lunes, 17 de noviembre de 2014

El 'show' de CNN: La mentira en grande y la verdad en chiquitico


8 noviembre 2014

Con una frialdad escalofriante, este 7 de noviembre, el Procurador General de México, le anunció al mundo que los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, que están siendo buscados por sus familiares, amigos y por gran parte de la sociedad mexicana desde el pasado 26 de septiembre, fueron asesinados, calcinados, triturados y echados a un río en bolsas de basura luego de que policías municipales, siguiendo instrucciones del alcalde de Iguala, José Luis Abarca, los entregara al grupo narcoparamilitar Guerreros Unidos para que los desapareciera y así evitar que estos jóvenes entorpecieran un acto público de su esposa, María de los Ángeles Pineda.

Con la misma frialdad con la que el procurador mexicano dio la noticia al mundo han reaccionado las grandes corporaciones mediáticas y los funcionarios estadounidenses, que desde hace décadas se han tomado la libertad de señalar, criminalizar, bloquear o intervenir a cualquier país del mundo con la excusa de estar defendiendo los derechos humanos.

Sobre la desaparición forzada de los 43 estudiantes mexicanos, grandes corporaciones mediáticas como CNN se han limitado a informar sobre este caso sin ahondar, sin contextualizar y mucho menos levantar críticas contra un gobierno amigo de la Casa Blanca, que desde 2006 hasta la fecha tiene más de 20.000 personas desaparecidas y decenas de fosas comunes a lo largo y ancho de ese país. En esta ocasión CNN en Español se ha ahorrado los calificativos, las denuncias, los pronunciamientos internacionales, el 'show' y el despliegue informativo. Se han limitado a informar sobre un crimen de estado de tal magnitud con un humilde corresponsal en el DF que poco sale de su oficina.


Este tratamiento mediático contrasta con el despliegue técnico e informativo que hicieron en Venezuela desde el pasado 12 de febrero, cuando el dirigente de la extrema derecha venezolana Leopoldo López llamó a toda su militancia a tomar las calles hasta salir del presidente Nicolás Maduro. Apenas López hizo este llamado y sus seguidores literalmente empezaron a incendiar el país, CNN no perdió tiempo ni escatimó recursos. Dedicó casi toda su programación a Venezuela denunciando, sin pruebas, que el Gobierno arremetía y torturaba a estudiantes indefensos que buscaban una mejor calidad de vida. Además, envió casi de manera inmediata a sus reporteros 'estrellas' para que acompañaran a estos manifestantes; tanto así que estos opositores convocaban a sus marchas y cortes de ruta con acciones violentas diciendo «está garantizada la cobertura en vivo de CNN en Español».

Fue así como a Venezuela llegaron, entre otros, Patricia Janiot (confesa opositora al Gobierno Bolivariano) y el mexicano Federico del Rincón, conocido periodista de la prensa roja en México, quien se dedicó durante más de un mes a acompañar a los más radicales manifestantes opositores y a silenciar todos los actos vandálicos que cometían.

La estrategia de CNN en español consistió en manipular y divulgar información falsa. Por ejemplo, decían insistentemente que los manifestantes eran estudiantes pacíficos, sabiendo que algunos de los estudiantes de las universidades privadas que protestaban solo lo hacían durante el día, pero que apenas caía el sol los grupos radicales de la extrema derecha (que no eran estudiantes) empezaban a quemar universidades, guarderías, unidades móviles de transporte, a colocar guayas de púas en las avenidas para que los motorizados se degollaran (tal como ocurrió con 3 personas), a destrozar espacios de la ciudad, sedes financieras públicas y privadas e incluso asesinar a miembros de la fuerzas de seguridad. Nada de esto dijeron estos reporteros 'estrellas' de CNN en Español sobre lo que se vivía en Venezuela durante aquellas semanas.

Pero si denunciaron insistentemente, sin verificar nunca nada, que los detenidos por las fuerzas de seguridad eran torturados. Las autoridades de Venezuela, los tres países de la Unasur y el Vaticano, que sirvieron como garantes del diálogo entre las partes, aún están esperando las pruebas de esas supuestas torturas porque los opositores nunca quisieron presentarlas. No existen. Solo existieron por CNN y por las corporaciones mediáticas que replicaron estas falsas denuncias.

Además, sin ningún pudor CNN divulgó fotografías sobre represión y muerte en otros países haciéndole creer al mundo que el Gobierno de Venezuela estaba reprimiendo a todo aquel que luchaba por encontrar un futuro mejor. Lo que nunca informó CNN es que de los 335 municipios que tiene Venezuela solo en 18 (en los más adinerados del país) se registraban estos hechos violentos, en el resto del territorio nacional todo estaba en calma.

El 'show' de CNN llegó a tal extremo que cinco meses después de ese intento de golpe de estado, como lo denunció el Gobierno, ya las calles estaban tranquilas, en calma y CNN seguía colocando su coletilla 'Tensión en Venezuela' y asegurando que continuaban las protestas en la calle. Nada más alejado de la realidad.


