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martes, 14 de marzo de 2017

Entre futbolistas y desaparecidos

 

Por SERGIO GIUNTINI

Antropológicamente colgando entre «dionisismo nietszchiano» y «opio del pueblo» de marxiana memoria, el uso político del fútbol en Sudamérica, de Argentina a Brasil, de Uruguay a Perú, etc., se ha encarnado poco a poco en múltiples modelos identitarios, eventos funestos, macabras evocaciones simbólicas.

Si nos abstraemos de su pura contemplación estética, ofrece un rico conjunto de desmentidos a la ilusoria teoría, surgida desde el restaurador de las Olimpiadas modernas, Pierre de Coubertin, según la cual el deporte sería un fenómeno neutral por naturaleza, apolítico. Una auténtica falsedad fácilmente desenmascarable. Y nada mejor que los países de América Central y meridional para estudiar, a amplia y diversificada escala, el paradigma «fútbol y dictadura»: una historia, de hecho, muy sudamericana. En esa línea ha observado Franklin Foer: «Las dictaduras militares son históricamente las grandes vencedoras del Mundial: en los años setenta y ochenta estaban tras las victorias de Brasil y Argentina. Son sucesos fáciles de explicar: las dictaduras militares se nutren de un espíritu colectivo en el que los hombres fuertes son expresión de un vasto aparato. En cierto sentido, un buen equipo de fútbol es una Junta».

Y Marc Perelman, en su ensayo Sport barbare, ha descrito así la función política del Mundial argentino de 1978: «Los mundiales de fútbol en Argentina permitieron al régimen dictatorial y torturador de Videla reforzarse reprimiendo cualquier revuelta, sofocando toda lucha, multiplicando las detenciones y asesinando a los opositores a tan solo trescientos metros del estadio River Plate de Buenos Aires. El clamor de los espectadores cubrió los gritos de los torturados. Con la conciencia mutilada por el fútbol, los forofos se enfervorecieron y aplaudieron a su equipo, que salió vencedor de la liza, consolidando aún más la dictadura. El fútbol, esta especia de peste emotiva moderna, hace su parte».

Aquel primer mensaje intencionado

Incluso el caso argentino, el «Mundial de los Desaparecidos», ofrece el ejemplo más preciso de la fuerte instrumentalización alcanzada por el fútbol en ese continente: un caso de «escuela» que merece ser sintetizado en sus líneas esenciales. En agosto de 1975, Jorge Rafael Videla fue nombrado comandante en jefe del Ejército por Isabelita Perón, y ya en el mes de noviembre, ante una conferencia de jefes de Estado Mayor sudamericanos, afirmaba sin ambages: «En Argentina morirá el número necesario de personas para garantizar la seguridad del país». Una advertencia a la que siguió, el 24 de diciembre de 1975, este ultimátum: «O el Gobierno corrige su política dentro de los próximos noventa días o nos ocuparemos de hacerlo los militares». 

Una promesa mantenida con el golpe producido, inexorablemente, el 24 de marzo de 1976.

El día de la toma de poder de los generales golpistas suspendieron todas las transmisiones televisivas, sustituidas por proclamas de música militar, menos una. Se salvó, con el comunicado número 23 de la Junta, la retransmisión del partido Polonia-Argentina disputado en Chorzow y ganado 1-3 por los «blanquiazules» [o «albicelestes»]. Los militares pretendían lanzar un mensaje de serenidad y, sobre todo, hacer entender que el campeonato mundial de fútbol asignado anteriormente al país, no sería tocado en absoluto por el nuevo orden.

Por lo demás, a la FIFA este mensaje simbólico le pareció más que suficiente. Para confirmar la situación, el 28 de marzo de 1976, el vicepresidente alemán de la FIFA, Hermann Neuberger, realizó un viaje relámpago a Argentina del que trajo esta lapidaria sentencia: «El cambio de gobierno no tiene nada que ver con el Mundial, somos gente de fútbol, no políticos». El apoyo incondicional de la FIFA no podía sin embargo poner a Videla al abrigo de los peligros de una información internacional objetiva e independiente; y esto, de hecho, fue el mayor riesgo inmediatamente temido y combatido por el régimen.

