, bien aleccionadas, se las proveería de armas y saldrían a la calle a reprimir, al lado de la policía, y quizá del ejército, como hicieron las milicias derechistas en 1936, contra los varones y las “mujeres macho” participantes en la mencionada acción anticapitalista. Esto, si la movilización popular no frustra la operación, comenzará a pasar, probablemente, en 3-5 años.»
Como habréis podido comprobar, las citas hablan por sí solas y no necesitan mucha explicación, además que de que al referirse a unas «mujeres macho» que hacían el rol de policía no está hablando de otras que de las Mujeres Libres del 36. Y como todo es «probable», nuestro profeta nos predice que en no más de 5 años las calles estarán a rebozar de estas «mujeres macho». ¿Cómo ninguna persona seria le responde a estas burradas? ¿Cómo es que tantas publicaciones, organizaciones, colectivos, editoriales siguen dando coba a tan terrible sabandija?
«Hoy miles y miles de mujeres están entrando, en muchos casos por la tiránica presión mental que sobre ellas ejerce el feminismo, en las compañías privadas de seguridad, en las diversas policías (estatales, autonómicas y locales) y en el ejército. […] Todo ello se ve facilitado porque el discurso feminista, que es repetido todos los días desde los medios de comunicación [...]»
Tiene razón, esto no se lo podemos discutir: los medios de comunicación, principalmente la televisión pero también las revistas de moda o del corazón, no difunden sexismo, no cosifican el cuerpo de la mujer, no hacen apología del cuerpo «bello» (o sea, de que el único cuerpo que pueda ser considerado como tal es aquel que entra en el estrecho canon de belleza occidental —o en el estrecho vestido de una Barbie—). No, lo que más hacen es repetir consignas feministas a tope.
«Lo que necesitamos es un movimiento de liberación de la mujer limpio de la ideología de extrema derecha del feminismo […] que defienda la libertad sexual, en particular para las y los heterosexuales.»

«El feminismo hoy es una de las caretas de que se vale el aparato policía-militar español para operar. Está al servicio del ejército y la policía, y una de sus principales preocupaciones es crear mujeres tan imbuidas de odio al varón que sólo tengan como actividad psíquica el acto de odiar en general, a todos, a todas y a todo, pues únicamente así serán buenas policías y buenas soldados, aptas para encarcelar, torturar y asesinar a quienes se les ordene.»[13]
Ahora parece que «feminismo» es todo (lo relacionado con el «mal» por supuesto), y una mujer —da igual como se considere o autodenomine— por el hecho de ser mujer es feminista y por lo tanto, según Félix, fascista.
«¿Tendremos que esperar a que una o varias policías feministas asesinen a una mujer, para que quienes están aterrorizados por el feminismo en tanto que religión política se atrevan a denunciar lo que está pasando? De ser así, por desgracia, eso no tardará en suceder. Veremos si entonces las y los espantadizos y sin cerebro que ahora miran para otro lado y guardan silencio se atreven a decir y hacer algo.»[14]
A continuación una cita de la reseña que nuestro gurú hace de un folleto editado por el colectivo Invierno de Zaragoza llamado ¿Con el Estado o contra el Estado? La liberación femenina en el siglo XXI, escrito por su querida amiguita María del Prado Esteban Diezma, en quien se apoya para nuevamente hablar de aquel mejunje de brutalidades sobre las cuales define el «feminismo».
«Prado condena el feminismo por su apología del Estado policial y carcelario, por su loa del militarismo, por su entusiasmo por el trabajo asalariado, el dinero y el capitalismo, por apartar a las mujeres del compromiso político y social revolucionario, por prohibir la maternidad y demonizar la sexualidad, por valerse de la mentira y la demagogia, por promover el odio hacia las niñas y los niños, por incurrir en una androfobia que es mero exterminacionismo nazi (en el sentido en que lo denuncia D. J. Goldhagen en “Peor que la guerra”), por su culto fanatizado por el Estado al que presenta como “emancipador” de las féminas, por sustituir el viejo patriarcado por el nuevo patriarcado mil veces peor, por anular la acción autónoma de las mujeres so pretexto de que el feminismo las “representa” y “lucha por ellas” (de hecho el feminismo, como parte del Estado, es ahora el nuevo “pater familias”), en suma por ser la apología más desvergonzada y virulenta del orden constituido.

