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domingo, 9 de noviembre de 2014

Francia: Los mineros huelguistas de 1948, rehabilitados… en 2014

 

Por PATRICK ROGER

02/11/14

Supone la conclusión de un largo recorrido, que ha durado varios decenios, para obtener reparación de las injusticias sufridas por los mineros huelguistas del Paso de Calais, en 1948 y 1952, reprimidos por la fuerza de las armas, despedidos y expulsados. La ministra de Justicia, Christine Taubira, anunció el jueves, 23 de octubre, en la alcaldía de París, con ocasión de una velada de homenaje y de la proyección de la película L´Honneur des gueules noires («El honor de las bocas negras»), de Jean-Luc Raynaud, consagrado a la gran huelga de 1948, que el gobierno presentará una enmienda al proyecto de ley de finanzas para 2015 que reconozca el «carácter discriminatorio y abusivo» de sus despidos.

Entre los invitados de honor del jueves noche estaba Norbert Gilmez, de 92 años, uno de los escasos supervivientes de las huelgas de 1948. Tenía entonces 28 años. Minero huelguista en Mazingarbe, fue encarcelado durante dos semanas y después despedido, como 3.000 de sus colegas. Cubierto de deudas, tuvo que revender su bicicleta y hasta el cochecito de bebé de su hija para rehacer su vida lejos de la mina, puesto que los patronos de la región se negaban a contratar a un «despedido de 1948». Desde entonces, no ha cejado en la lucha por obtener justicia. «Estoy en un estado lastimoso», sonríe este frágil anciano, que se repone de varias operaciones, «pero por nada del mundo me habría perdido esto».

Como él, son 31 supervivientes o sus derechohabientes los que podrán beneficiarse del desembolso de asignaciones de reparación, cuyo montante fijará la Agencia Nacional de Garantías de los Derechos de los Mineros. «Este gesto del Estado es poca cosa. Me inclino con modestia, humildad y un sentimiento de fraternidad profunda ante los protagonistas de esta historia, que considero una lección de vida», subrayó Taubira en el curso de esta emocionante velada de homenaje.

Pues, pese al tiempo que ha pasado, la memoria de estas jornadas de octubre de 1948 sigue intacta. Los decretos Lacoste, ministro de Industria en aquel entonces, que ponen en cuestión el estatuto del minero votado en la Asamblea Nacional en 1946 y el salario mínimo. La huelga, votada por un 90% de los mineros. Y el ministro socialista del Interior, Jules Moch, que envió a los CRS [los antidisturbios] contra aquellos a los que llamaba «renegados».

Hubo seis muertos entre las «bocas negras». Más de un millar de huelguistas fueron encarcelados, tres mil fueron despedidos, desahuciados de sus casas, expulsados de las cuencas hulleras. «No teníamos nada, éramos unos parias», recuerda Norbert Gilmez. Hoy, brilla el orgullo en sus ojos.


Nota de la Redacción: Sobre la represión de las huelgas mineras de 1948, puede leerse más aquí.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Desregulación, privatizaciones y el peor desastre minero de la historia de Turquía


Soma, reducción de costes, subcontratas y recortes en seguridad. Indignación en el país, que no ha ratificado el Convenio Internacional en Seguridad de Minas y donde ha muerto un centenar de mineros al año desde 1991.

21/05/14

Los rostros, ennegrecidos por el carbón, de impotencia, rabia y tristeza de los mineros supervivientes del accidente del pasado 13 de mayo en Soma, Turquía, nos han recordado que un siglo y medio después, la magistral novela Germinal, en la que Émile Zola plasmó las terribles condiciones de trabajo bajo tierra, podría haberse escrito hoy.

Y es que Soma, la peor catástrofe minera de Turquía, en la que han perdido la vida más de 300 trabajadores, es para muchos más que un «accidente laboral, habitual, como pasa en todo en el mundo», como lo calificó el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan.

Modelo desarrollista

Soma es, como lamentan no pocas voces, la punta del iceberg del modelo de desarrollo económico turco. Un modelo desarrollista, económicamente neoliberal y políticamente autoritario, destinado a modernizar el país a golpe de cemento y de grandes proyectos de infraestructuras en pro del crecimiento macroeconómico (entre 2003 y 2008 el PIB creció en torno al 7,2% anual, uno de los más altos del mundo).