Desde entonces, para mejorar la imagen de Argentina en el exterior, los generales confiaron en una conocida agencia publicitaria y de relaciones públicas de Nueva York: la Burso-Masteller. La agencia se encargó de redactar un informe (que costó 1.100.000 dólares) titulado emblemáticamente Lo que vale para los productos vale también para los países. Se podía vender el producto «dictadura argentina» como cualquier otro artículo que se lanza al mercado. Los americanos sugerían en primer lugar dirigirse a distintos objetivos: mensajes a los sectores de la cultura y la información (prensa, funcionarios del gobierno, universidades), de las inversiones privadas (banca, responsables del comercio internacional, empresarios), de los viajes y del turismo. Respecto a la prensa, el elemento más crítico, la agencia proponía intervenciones sobre los periodistas de buen nivel, elaborando un «sistema de infiltración en los periódicos y revistas de vanguardia, que pudiera ayudar a modificar o corregir tergiversaciones».

«Hemos apuntado preferiblemente proseguía el informe a la prensa comercial, de viajes y apolítica, incluyendo solo redactores políticos de concepciones moderadas o conservadoras».

Para los periodistas agraciados e invitados antes del Mundial, estaba previsto este denso programa de entretenimiento: facilitación de material propagandístico en abundancia, una gira turística remarcando los atractivos del lugar, organización de comidas con empresarios argentinos por parte de la Secretaría de Información del Estado, una tarde en el teatro Colón de Buenos Aires y en otros lugares nocturnos de moda y, finalmente, «encuentros personales con la juventud argentina» para ofrecer un «catálogo de la variedad de diversiones existentes en el país» y de la «normalidad de la vida cotidiana».

La operación El Barrido y los ríos de dinero

Una «normalidad» que en realidad era una vulgar mentira, tanto que el campeonato del mundo estaba vigilado por ocho mil militares, aparte de las fuerzas ordinarias de policía, y de media cada componente de los equipos presentes en el torneo (desde los jugadores hasta los masajistas) gozaba siempre de la vigilancia de siete soldados con equipo de guerra. En el interior del país se dieron varios cursos de «preparación militar» destinados a los civiles con el fin de adiestrar a la población a salvaguardar la propia identidad en el curso del evento deportivo, y en una conferencia de prensa en marzo de 1978 el coronel Aldo Maspero, del Ente Autárquico Mundial (EAM), lanzó una auténtica campaña de delación masiva, manteniendo que cualquier ciudadano podría convertirse en la «principal figura de la operación-seguridad, si cumple su misión de observar y denunciar cualquier anomalía tendente a alterar la tranquilidad pública y el éxito del campeonato mundial». Y en cualquier caso, para evitar el más mínimo tumulto en la opinión pública exterior e interior, se procede preventivamente a realizar auténticos pogromos.

Como ha escrito el premio Nobel de la Paz de 1980, Adolfo Pérez Esquivel, «antes de la Copa del Mundo, los militares desarrollaron la operación El Barrido, irrumpiendo en las casas y haciendo "desaparecer" hasta doscientas personas al día. No querían que los sospechosos políticos anduvieran libres para hablar con los periodistas extranjeros. Al acercarse las fechas del Mundial, muchos detenidos fueron asesinados, para descartar que se descubriera todo, y algunos campos secretos fueron trasladados a localidades remotas, donde los periodistas no los descubrieran, o a gabarras». Pero no es suficiente. El Mundial de Videla fue también la ocasión para grandes, oscuros negocios, y ajustes de cuentas en el interior de la mismísima Junta. Ríos de dinero movilizados por el evento, que desencadenaron enormes apetitos y profundas divergencias entre las fuerzas armadas para hacerse con el control del EAM (con una directiva compuesta por cinco militares y un civil), creado a propósito en junio de 1976 para la gestión completa del acontecimiento. Tanto es así, que como primer presidente del EAM fue nombrado el general Omar Actis, que al poco tiempo, el 19 de agosto del mismo año, cae víctima de un extraño atentado. Una muerte bastante sospechosa, y reconducible a una guerra intestina entre aparatos militares además de a un ataque terrorista realizado por los opositores. Formalmente, el puesto de Actis es ocupado por el general Antonio Luis Merlo, pero el verdadero jefe del EAM era su vicepresidente, Carlos Alberto Lacoste, que ya formaba parte de la maquinaria organizativa del Mundial en agosto de 1974, antes del golpe de Estado.