»Pero en su obra prima sobre todo el análisis de cómo y por qué el feminismo está concentrado en DESTRUIR A LAS MUJERES, que son su principal víctima, aniquilando su esencia concreta humana, extinguiendo sus funciones intelectivas, volitivas, convivenciales, afectivas, morales y también las físicas, para hacer de ellas mero ganado subhumano, simple mano de obra dócil y carne de cañón al servicio del orden constituido contra la revolución.

»De ahí que para ella la función número uno del feminismo sea cometer feminicidio. Por eso prepara un libro que se titula “Feminismo y feminicidio. Hacia un cuestionamiento integral”.»[15]

«Y la maternidad, por el contrario, derivó desde una situación de privilegio a otra, la actual, de semi-clandestinidad, con la satanización del sexo reproductivo y la conversión de la toma de anticonceptivos, la píldora del día después y el aborto quirúrgico en actividades poco menos que forzosas y obligatorias para las mujeres.»[16]
Aquí creemos que se pasa un poco. Más teniendo en cuenta la deriva prohibicionista que el gobierno del PP está llevando a cabo con la Ley de Salud Reproductiva. Decir que se «sataniza» (otra vez su palabrería de cura que no puede aparcar ni de broma) a la maternidad y que se obliga al aborto... es poco más que una falta grave y una falta de respeto para aquellas mujeres que murieron y mueren diariamente abortando de manera clandestina.

En una nueva entrega de misoginia, machismo, racismo, moralismo de párroco y estupidez, Félix a partir de párrafos extraídos de el periódico El Pais [17] y de comentarios de periodistas de cómo se debe tratar en la prensa las noticias acerca de casos de femicidio (del cual «se lucra») y violencia machista, va citando y haciendo comentarios con la intención de demostrar al lector cómo el discurso «feminista» (esa «ideología de extrema derecha») manipula los medios de comunicación en su intento de lavarles el cerebro con su discurso anti-hombres (a los cuales quisiera encerrar en campos de concentración) y anti-mujeres no-feministas (a las cuales quiere convencer de que «son débiles, inferiores y bobas» y convertirlas en sus cómplices en la acción de encerrar a los pobres hombres) todo esto en pro del estado policial para la refundación del capitalismo:
«La carta original consideraba que las menciones sobre el supuesto pasado de la mujer —prostitución, drogadicción— “solo contribuyen a restar credibilidad a la victima y, por ende, a todas las mujeres victimas de violencia de genero”. (La traducción de este párrafo es que SI SALE A LA LUZ QUE CADA MUJER ASESINADA LO ES POR UNA RAZÓN DIFERENTE, ¿CÓMO VAMOS A SEGUIR ALARMANDO A LA POBLACIÓN CON LA GUERRA DE SEXOS?). Seguimos. [...] “Un lector, Ferrán Isabel, considera que se ponía más énfasis en el pasado de la mujer asesinada que en el hecho del asesinato”. La siguiente carta aclara cómo se debe interpretar lo que dice Ferrán Isabel: “Otras cartas afirman que este pasado debía haberse silenciado”. Cen-su-ra.»[18]
Por que claro hay que tener en cuenta la RAZÓN de la agresión, y claramente no es lo mismo asesinar a una que curra de prostituta o que toma drogas a una madre de familia... si no le ha quedado claro el señor Félix puede evidenciarlo aún más:
«[…] En otras palabras, que nada de lo que haya verdaderamente pasado en ese suceso luctuoso debe cambiar el Dogma de Fe del Estado: la culpa es del machismo. Ni de las drogas, ni del ambiente del hampa de la prostitución ni, por supuesto, de un tipo de amor sadomasoquista: es una cuestión política. Hay que seguir alimentando la idea de que los hombres odian a las mujeres y las quieren someter y asesinar.»[19]