Un modelo que avanza, como denuncian distintas organizaciones sociales y políticas, pisoteando la cuestión medio­am­biental (el parque Gezi, en Estam­bul, que provocó la ola de protestas el año pasado, es un pequeño ejemplo de ello), así como los derechos laborales, sociales y políticos de un país marcado por sus enormes disparidades sociales y regionales y su alta siniestralidad laboral. Tur­quía ocupa el tercer peor puesto del mundo en accidentes laborales por número de habitantes, según datos de la Organización Interna­cional del Trabajo (OIT), aunque, tras la catástrofe de la semana pasada, puede pasar a ser el primero.

«Soma, ¿la consecuencia inevitable de un productivismo ciego?», se pregunta el investigador Jean-François Pérouse, director del Instituto Fran­cés de Estudios de la Anatolia, en un artículo en el que explica cómo en los últimos diez años, y debido al aumento del precio del petróleo y el gas a nivel internacional, numerosos Estados, como Turquía, han impulsado la producción de carbón y lignito (carbón fósil) destinados a generar electricidad y reducir así su dependencia energética exterior. Así, el país euroasiático ha entrado al siglo XXI intensificando sus prospecciones mineras y reabriendo minas que habían sido abandonas en los años 90, cediendo su explotación al capital privado, con todo tipo de facilidades a empresas, nacionales o extranjeras (especialmente chinas), para explotarlas.

Un proceso de privatización, impulsado con leyes como la aprobada en 2005 bajo el Gobier­no de Erdogan, destinado a reducir los costos de extracción y aumentar la producción. El propietario de Soma Holding, la empresa explotadora de la mina donde fallecieron cientos de mineros el 13 de mayo, se comprometió en julio de 2013 a reducir el costo de extracción de la tonelada de carbón —que llegaba a los 130-140 dólares cuando era explotado por la empresa pública TKI— a 25 dólares. Y abaratar los costos significa, entre otras cosas, bajar los salarios de los trabajadores (menos de 350 euros para un minero en Tur­quía), así como los costes de mantenimiento y de seguridad.

Unas ta­reas que Turquía ha cedido a empresas subcontratistas y que se realizan sin ningún tipo de control público, según denuncia el Colegio de Inge­nie­ros y Arqui­tectos (TMMOB). Esta organización ya constató en un estudio realizado entre 2000 y 2008 que las explotaciones privadas tenían una tasa de muertes seis veces más alta que las de gestión pública. El TMMOB ya había alertado en 2010 de la falta de medidas de seguridad en las minas de Soma. Una peligrosidad conocida en el país y que llegó incluso a la Asam­blea Na­cional, donde los partidos de la oposición formularon una petición para investigar las condiciones en las minas de Soma. La propuesta fue rechazada justo el pasado 29 de abril por el partido gubernamental, el conservador-islamista AKP, muy vinculado a las empresas extractoras y que sigue sin querer firmar la Conven­ción de la OIT sobre la Se­guridad y la Salud en las Minas, en un país donde desde 1991 han muerto un centenar de mineros al año.


«Es un asesinato»

«No es un accidente laboral, es un asesinato», declaró el sindicato DISK, uno de los que han convocado una huelga general de protesta por el accidente en Soma. La indignación y las protestas por la tragedia minera se han extendido por todo el país, en las principales ciudades y en la contestataria región del Kurdistán, sobre todo después de que el Go­bier­no no haya asumido ningún tipo de responsabilidad (de momento se ha detenido a responsables de la empresa explotadora) y con las imágenes de las patadas que un asesor del primer ministro dio a un manifestante en Soma.