Una vulgar mentira

Tras la aparente cohesión se escondía de hecho una fuerte conflictividad entre jerarquías militares. Por un lado estaban las «fuerzas de tierra», representadas por Videla y paradójicamente consideradas como las más «moderadas», y por otro las de «mar», más puras y duras, «filopinochetistas», que pedían otra vuelta de tuerca contra los subversivos. Con el Mundial en pleno apogeo desaparece por ejemplo Luis Delgado, director de un periódico cercano al ministro «videliano» de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz. Desaparición que, según algunos, fue decidida por las altas esferas. Es decir, de las facciones militares subterráneas hostiles a Videla, que con el Mundial estaba cobrando una fama excesiva tanto personal como en detrimento de la Marina: la componente golpista que se identificaba con Lacoste y Eduardo Emilio Massera, un miembro de la logia masónica P2 de Licio Gelli. Lacoste que, con toda probabilidad, complotó contra Juan Alemann: el secretario de Estado bajo cuya casa, el 21 de junio de 1978, se hizo explotar una potente carga explosiva, mientras en Rosario Leopoldo Luque marcaba el cuarto gol argentino a los dóciles peruanos (la famosa «mermelada peruana», que permitió a Argentina eliminar a Brasil por una mejor puntuación a tiros a puerta). Un acto intimidatorio con el fin de acallar las críticas lanzadas a la gestión, cualquier cosa menos alegre, del Mundial.

Al respecto, en dos entrevistas de la agencia France Press realizadas el 8 y el 15 de febrero de 1978, Alemann había afirmado:

1) que sin la organización del Campeonato del Mundo, Argentina tendría menor déficit, menor emisión de moneda y menor inflación;
2) que las obras para celebrar la Copa no tenían rendimiento económico y enseguida se convertirían en monumentos inútiles;
3) que los gastos organizativos estaban aumentando notablemente con respecto al presupuesto inicial.

Por otra parte, habiéndose impuesto claramente la visión «política» sobre la utilidad del Mundial, es decir, la línea Merlo-Lacoste, sobre la puramente «económica» de Alemann, el EAM desde ese momento en adelante podrá actuar prácticamente sin injerencias, más allá de cualquier control administrativo. Un «cuerpo separado» del que Lacoste obtuvo ingentes beneficios privados.

En lo concreto se comprobó que ese alto grado de la Marina, posteriormente a 1978 adquirió en Punta del Este (Uruguay) un inmueble valorado en 128.000 dólares y, para alejar las dudas sobre la procedencia de tan crecida suma, declaró que en gran medida se derivaba de un generoso préstamo de 90.000 dólares por parte del millonario Joao Havelange, el presidente brasileño de la FIFA entre 1974 y 1988, que confirmó la defensa de Lacoste. Havelange que, con motivo de la inauguración del Estadio Monumental de Buenos Aires, fue condecorado por Videla y, tras concluir la Copa del Mundo, llevó a Lacoste primero a la vicepresidencia de la Confederación Sudamericana de Fútbol y, desde el 7 de julio de 1980, a la FIFA, sin despeinarse. Lacoste y Havelange que, «yendo del brazo» durante el Mundial, encontraron tiempo para «beatificar» al anticomunista visceral Santiago Bernabéu (presidente del Real Madrid durante treinta años, desde 1943). El franquista Bernabéu, voluntario de la 150 División Marroquí durante la Guerra Civil española, que murió mientras se celebraba el Mundial, fue honrado por la FIFA con tres días de luto, haciendo preceder un minuto de silencio en todos los partidos jugados durante esas setenta y dos horas.

Y el fútbol lo tapó todo

Volviendo a Lacoste, fue presidente interino de Argentina del 11 al 22 de diciembre de 1982 (entre Roberto Eduardo Viola y Leopoldo Fortunato Galtieri, el general forofo del River Plate que condujo a la nación a la desastrosa guerra irredentista de las Malvinas) y, también a causa de la colosal bancarrota acumulada por el EAM, fue imputado por el gobierno de transición democrática de Raúl Alfonsín. Procesado sin que se le condenara, murió como hombre libre en Estados Unidos el 24 de junio de 2004.