«[…] la población no merece saber que el ámbito de la prostitución y la drogadicción es peligroso para una mujer. Conocerlo sería, como decía arriba, el principio del desmantelamiento de esta paranoia que comenzó, como os conté en Marbella, ocultando a la población que la mayor parte de los asesinatos ocurrían en parejas inmigrantes […].»[20]
¡Ah! Eso sí, el macho «tercermundista» parece no ser tan bueno como el macho ibérico o europeo, será por su mayor proximidad a una bestia que a un Homo sapiens bien educado en esta civilizada parte del planeta. Y un consejo para terminar, para que no os tomen el pelo y os intenten lavar el cerebro:
«En todas las escuelas de Periodismo del mundo se enseña que una noticia debe responder a las 5 W, en inglés (who, what, when, where y why; es decir, quién, qué, cuándo, dónde y por qué). Si una noticia escatima alguna de estas “w”, podéis estar seguros de que se os está manipulando.»[21]
Gracias Félix, a ver si desde ahora lo vemos más claro. ¡Ah! Y una pregunta: ¿desde cuando hablas la lengua de los «altos mandos del ejército»?

Teruel, 2012


NOTAS:
[13] «Dialéctica de la feminista torturadora y la mujer torturada», en su blog.
[14] Ibid.
[15] «Por una nueva concepción de la liberación de la mujer», en su blog.
[16] «La función del ejército en la Constitución Española de 1978».
[17] El texto comienza con la siguiente introducción: «De la misma manera que la Transición, y la peculiar democracia que se construyó a su vera, CIA y fundaciones alemanas mediante, es poco más que el franquismo (la Oligarquía de siempre + la socialdemocracia) por otros medios Lo Políticamente Correcto (concepto procedente del comunismo norteamericano) es el marxismo, en su variante francfortiana, pero con máscara multicultural. Es decir: el verdadero Pensamiento Único».
[18] «La manufactura del sexismo», en su blog.
[19] Ibid.
[20] Ibid.
[21] Ibid.

lunes, 2 de julio de 2012

El giro escatológico (I)

La reacción en la crítica
de Félix Rodrigo Mora



Reacción:
1. f.Tendencia tradicionalista en lo político opuesta a las innovaciones.

Reaccionario, ria:
1. adj. y s. Conservador, contrario a las innovaciones, especialmente en política.


Félix Rodrigo Mora, extraño y ambiguo personaje que ha encontrado terreno fértil para difundir sus ideas, o mejor dicho, para crearse a sí mismo un aura de autor y personalidad intelectual en medios libertarios y antiautoritarios, es a nuestros ojos un reaccionario. Este pequeño aporte no es más que un intento por borrar a personajes como éste de los entornos libertarios.

Carentes de referentes «personalizables» y de «autores» propios, al mismo tiempo que no reconociendo ni valorando el trabajo que muchísimos compañeros a lo largo del territorio de la península, y también de otras regiones como latinoamérica, así como por la falta de traducciones de la inmensa cantidad de aportes que diariamente hacen los compañeros de lucha alrededor del planeta, muchos han visto en éste y otros personajes a los nuevos teóricos de un movimiento que ni es tal ni, seamos sinceros con nosotros mismos, quiere serlo.

En un principio se pensó en hacer una crítica más detallada, argumentada, etcétera; pero para el objetivo final de esta obra, que es puramente destructivo, no hace falta comernos tanto el coco, perder tiempo y abandonar nuestras otras actividades. Simplemente nos limitaremos a hacer una selección de perlas que a lo largo de su extensa e ilegible obra nos demuestran su reacción.

Sin más que eso, recomendamos la lectura de La Revolucion en la Critica de Felix Rodrigo Mora de Javier Rodríguez Hidalgo, el texto «Naturaleza, ruralidad y civilización o la invención de la tradición en la búsqueda de una arcadia rural» en el blog Centauro del Desierto , así como el texto «Sobre la dialéctica cripto-reaccionaria» de Julio Reyero González.

El giro escatológico hace referencia al doble sentido que la escatología tiene en la obra de Mora. El término proviene del griego eskhatos (último) y logo (estudio), y se utiliza generalmente como definición de la materia que estudia lo relativo al «más allá» o a las esperanzas últimas de la humanidad, muy utilizado en religión. Pero, ironías del destino, también se define así la ciencia que estudia los excrementos. Aquí, nosotros utilizamos el término para hurgar entre la mierda presente en la —lamentablemente— extensa obra de nuestro cura disfrazado de revolucionario. Esperamos que este material sirva para haceros reír un rato, detestar aún más a este personaje, utilizarlo como prueba de lo que realmente es y para convenceros de que alguien así no tiene lugar ni como teórico ni como nada en nuestros espacios, ni en nuestras vidas.