A dos semanas del primer aniversario de las grandes manifestaciones que estallaron en Taksim (Estambul) contra el autoritarismo del Gobierno y a escasos tres meses de las elecciones presidenciales, en las que se espera que se presente como candidato el actual primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, está por ver si se repetirán los resultados de las municipales de marzo, donde el AKP y Er­do­gan resultaron vencedores, a pesar de numerosos escándalos políticos y de corrupción. Dado el carisma que mantiene Erdogan en la Turquía más tradicional y conservadora, así como la falta de alternativas políticas a la izquierda, será difícil que Soma se traduzca en reper­cu­siones polí­ticas ma­yores. Aun­que, leyendo a Zola, quizás sí algo esté germi­nan­do en Turquía.

martes, 18 de septiembre de 2012

La matanza de mineros revela el apartheid económico

El asesinato de 34 mineros pone en entredicho el consenso generado por el Congreso Nacional Africano y pone de relieve la desigualdad en el país.

AURORA M. ALCOJOR

Periódico Diagonal


El asesinato, el 17 de agosto, de 34 mineros sudafricanos por disparos de la policía en la mina de platino de Marikana, a unos cien kilómetros de Johannesburgo, ha dejado al descubierto la profunda división social que vive Sudáfrica, que va mucho más allá de la violencia policial y los conflictos laborales.

Las protestas en el sector minero han sido frecuentes durante todo el año —ya en enero otras tres personas murieron en enfrentamientos, también en una mina de platino—, debido a las lamentables condiciones de vida de estos trabajadores, que cobran un salario aproximado de unos 350 euros al mes, y a la incapacidad delGobierno para mejorar la vida de los ciudadanos más pobres.

La imputación de los mineros

La actuación de la policía ante los mineros encendió la mecha y la situación terminó de explotar cuando la Fiscalía pretendió imputar a los compañeros de los fallecidos el cargo de asesinato, valiéndose de una ley anterior a la instauración de la democracia.

Cumplidos 25 años del fin del Apartheid, la precaria situación de buena parte de la población y las imágenes de la matanza de Marikana se asemejan demasiado a situaciones ya vividas en tiempos de la dictadura, lo que supone un duro golpe para el gobernante Congreso Nacional Africano (CNA), —el partido de Mandela, liderado ahora por Jacob Zuma— y su gran apoyo, el Congreso de Sindicatos de Sudáfrica (Cosatu), el todopoderoso y principal sindicato del país. Son precisamente estos dos estamentos los que más perjudicados pueden salir si no gestionan bien la situación, pues se enfrentan a una grave crisis de legitimidad y pérdida de confianza por parte de sus tradicionales votantes y afiliados, quienes consideran que no han hecho lo suficiente para cambiar el estado de las cosas.

No se trata sólo de desilusión. Los medios de comunicación han comenzado a hablar abiertamente de las prebendas que disfrutan los antaño líderes antiapartheid, y en el terreno sindical los dirigentes de Cosatu han visto emerger una nueva organización, la Asociación de Mineros y Trabajadores de la Construcción (AMCU), más radical en sus demandas y que pone en peligro sus décadas de hegemonía. Lo que la población demanda es una verdadera redistribución de las riquezas del país. Porque, a pesar de las tasas de crecimiento económico de los últimos años, millones de sudafricanos no han visto mejorar un ápice su nivel de vida: el desempleo entre los jóvenes negros es de un 50,5%, y en muchos de los townships (barriadas situadas a las afueras de las ciudades) la situación es inaceptable: a la falta de higiene, agua potable y servicios básicos como luz o recogida de basuras se añade la superpoblación de estas zonas, que diariamente reciben decenas de inmigrantes llegados desde Zimbabwe, Mozambique, Lesotho o Swazilandia.

‘El triángulo de hierro’

Frente a ello, florece una pequeña pero bien instalada clase política y económica que campa a sus anchas por las altas instancias. Es lo que algunos han llamado el «triángulo de hierro» del poder, compuesto por el CNA, la industria y Cosatu. El sindicato, con más de dos millones de afiliados, atrae votos para el partido; éste ofrece cargos y puestos de alta responsabilidad a sus dirigentes, y la industria enriquece a cualquiera que pueda pagarle con condiciones ventajosas a la hora de hacer negocios.