Este fue el verdadero rostro de aquella Argentina que el 25 de junio de 1978, como narcotizada, en un estado de hipnosis colectiva, festejó desenfrenadamente la victoria final en la prórroga por 3 a 1 contra Holanda.

Un formidable triunfo público para Videla, un baño de nacionalismo desmedido, cifrado en los lemas del régimen: «25 millones de argentinos jugaremos el Mundial», «Argentina contra todo el mundo», «El Campeonato Mundial es Prioridad Nacional», «Marcar un gol para Argentina».

Pero la verdad, lo sabemos bien, era muy otra. Fueron los Mundiales de los «desaparecidos» en la nada, de los arrojados en los «vuelos de la muerte». Y el fútbol, una vez más, lo tapó todo.

Nº 344- marzo 2017

jueves, 12 de junio de 2014

Graves disturbios en Sao Paulo a horas de que la ciudad acoja la inauguración del Mundial

 

Manifestantes y policía protagonizan graves incidentes en la ciudad de Sao Paulo, que acoge el primer partido de la cita mundialista. Se han registrado siete heridos, dos de ellos periodistas, y hay al menos un detenido.


Una manifestación en Sao Paulo, a horas de que la ciudad acoja la ceremonia de inauguración la Copa del Mundo de Fútbol, ha derivado en graves incidentes. Hay al menos 7 heridos, dos de ellos periodistas, y un detenido.

Los manifestantes, en torno a 4.000, tratan de bloquear una avenida que da acceso a la sede que acoge la celebración de la ceremonia inaugural del evento y del primer partido, entre Brasil y Croacia. Las fuerzas del orden han usado gases lacrimógenos para disolver la protesta.

Algunos manifestantes han prendido fuego a barricadas y se han enfrentado a los antidisturbios.

La policía militar, señala el diario O Globo, ha advertido que no permitirá que se bloqueen los accesos al estadio.

Es la primera de las diversas protestas que se esperan para este jueves en varias ciudades del país por parte de los grupos que critican el fuerte gasto del Gobierno en la competición.

martes, 10 de junio de 2014

Carta abierta anarquista a quienes viajan al Mundial de la FIFA


 (28 Mayo 2014)

Saludos gente extranjera. Lamentamos interrumpir tu celebración, pero dadas las circunstancias necesitamos que comprendas el contexto real de la Copa del Mundo de fútbol que vienes a ver. Sólo queremos que estés al tanto de informaciones que el gobierno de Brasil y tu agencia de viajes muy probablemente no te dijeron.

La Copa del Mundo asignada a nuestro país por la FIFA tuvo un gasto, hasta el momento en que esta carta es escrita, de 25 mil 600 millones de reales, que vendrían a ser 11.500 millones de dólares. De esta cantidad, más del 83% proviene de las arcas públicas, dinero de los impuestos de la gente común. El salario mínimo en Brasil es de 724 reales por mes ($ 325), las entradas para los juegos pueden llegar a casi un millar de dólares, así que el trabajador brasileño paga por un evento al que no puede asistir. Según una encuesta reciente, el 75,8% de los brasileños se han mostrado contrarios a las inversiones realizadas para esta Copa del Mundo.

Nuestro país aún tiene 3,7 millones de niños y adolescentes fuera de la educación formal y un índice de casi 10% de analfabetismo según la UNESCO. Cómo si tales deficiencias educativas no fuesen suficientes, el gobierno impuso suspensión de actividades escolares durante el Mundial. Vivimos en un país donde más de 242 mil familias no tienen electricidad, por no hablar de la salud pública que aún está lejos de ser aceptable, a pesar de lo cual el ídolo del fútbol Ronaldinho publicamente se atreve a decir que «Con hospitales no se hace la Copa del Mundo».

Hoy vivimos una situación económica muy difícil, donde la población soporta una de las cargas de impuestos más altas del mundo; sin embargo, casi el 50% de nuestro PIB está siendo utilizado para pagar una deuda pública absurda mientras el pueblo pasa hambre, o sea, casi la mitad de la riqueza que producimos se va directamente a los bolsillos de unos pocos banqueros; además, también se pierde una gran cantidad por la corrupción y la mala gestión de los fondos públicos.