Félix Rodrigo Mora, homófobo

Como una oportunidad para sacar a flote lo peor de su faceta homófoba, Félix aprovecha y reseña un dudoso libro de un tal Rafael Palacios llamado La conspiracion del movimiento gay. Apoteosis de la guerra de los sexos.
«Pero una cosa es la legitimidad de la homosexualidad y otra la homosexualización forzada de la sociedad, impulsada desde el poder constituido. La primera es natural, la segunda intolerable y execrable.»[1]
Aquí nuestro literato nos deleita con lo mejor de su artillería: la «homosexualidad» es natural, pero si es forzada (y por lo que dice, lo es) entonces es intolerable. Conclusión: como siempre es forzada, es intolerable.
«La Ley de Violencia de Género, que fue votada por unanimidad en el Parlamento en 2004 y tiene el apoyo de todas las instituciones, desde la Iglesia a la extrema izquierda más anticlerical pasando por el PP, va contra el amor entre mujeres y hombres, contra el sexo heterosexual, y a favor de que cada mujer se haga lesbiana. Induce al varón a la homosexualidad o a ser asiduo de la prostitución o a la masturbación compulsiva. En lo ideológico dicha norma es una aplicación de los contenidos del nazi-feminista Manifiesto SCUM.»
Popurrí: LVG, PP, lesbianismo, feminismo, nazismo, homosexualidad, prostitución, masturbación, SCUM; o sea, una mezcla explosiva. Toda una serie de fantasmas a los que recurre asiduamente nuestro escritor, aunque todo junto...
«La satanización del varón heterosexual y del sexo heterosexual es uno de los rasgos más destacados de las sociedades “ricas” (cada vez menos ricas) de nuestro tiempo. Esto va unido a una imposición desde las instituciones estatales y capitalistas de la homosexualidad y el lesbianismo.»

«También da en el clavo cuando señala que una parte notable y en aumento de las series de TV, películas, novelas, letras de canciones, cursos escolares, etc., están centradas en la promoción de la libídine homoerótica, lo que suele ir unido a la reprobación manipulativa del sexo heterosexual, en especial del reproductivo, que es presentado por las instancias de poder como una verdadera abominación, lo mismo que el afecto y amor natural hacia niñas y niños, asunto que mide el grado de perfidia y monstruosidad en que está instalada la sociedad actual.»
Satanización: en el portal catholic.net, web internacional y multilingüe de católicos, podemos encontrar la misma argumentación, ver el artículo Por que Hollywood promueve la causa «gay» donde también se habla de lo siguiente que nos comenta Félix, la «victimización».
«[...] el victimismo gay es, en buena medida, una exageración y una invención, recordando que la plana mayor de las SA nazis, la principal fuerza de choque y terror callejero del nacional-socialismo, estaba formada por homosexuales [...]»

«Donde antaño se perseguía la homosexualidad y el lesbianismo, de súbito pasó a estar tolerada, luego recomendada y finalmente convertida en práctica preferente y cuasi-obligatoria.»[2]

«Como comentario añadido diré que el lesbianismo y la homosexualidad no pueden imponerse, no pueden hacerse las prácticas sexuales impuestas por el Estado a toda la población, como está sucediendo. […] Ahora el sexo más demonizado y perseguido de facto, es el heterosexual, odiado a muerte por el Estado y por las fundaciones del gran capital.»[3]
A raíz de la reseña del libro La conspiracion del movimiento gay, una lectora de sus textos realizó una crítica a sus comentarios:
Hola Félix, me he quedado a cuadros leyendo esta entrada de tu blog. Me encantan tus libros porque están escritos desde la argumentación, la racionalidad y el sentido critico. .Por que en este texto has caido en todo lo contrario? No quiero hablar demasiado sobre la figura del tal Rafael Palacios porque creo que su blog habla por si solo (extraterrestres, New Age, misticismo del 2012...). De lo que si quiero hablar es de las afirmaciones lanzadas tan a la ligera en esa reseña sobre el texto de «Rafapal» sin notas al pie o datos concretos que las respalden.
Con lo cual nuestro párroco Félix respondió:
Deploro que mi toma de posición respecto a la represión del sexo heterosexual y la imposición del homosexual te haya decepcionado, pero me reafirmo en que es una cuestión gravísima que se ha de denunciar. Mi decisión es firme: no voy a seguir soportando mas las agresiones y la represión que padecemos los heterosexuales, sobre todo los varones.