Un ejemplo claro, convertido en blanco fácil, es el de Cyril Ramaphosa. En 1987, Ramaphosa, por entonces secretario general del Sindicato Nacional de Mineros (NUM, según sus siglas en inglés) lideró una exitosa huelga de 360.000 personas contra las malas condiciones de los trabajadores. Hoy forma parte del Comité Nacional Ejecutivo del partido y es miembro de Consejo de Administración de Lonmin PLC, precisamente la empresa en la que se han producido los enfrentamientos.

Ramaphosa es, de hecho, uno de los hombres que «manejan la compleja red de la industria extractiva en Sudáfrica», según publicaba Jonathan Faull, analista político, en el Mail & Guardian sudafricano, periódico de referencia en el país. «Desentendido ya de la lucha contra el Apartheid —escribía Faull— Ramaphosa supervisa y controla una amplia red de intereses mineros de distintas multinacionales que orquestan las condiciones de vida de unos mil mineros negros». Suficiente para que Julious Malema, exdirigente de las Juventudes del Congreso Nacional Africano, controvertido, populista, y hasta hace poco protegido por Jacob Zuma, asegurase en un encuentro con trabajadores de Lommin que «los mineros murieron para proteger las acciones [en bolsa] de Ramaphosa», una gravísima acusación que fue acogida con entusiasmo por su auditorio.

Más allá de casos particulares, la realidad es que «las grandes compañías mineras son casi un Estado propio dentro del Estado», tal y como decía en 2009, durante una conferencia, Anne Mayher, coordinadora de Alianza Internacional para los Recursos Naturales en África (IANRA, por sus siglas en inglés), una de las organizaciones que más está luchando por que las grandes empresas mineras respeten las comunidades y la tierra en la que trabajan. Buena muestra de ello es la transnacional minera Anglo American, que según la BBC se ha convertido en «actor principal dentro de la economía de Sudáfrica, aportando al fisco mil millones de dólares» [datos de 2008].

Y la parte más negativa es que en las minas todavía se siguen produciendo «un alto número de muertes, un excesivo uso de trabajadores subcontratados y un fuerte impacto medioambiental», según un comunicado hecho público por Bench Marks Foundation, una ONG que supervisa las prácticas de corporaciones multinacionales. «Las minas están obsesionadas con la rebaja de costes (…), que se producen generalmente a costa del medioambiente, los trabajadores y las comunidades», añaden en otro informe. De esta forma, sigue aumentando la brecha social, hasta crear, como escribe Eric Chol, director de Courrier international «un nuevo tipo de apartheid». Pero esta vez no se trata de blancos contra negros, sino de ricos contra pobres.

LA MATANZA DE 34 TRABAJADORES EN HUELGA

El conflicto en la mina Marikana comenzó el 10 de agosto, cuando unos 3.000 mineros se echaron a la calle para reclamar una subida de sueldo. La tensión fue en aumento hasta que la empresa inglesa Lonmin Platinum dio un ultimátum a los manifestantes para que volvieran al trabajo. Durante los intentos de negociación, los enfrentamientos entre la policía y los manifestantes fueron a más, provocando la muerte de diez personas, dos de ellas policías. El 17 de agosto, la policía abrió fuego indiscriminado contra los huelguistas causando la muerte de 34 personas y dejando heridas a otras 80.
ANTECEDENTES DEL CONFLICTO LABORAL

El primer productor de platino del mundo

Sudáfrica tiene aproximadamente el 87% de las reservas mundiales de platino y la mina de Marikana es la tercera mayor del mundo en extracción de este mineral, utilizado sobre todo para catalizadores de automóviles y joyería.

Su uso en la industria de la automoción hizo crecer enormemente su demanda en los primeros años de este siglo XXI, pero la crisis económica mundial ha supuesto un duro bajón, cayendo su valor en el mercado hasta los 1.400 dólares por onza, frente a los 2.000 que se pagaban hace un año.

A día de hoy, aunque la extracción de recursos minerales representa tan sólo entre un 5 y un 8 por ciento del Producto Interior Bruto, este sector sigue teniendo un peso estratégico en la economía sudafricana debido al alto número de empleos que ocupa, a los pingües beneficios que reporta y a su valor simbólico como uno de los pilares sobre los que se fundaron muchas de las ciudades de Sudáfrica.