El gasto excesivo en la Copa del Mundo es solo la punta de este iceberg. En nombre de la Copa, se violaron muchos derechos civiles, un hecho para nada inusual en un país en el que tenemos una policía altamente militarizada, que ya incluso ha sido criticada por organismos internacionales tales como Amnistía Internacional y la propia ONU, la cual hizo una recomendación para suprimir la PM (policía militar brasileña). Las comunidades cercanas a los estadios paddecerán un cerco policial ostensivo y truculento, incluyendo la presencia del ejército, no para garantizar la seguridad de quienes allí habitan, sino la de ustedes, los turistas, como ya es el caso en el Complexo da Maré [en Rio de Janeiro], que hace semanas está ocupado por el ejército, la marina y la PM, con más de 2.500 hombres. El derecho a la vivienda tampoco quedó fuera de la mira del gobierno y de la FIFA, miles de familias han sido desplazadas debido al evento, incluyendo a las familias indígenas de Aldeia Maracanã [tambien en RJ], que a pesar de la resistencia, fueron desalojados violentamente.

En el régimen «democrático» en el que vivimos, tampoco es novedad para nosotros padecer esta injerencia militar, lo que ya ha ocurrido con el ejército como fuerza represiva que ocupa el lugar de construcción de una central hidroeléctrica en el corazón de la Amazonia (Belo Monte), para evitar la protesta de los pueblos originarios y las comunidades locales afectadas por la represa. Por otra parte, a causa de la presión para construir los estadios a tiempo para la Copa Mundial, más de una docena de trabajadores murieron en las obras de construcción.

Aparte de todos estos problemas, la prostitución infantil en el país sigue siendo una realidad que afecta a cerca de 500.000 menores de edad de acuerdo con el Foro Nacional para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil. Este escenario será potencialmente agravado por la celebración de la Copa.

Muchos de nosotros estamos indignados y hemos tomado las calles en protesta, pero el gobierno —respaldado por los grandes medios de difusión— trata de ocultar y disimular todo lo aquí denunciado, a la vez que criminaliza las manifestaciones y nos reprime con su aparato militar, con saldo de violaciones de los derechos humanos denunciadas por ONG's y organismos internacionales.

El Estado y las burocracias partidistas que lo gestionan no atienden y nunca atenderán como es debido a las demandas populares. Si necesitamos de asistencia sanitaria, educación, vivienda, trabajo tendremos que lograrlo a través de nuestra unidad y lucha.

Recibe esta carta como una solicitud de apoyo. Comparte esta información con la mayor cantidad de gente posible, ayudándonos a mostrar al mundo una realidad que el gobierno, la FIFA y los patrocinadores de la Copa a toda costa tratan de ocultar.


Original en portugués en http://i-f-a.org/index.php/es/; traducido por la redacción de El Libertario.

lunes, 9 de junio de 2014

La masacre del Mundial de Qatar: más de 1.200 muertos en la construcción de los estadios

 

La Confederación Sindical Internacional denunció las tremendas condiciones de trabajo en la preparación de la Copa del Mundo 2022. Y aseguran que podrían morir 4.000 trabajadores más

19/03/2014

El Mundial de Qatar se jugará en 2022, pero ya es noticia. ¿Por qué? Porque según un estudio de la Confederación Sindical Internacional (CSI), por lo menos 1.200 inmigrantes han muerto trabajando en las obras de preparación de los estadios para la Copa del Mundo.

El informe de la CSI destaca la explotación de inmigrantes en Qatar, muchos de ellos bajo condiciones de «semiesclavitud». ¿Cuáles es la situación? Un 90 por ciento de los obreros tienen el pasaporte retenido por los empleadores, un 20 por ciento cobra un sueldo diferente de lo prometido y un 21 no cobran en la fecha acordada.

Lo que denuncia CSI no es nuevo. Amnistía Internacional ya había denunciado las malas condiciones en las obras del Mundial 2022 al afirmar que «Qatar es un país sin conciencia, donde los derechos fundamentales y la libertad del trabajador no existen».