Hoy millones y millones de personas no pueden tener la vida sexual y amorosa que desearían. El feminismo, como ideología oficial del Estado policial-militar moderno, promovido por un aparato publicitario que se gasta cada ano miles y miles de millones de euros, presenta al varón heterosexual como un violador y a la mujer heterosexual como una tonta que le gusta ser violada: esto ya, por si mismo, destruye el erotismo hetero.

Me duele que no te apiades de los millones de jóvenes que ven frustrada su vida sexual por la satanización mediática del sexo heterosexual. Muchos de ellos no tienen más salida para tener alguna sexualidad que hacerse homosexuales o lesbianas. Este es un fenómeno que afecta a millones de personas.

Citas algunos casos de homofobia que, en efecto, existen y deben ser denunciados, pero no dices ni una palabra de la hostilidad del Estado y el capitalismo hacia la heterosexualidad, en particular hacia el sexo heterosexual reproductivo.

Me pides datos: ahí esta el desplome de la natalidad. Ahí esta la persecución de las mujeres que desean ser madres en las empresas. Ahí esta la ridiculización permanente de la persona heterosexual, presentado como un agresor, un bruto, un sujeto de segunda categoría.

[…]

Con la demonización sellan las bocas por el miedo, pero la libertad de expresión es sagrada y debe ser mantenida a toda costa y en todas las circunstancias.
¿Demonización? ¿Libertad de expresión sagrada?
¡Amén!

Félix Rodrigo Mora, racista
«El mismo Obama (de joven, lo mismo que su esposa, simpatizó con grupos próximos a los Panteras Negras), continúa la política ultra-belicista de otros representantes conspicuos de su etnia, como fueron Colin Powell, autoridad suprema del ejército desde finales de los años 80, que lo reorganizó y planificó la guerra de Irak, y Condoleezza Rice [...]»[4]
No sabemos de dónde saca esto, y en que se basa para llamar de su «etnia» a los otros dos... para hacer una crítica a Estados Unidos no hace falta basarse en algo tan ambiguo como en este caso la «etnia» (a cual se refiere, ya que Obama, como dice Mumia Abu Jamal, no es lo que comúnmente se entiende afroamericano, sino descendiente de diplomáticos africanos).
«El giro copernicano que está dando el aparato militar estadounidense para alcanzar un máximo de poder se asienta hoy, en una proporción significativa, en atraer a negros deseosos de integrarse lucrativamente y mujeres aleccionadas por las instituciones en el ideario feminista. [...] Esta unión sagrada entre la gente de color [5] y las féminas para salvaguardar y relanzar al sistema de poder mundial número uno se pone de manifiesto incluso en la cúpula del gobierno […].»[6]

«Con todo ello el bullanguero radicalismo movimentista de los años 60 y 70 del siglo pasado se manifiesta como un proyecto para remozar y regenerar el capitalismo, la máquina estatal y el imperialismo en las nuevas condiciones. Se dice que el grupo humano que más está ahora alistándose en las fuerzas armadas de EEUU es el de las mujeres negras, a las que se suponía, según la torpe facundia izquierdista, “doblemente oprimidas” y, por tanto, doblemente antisistema.»[7]