La acusación contra los mineros

Tras el asesinato de 34 mineros sudafricanos el pasado 17 de agosto por parte de la policía sudafricana, la Fiscalía declaró culpables de dicho asesinato a 270 mineros en huelga. La noticia dio la vuelta al mundo, que días antes había contemplado las imágenes de los disparos a quemarropa de las fuerzas de seguridad contra estos trabajadores. Esta acusación llevó incluso al partido de Mandela, en el Gobierno, a pedir explicaciones a la Fiscalía sobre los cargos, que fueron retirados. Aunque la Fiscalía aseguró que los cargos se presentarían según fuese avanzando la investigación.

martes, 21 de agosto de 2012

Mineros asesinados en Sudáfrica y asepsia informativa


El tratamiento informativo dado por la mayoría de televisiones y periódicos nacionales a las imágenes del fusilamiento de 34 mineros de la empresa Lomnin Platinum, dedicada a la explotación del platino, en Marikana ( Sudáfrica), llama poderosamente la atención por dos elementos: la asepsia y el silencio.

Ante la represión policial y sus consecuencias mortíferas no ha salido la consabida voz en «off» ni el aviso de que el vídeo podía herir, por su crudeza, la sensibilidad del espectador. Tampoco se ha editorializado o utilizado la carga de adjetivos reservados para otras ocasiones. Los presentadores, con voz neutra y distante, se han limitado a enunciar lo que estábamos viendo, sin concesiones a la sensibilidad o a cualquier atisbo de humanismo afectado.

Y rápidamente se ha sustituido la noticia por otra distinta, sin regodeo en la sangre, ni en las convulsiones de los moribundos, ni en los ayes y lamentos, pese a que todo estaba grabado. Sin repeticiones una y otra vez de la imagen. Lástima que los muertos no fuesen cajeros de Mercadona y hubiesen recibido, en lugar de centenares de tiros mortales a bocajarro, un minúsculo empellón. Todo limpio, aséptico.

También ha destacado la sonoridad del silencio. No hemos podido escuchar, más allá de los consabidos lugares comunes de «pesar», la voz de Hillary Clinton condenando ni amenazando, ni de sus palmeros pidiendo la intervención militar, ni la de todos los que magnifican cualquier mínimo incidente en Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador o Argentina, rasgándose las vestiduras por la violación de un derecho. Al parecer la vida no lo es.

Pero todo tiene su lógica. Aunque las imágenes nos recuerden , por su puesta en escena, a las ya vistas durante los años del «apartheid» y la matanza sea la mayor perpetrada desde que éste se abolió en 1994, la visión de los dueños de los medios de difusión, de la oligarquía, es distinta: sólo se trataba de un conflicto social, pues los convocantes, la AMCU (Asociación de la Minería y la Construcción), reclamaban mejoras salariales y a la hora de ejecutar a trabajadores, colaboraron sin problemas, codo con codo, policías blancos y policías negros.

Es más, la comisaria general , Mangwashi «Riah» Phiyega, que pudo sufrir —por el color de su piel— en su juventud segregación y marginación, aclaró apresuradamente que la policía «usó la fuerza para defenderse», adjuntando como prueba tres machetes y cuatro palos incautados.

Y la empresa Lomnin Platinum lanzó su insultante comunicado en el que, por supuesto, «lamenta profundamente» lo ocurrido pero recuerda que el problema «“no es de relaciones laborales, sino de orden público».

La situación vivida en Sudáfrica nos debe servir al resto de trabajadores como lección práctica de Historia.

Me explico: el capitalismo depredador va siempre a intentar que el Estado como garante de derechos a los ciudadanos desaparezca y sólo tenga competencias de Defensa y Policía... Bueno, menos al parecer próximamente en las cárceles españolas donde se buscaría sustituir en sus labores a la Guardia Civil por empresas de seguridad privada con dueños muy próximos al partido que hoy (des)gobierna.

En esta visión ideológica, los conflictos que se generan inevitablemente pasan a tener tratamiento de orden público y sólo se contempla la represión indiscriminada de los mismos, no las causas que los provocan, para evitar temidos «contagios».