Para redactar el informe, la CSI sólo tuvo acceso a los números facilitados por las embajadas de dos países: India y Nepal. Pero, de los 1.400.000 inmigrantes que trabajan en Qatar, también hay gente de Paquistán, de Sri Lanka y de Filipinas, entre muchas otras nacionalidades y de ellos se desconoce datos de fallecimiento o malos tratos.

Pero el informe no termina ahí. La misma organización asegura que otros 4.000 obreros morirán hasta el comienzo de la competición, los próximos ocho años, en las construcciones de los estadios que albergarán la Copa del Mundo si las condiciones no cambian.

Por países

La embajada de Nepal en Qatar informó a la CSI que 400 obreros murieron en las obras del Mundial desde 2010. Por su parte, India asegura que fueron 218 los fallecidos de su país durante 2013, 237 en 2012 y 239 en 2011 (un promedio de 20 obreros al mes, con un pico de 27 en agosto, cuando las temperaturas pasan de los 50 grados).

¿Qué sufren los obreros? Según la CSI y AI, los trabajadores son expuestos a jornadas que pasan las 12 horas, bajo pésimas condiciones de vida. Por ejemplo, durante una visita en las obras del estadio de Al Wakrah, la CSI encontró a 38 trabajadores de India, Nepal y Tailandia viviendo en casas improvisadas, sin condiciones mínimas de higiene, en el mismo terreno de la construcción.

domingo, 8 de junio de 2014

Los anarquistas de Black Bloc prometen desatar el caos en el Mundial de Brasil


 6 junio 2014

Black Bloc, un grupo brasileño semejante a los grupos antisistema de EE.UU. y de Europa, promete desatar el caos durante el Mundial y amenaza con devolver las protestas del año pasado a las calles brasileñas.

En una entrevista con 16 activistas del movimiento publicada por el diario Estado de Sao Paulo, los Black Bloc explican que planean sembrar el caos en Brasil en respuesta a «la violencia policial, la falta de educación, lo indigno del transporte público y la ausencia de sanidad».

Por su parte, el Gobierno brasileño afirma que autorizará las manifestaciones, pero que no tolerará «vandalismos», ya que los detrozos acarrean gastos de dinero público. «El dinero de los impuestos ya fue robado, ya salió de nuestros bolsillos. ¿Alguien obtuvo [con ese dinero] una salud digna? Entonces, no vengan a hablar de vandalismo», replican por su parte los activistas.

Además, el diario vincula a los miembros de Black Bloc con el Primer Comando Capital, una organizacion ilegal que cuenta con varios integrantes, y que financian acciones ilegales en Sao Paulo y en otros estados del país, punto que es desmentido por los Blackk Bloc en su cuenta de facebook.

Los Black Bloc ya organizaron en febrero una protesta contra el Mundial que se saldó con enfrentaminetos con la Policía y más de cien detenidos.

jueves, 5 de junio de 2014

Jornada de protesta en São Paulo: Mitin multitudinario y huelga de los empleados del metro


4 junio 2014

Una semana antes de que empiece la Copa del Mundo, unas 12.000 de personas del Movimiento de Trabajadores sin Techo se reúnen en un mitin en São Paulo. Mientras tanto, los trabajadores del metro iniciarán dentro de unas horas una huelga indefinida.

Cerca de 12.000 personas vinculadas al Movimiento de los Trabajadores sin Techo de Brasil (MTST, por sus siglas en portugués), de acuerdo con la Policía Militar, han salido a una manifestación pacífica en São Paulo, caminando por la zona del este de la ciudad hacia el estadio Arena Corinthians. Se reporta una congestión en la región.

Los participantes del mitin, que se manifiestan en contra de los gastos del Mundial, reclaman una política nacional contra los desahucios forzosos y quieren que la tierra ocupada por este movimiento cerca del Arena, bautizada como 'La Copa del Pueblo' ('Copa do Povo'), sea destinada a la construcción de vivienda asequible.

Mientras tanto, en torno a las 03.00 GMT empezará una huelga de los empleados del metro en São Paulo por la cuestión del aumento de salario. La decisión fue tomada la semana pasada y ratificada la noche del miércoles por el Sindicato de los Trabajadores del Metro de la ciudad. Según informa O Globo, la huelga durará un tiempo indefinido.