«Tales mujeres negras tienen ante sí, como se ha dicho, una imagen en la que inspirarse, la de Condoleezza Rice, fémina despiadada y sin escrúpulos, riquísima, ávida de poder y decidida a mantener el sistema de dominio imperial a no importa qué precio. En el entorno de Obama no escasean, así mismo, las mujeres negras de mentalidad feminista, como Melody Barnes, que es una de sus asesoras más notables, la cual probablemente esté recomendando al presidente mantener las tropas en Afganistán [...]»[8]
Nótese que sus argumentos, tendenciosamente racistas y misóginos, se justifican con un flojo «se dice» o «probablemente», sin otras fuentes que su imaginación y su desprecio.
«Ya en la guerra de Vietnam la presencia de negros era notable, pues el ejército fue la primera institución que impuso en sus filas el fin efectivo de la discriminación racial, para reclutar más y mejor.»[9]
Nada sobre la pobreza que es herencia directa de la condición de esclavitud de sus antepasados, ni que los afroamericanos, afrocaribeños, latinos, etcétera, son la carne de cañón del ejército estadounidense no por su militarismo que Félix quiere justificar como algo «étnico» ni por el antirracismo (que por cierto no es real) de las Fuerzas Armadas yanquis, sino por una cuestión más simple: son los más pobres a causa de ese racismo estructural que según Félix no existe.
«El paso siguiente fue preconizar su “liberación” integrándose en los aparatos militares, para desde allí “vengar siglos de atropellos (sic)”, así como en los cuerpos de policía, el poder judicial, las organizaciones de mercenarios y el sistema carcelario, en los cuales los negros suelen estar sobre-representados.»[10]
Aquí también, es evidente que esta sobrerrepresentación de opresores negros y demás sandeces tienen base en su visión racista. ¿De dónde saca esos datos? Viendo los libros que cita y a los autores a los que hace referencia últimamente, es preferible no saberlo.
«Una consecuencia a deplorar de todo ello está siendo el renacimiento del racismo, ahora en la forma de racismo negro hostil a otras etnias (no sólo a la blanca), como se puso de manifiesto en la campaña electoral de Obama, en el otoño de 2008, que fue racista de manera sibilina, sin que nadie elevase la voz en contra. Los prejuicios raciales, la idea de superioridad o inferioridad respecto a una u otra etnia, son intolerables, y siempre resultan estar fomentados desde el poder constituido, como en este caso. Para decirlo todo, no se puede ocultar por más tiempo que los Pantera Negra, mitificados hoy más allá de toda prudencia, fueron una organización racista anti-blanca, además de preconizar un capitalismo negro, y un este estatal también negro.»[11]

«La incorporación de inmigrantes al ejército, varones y féminas, seguirá en progresión, hasta ser el sector probablemente mayoritario en unos decenios, junto con las mujeres autóctonas, como ya está a punto de suceder en EEUU con los hispanos y, sobre todo, los negros.»
Otra vez ese «probablemente» que todo lo afirma... una vez más, nada que decir de la cuestión económica, del chantaje material al que amplios sectores, no sólo «negros» como dice él, son empujados al Ejército, a cambio de papeles, dinero, seguro médico para la familia, etcétera.
«Lo cierto es que, mientras el racismo antinegro está en regresión por todo el mundo, el racismo antiblanco, mantenido por algunos sectores de varones negros aquí y allá (en tanto que negocio particular sustentado en el victimismo), y sobre todo por blancos de ideas “radicales”, está en constante ascenso, sin que nadie se enfrente a él.»[12]
¡Menos mal que estás tú, Superflex!

Teruel, 2012

NOTAS:
[1] Reseña que hace Félix del libro «La conspiración del movimiento gay. Apoteosis de la guerra de los sexos» en su blog. Las siguientes citas que no tienen referencia también son de este artículo.
[2] Del texto «La función del ejército en la Constitución Española de 1978: dictadura política y militarismo». Ponencia presentada en las Jornadas Antimilitaristas de Barcelona, 24, 25 y 26 de Septiembre de 2010».
[3] «Libertad para la homosexualidad en la Edad Media hispana - Libertad para la homosexualidad hoy» en su blog.
[4] Félix Rodrigo Mora «Negros, mujeres y militarismo en EEUU», publicado en alasbarricadas.org.
[5] ¿De qué color?
[6] «Negros, mujeres y militarismo en EEUU».
[7] Ibid.
[8] Ibid.
[9] Ibid.
[10] Ibid.
[11] Ibid.
[12] «El “antirracismo” religión política (I)», en su blog.

 

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