Nada nuevo. Es la fórmula que el capitalismo lleva aplicando desde los albores de la Revolución Industrial.

La lección: los derechos que estamos perdiendo a pasos agigantados con la excusa de la crisis, no cayeron del cielo ni vinieron de la nada. Se obtuvieron con sangre, lucha y movilizaciones. Seguramente harán falta nuevos muertos y más represión para que, al final, los mineros surafricanos vean mejorar sus condiciones laborales o cumplidas sus reivindicaciones.

Por ello, para mantener los nuestros no vale solamente el quejido. Es imprescindible la organización y la resistencia. El amo, si pudiera, siempre nos mantendría sometidos. Sabe de antemano que una parte no desdeñable de la ciudadanía, convenientemente asustada, es capaz de renunciar a su libertad y pedir voluntariamente el papel de esclavo.

jueves, 12 de julio de 2012

La noche minera que no retransmitieron las televisiones

Manipulación TV

Publicado por ciudadanoraso.com el 11 de julio, 2012


Después de ver, o mejor dicho, de no ver, el seguimiento realizado por las televisiones de este país de la marcha minera, en especial de su llegada a la Puerta del Sol de Madrid la noche del Martes al Miércoles 11 de Junio, etiquetada en twitter como #nocheminera (Trending Topic en el día de ayer), sólo podemos calificar la actuación de los medios de comunicación masivos como lamentable, vergonzosa e interesada. Afortunadamente, la llegada a Sol pudo ser seguida por Internet a través del streaming (almacenamiento de datos multimedia que se van mostrando a la vez que se descargan), y las personas que no se encontraban en Madrid pudieron compartir ese momento con los mineros on-line.

A lo largo de estas 19 jornadas, desde la salida de la Marcha Negra el 23 de Junio hasta su llegada en el día de ayer a Madrid, hemos podido comprobar como las cadenas le han estado restando importancia al asunto, dedicando mayor tiempo en sus informativos a otras cuestiones como la recuperación del Códice Calixtino o la Eurocopa de fútbol, siendo precisamente estos temas los únicos sobre los que hemos podido escuchar pronunciarse al presidente del gobierno que, junto con su equipo, continúa capeando el temporal mientras se enreda entre sus propias mentiras.

Noche minera (algunos cientos de personas según TVE)

Todo lo que pueda servir como cortina de humo, es bien recibido tanto por el ejecutivo como por el poder financiero y los medios que controlan. Supongo que ahora será el turno de las Olimpiadas. No obstante, los miles de personas que se dieron cita para acompañar a los mineros en su protesta, tienen más que asumida esta forma de manipulación, y en el día de ayer, como si quisieran devolver la jugada a las televisiones por retransmitir durante más de 5 horas la celebración de la Eurocopa de fútbol mientras se obvian otros aspectos más importantes, entonaron cánticos propios del ámbito deportivo como «esta es nuestra selección», «a por ellos» o «sí se puede».

La marcha minera llega a Sol

Entre las pocas referencias televisivas a la noche minera que pudimos ver en la madrugada de ayer, encontramos el brevísimo apunte que dedicó TVE en el 24 horas a la llegada de los mineros a Sol, en el que tuvo la desfachatez de informar —o desinformar— que algunos cientos de personas acompañaban a los mineros en ese momento. Habrá que esperar a que se confirme el número de asistentes, con el habitual baile de cifras entre las partes implicadas, pero creo que la foto adjunta a esta entrada deja en evidencia la información vertida por TVE. Teniendo en cuenta que sólo los mineros (señalados en la imagen) eran cerca de 300 individuos, ¿no llama la atención que TVE mencione algunos cientos de personas?



viernes, 22 de junio de 2012

Concentración en solidaridad con los mineros

Valladolid, martes 19 de junio de 2012

La CNT vallisoletana se concentró en solidaridad con la lucha del sector minero.

El pasado lunes 18 había convocada en todas las comarcas mineras una huelga general con la que no podíamos dejar de solidarizarnos. Así, el Sindicato de Oficios Varios de CNT Valladolid secundó la concentración convocada de urgencia por el Bloque Obrero.

La concentración se desarrolló con normalidad, con alrededor de un centenar de solidari@s de la ciudad de distintos colectivos. En la misma se leyó una carta de un minero y se corearon sin parar cánticos como «Viva la lucha de la clase obrera», «la fuerza del obrero: la solidaridad», «guerra, guerra, guerra: la mina no se cierra».

Mostramos así nuestra convicción de que la lucha obrera debe extenderse entre sectores para poder así plantar cara al saqueo que sufrimos.

LA FUERZA DE LA OBRERA, LA SOLIDARIDAD

miércoles, 20 de junio de 2012

La huelga se mantiene con cortes de carretera y el tercer asedio a Ciñera

Al menos seis heridos mientras Subdelegación solo confirma lesiones de dos agentes

E. Niño / Ciñera
La Crónica de León (20-6-12)

La vigésimo primera jornada de huelga del sector minero se mantuvo ayer viva con nuevos cortes en las carreteras de la provincia y en la línea ferroviaria entre León y Asturias, además de un nuevo enfrentamiento entre los cuerpos de seguridad y los piquetes en la localidad gordonesa de Ciñera.

Las protestas comenzaron ayer a primera hora de la mañana tras el corte de la circulación en la A-6 y la N-VI en Villafranca del Bierzo, alrededor de las 10 horas. Las vías fueron bloqueadas con un barricada de neumáticos ardiendo en el caso de la A-6, y con arboles y contenedores en la N-VI. La circulación fue restablecida en la N-VI en torno a las 12 del mediodía, mientras que en el caso de la autovía A-6 el piquete se prolongó hasta las 17.30 horas.

Alrededor de las 11.30 horas, minutos después de que el autobús de mujeres mineras partiera desde Ciñera con rumbo al Senado, los piquetes cortaban totalmente al tráfico la carretera N-630 a la altura de la localidad, así como el trafico ferroviario entre León y Asturias. Varias barricadas con neumáticos ardiendo, contenedores y troncos bloqueaban la circulación mientras una tensa calma se apoderaba de Ciñera a la espera de la respuesta de los cuerpos de seguridad.

Esta vez, en el tercer ‘asedio’ a la localidad de Ciñera desde que se iniciara la huelga indefinida del sector, los GRS accedieron directamente al núcleo urbano sin mediar ni intentar acercarse al corte de la carretera previamente. Momentos de miedo y nerviosismo volvieron a vivirse en la localidad gordonesa con un enfrentamiento entre los piquetes y los antidisturbios protagonizado por el fuego cruzado de voladores, piedras, pelotas de goma y botes de humo. Además, la constante presencia de un helicóptero de la Guardia Civil sobrevolando el lugar hacía presagiar una dura batalla campal e incrementaba el miedo entre los vecinos. El alcalde de La Pola de Gordón, Francisco Castañón, tuvo que apelar una vez más a la Subdelegación del Gobierno para que finalizase la intervención de los GRS en el casco urbano.

La N-630 vivió otros cortes intermitentes durante la jornada que finalizaron a las 17.40 horas, mientras que RENFE restableció el trafico ferroviario en torno a las cinco de la tarde.

La jornada se saldó con al menos seis heridos entre vecinos,periodistas y cuerpos de seguridad, si bien desde la Subdelegación solo se confirmaron las lesionesde dos agentes de la Guardia Civil heridos, uno en los cortes de Villafranca y el otro en Ciñera.

España se moviliza: 58 ciudades en lucha contra los recortes sociales

La protesta fue convocada por los sindicatos para denunciar la mala gestión de la crisis por parte del Gobierno de Mariano Rajoy

RT

«¡No te calles, defiende tus derechos!» Es el lema principal de los trabajadores de España que salen este miércoles a las calles de 58 ciudades. La protesta fue convocada por los sindicatos para denunciar la mala gestión de la crisis por parte del Gobierno.

Entre los motivos de la movilización figura el rechazo a los recortes impuestos por el presidente Mariano Rajoy, quien promovió una controvertida reforma laboral. Los sindicatos mayoritarios del país UGT y CCOO convocan alrededor de 60 marchas. Sus demandas principales son un impulso al crecimiento económico y la creación de empleo.

Piden un referéndum para consultar a la ciudadanía sobre las políticas de austeridad, unas políticas que no estaban incluidas en el programa electoral del Gobierno, explican. Además, denuncian un deterioro de los derechos laborales y sociales como la educación o la sanidad, con el único objetivo- dicen- de cumplir el límite de déficit establecido por la UE.

Este rechazo a las políticas económicas y sociales se produce de cara a la Cumbre de la UE que se celebrará a fin de mes y en vísperas de que España pida formalmente el rescate. Está previsto que este jueves se conozcan los informes de las evaluadoras independientes que establecerán cuáles son las necesidades de recapitalización de la banca española.

Entre tanto, España sigue navegando en las aguas turbulentas de la crisis. En ese contexto se inscriben las protestas de los mineros del norte del país con quema de neumáticos, bloqueos de carreteras y vías ferroviarias.

De momento las acciones de los mineros han sido las últimas y más violentas de las que sacuden a España en respuesta a las medidas de ajuste que pretenden atajar la crisis financiera. Además este viernes está previsto que desde las zonas mineras salga una gran marcha a pie hacia Madrid a donde llegarán en julio próximo.



domingo, 17 de junio de 2012

Manifiesto de apoyo a los trabajadores en huelga en Asturias

Dos huelgas sacuden estos días Asturias, huelgas en minería y transporte.

Al primer sector se le reducen las ayudas gubernamentales en más de un 60% con lo cual las minas dejan de ser viables económicamente, lo que aboca al fin de la minería en Asturias, que no es sólo el desempleo para los mineros sino la miseria para comarcas enteras.

Al segundo, la patronal pretende congelarles el sueldo durante 4 años, eliminar la antigüedad, el plus de nocturnidad, la obligación de hacer indefinido al trabajador tras el tercer año de trabajo y pretende la creación del contrato de conductor novato (18 meses a prueba, despido libre y sueldo 8€ al día inferior). Todo ello con la excusa de tener el mejor convenio de transportes de todo el estado español, la misma argumentación que meses atrás esgrimía la patronal del metal; una vez más la excusa de la crisis para recortar derechos.

Ante esta situación resulta encomiable la actitud de 12.000 trabajadores (4.000 en minería y 8.000 en transporte) y sus familias, que venciendo el miedo que día a día nos inculcan desde los medios de comunicación, han decido plantear un conflicto directo, sincero y lejos de las pantomimas habituales: ante el intento de destruir sus trabajos y sus condiciones de vida, huelga indefinida.

Por ello vaya toda nuestra solidaridad para con los trabajadores en lucha, especialmente para con los mineros, los primeros en mostrarnos el camino de la lucha y la dignidad, como ya hicieran en 1934, 1936-37 y 1962.

Pero ante esta situación no queremos dejar pasar la oportunidad de advertir a todos estos trabajadores (y a cuantos más pudieran leerlo) que su situación es doblemente preocupante: por un lado se encuentran ante unos duros conflictos de difícil solución (nuevamente la minería) y con unos enemigos que no cejarán en su empeño.

Por otro, que es por ello que deben estar unidos en este momento y no permitir que las burocracias sindicales se lucren de su sufrida lucha y se aprovechen de ella para arrancar unas migajas en la mesa de negociación. Migajas que precarizarán sus condiciones laborales y contribuirán a agotar las explotaciones mineras, dejando vendido el conflicto y con la sensación de que una conducta ejemplar apenas sirvió de algo.

Queremos hacerles también un llamamiento al apoyo mutuo, pidiéndoles que coordinen sus luchas en pro de la unidad y de una resolución del conflicto favorable en ambos sectores.

Así mismo llamamos a todos los trabajadores a apoyar sus luchas por ser luchas justas y dignas. Del mismo modo solicitamos a mineros y transportistas que en un futuro tengan en cuenta estos apoyos y se solidaricen con otros sectores en problemas.

¡Solidaridad con los trabajadores en huelga!

¡Arriba los que luchan!