Y sin la más mínima vergüenza aún siguen diciendo que las 43 víctimas de esos tristes días fueron producto de la represión del Gobierno a estudiantes opositores. La verdad es que de esas 43 vÍctimas solo seis murieron por disparos atribuidos a las fuerzas de seguridad (ya los responsables están presos) y el resto murieron víctimas de las acciones violentas de los opositores, de las barricadas, de las trampas colocadas por la oposición (como las guayas de púas), intentando llegar a centros asistenciales, por infartos provocados tras el acoso a sus casas y tres de forma accidental, como el caso del joven opositor Jimmy Vargas que cayó de un segundo piso cuando organizaba una barricada. Es decir, la mayoría de las víctimas murieron por las acciones violentas de los grupos radicales que ellos alentaban.

Lo más curioso es que ese reportero 'estrella' de CNN, Fernando del Rincón, le dedicó casi de manera exclusiva su trabajo a Venezuela durante cinco meses. Pero siendo mexicano no ha querido ir a su tierra ni un solo día para informar sobre uno de los peores crímenes de estado que ha vivido América Latina en la última década.

Ese micromundo de CNN en Español y los funcionarios del Gobierno estadounidense, que tanto presionaron para que la OEA aplicara la Carta Democrática Interamericana contra Venezuela, se sancionara al Gobierno por violación a los derechos humanos, se debatiera dentro de los organismos internacionales el abuso del Gobierno Bolivariano, son los mismos que hoy callan y se hacen la vista gorda ante la desaparición forzosa de 43 jóvenes, que si eran estudiantes y si luchaban por un país más digno y menos cruel. La lógica de ellos es sencilla: si en Venezuela mueren 43 personas, en su mayoría víctimas de las acciones violentas de la derecha, gritan por todo el mundo que son 43 estudiantes víctimas de la represión del Gobierno. Pero si son 43 estudiantes indígenas, pobres y de izquierda que son asesinados y desaparecidos por las fuerzas de seguridad de un país que sirve a los intereses de EE.UU., prefieren pasar agachados. Así son las corporaciones mediáticas, no el periodismo: la mentira la escriben bien grande y la gritan a viva voz, pero la verdad mejor en letra chiquitica y lo más bajito que se pueda.

KAREN MÉNDEZ

miércoles, 12 de noviembre de 2014

El Maidán catalán ¿nacionalismo o revolución?


La consulta soberanista catalana del 9-N, pese a resultar un fracaso relativo para el independentismo debido a la baja asistencia, confirma nuevamente que pese a la dureza de la crisis económica que azota Cataluña no existe hoy día organización alguna capaz de anteponer los intereses de la población a los de la «nación» catalana. Desgraciadamente, el movimiento libertario en Cataluña parece estar más interesado en adaptar sus estructuras al nacionalismo imperante que a denunciar de manera activa el proceso soberanista catalán desde la perspectiva anarquista.

10 noviembre 2014

Un detalle que puede parecer insignificante de la consulta soberanista catalana del 9-N es la decisión del Gobierno catalán de encargar la fabricación de las urnas (en realidad meras cajas de cartón) a los presos de la cárcel de Lérida para ahorrar costes. Esta decisión no es más que un reflejo de la ideología neoliberal del gobierno autónomo de Artur Mas, que se ha caracterizado por llevar a cabo los mayores recortes en gastos sociales de toda España. Sin embargo, pese a sus políticas antisociales y las más que fundadas sospechas de que una corrupción generalizada (el «3%») es la base del modelo político imperante en Cataluña, la movilización de la izquierda es prácticamente inexistente. Por algo se califica de «oasis catalán» al modelo político imperante debido a la falta de contestación social desde la (auto)destrucción de la CNT en la Transición.

El origen de esta asombrosa pasividad de la izquierda catalana está en la reacción del establishment político-económico catalán a la crisis de 2007/2008, la mayor amenaza que ha tenido que hacer frente desde el fin del franquismo. Para impedir el derrumbe de un sector bancario endeudado hasta las cejas se llevaron a cabo ingentes inyecciones de capital público, una medida que afectó especialmente a Cataluña, que ha recibido nada menos que 1/3 de las ayudas del Gobierno central pese a representar 1/4 de la economía española. Siguiendo el modelo económico neoliberal, mientras el 1% de la población pudo salvar su patrimonio e incluso duplicarlo durante la crisis gracias a las ayudas del Estado, la inmensa mayoría de la población tuvo que pagar el coste del ajuste mediante una dramática caída de su nivel de vida. Una nueva oleada de privatizaciones que amenaza la educación y la sanidad, el hundimiento de los sueldos y las pensiones y un aumento drástico del paro han sido el reflejo de estas políticas neoliberales.

El peligro de las protestas sociales. En 2011, las protestas de los Indignados del movimiento 15M se generalizaron en Cataluña. La ocupación de la Plaza Catalunya y el bloqueo del Parlamento catalán obligó a que parte del gobierno autonómico utilizase helicópteros para entrar en el edificio, dieron lugar a reacciones histéricas como las del líder de ERC («vayan a mearse y a insultar» a España). Incapaces de responder a las protestas, el gobierno nacionalista disolvió las protestas mediante una brutal represión que provocó más de 100 heridos. El «oasis catalán» estaba en peligro.

Al principio hubo una abierta resistencia a esta injusticia, llegándose al clímax en 2011 cuando, para evitar a los manifestantes del movimiento de base indignados/15M, muchos miembros del Parlamento catalán utilizaron helicópteros para acceder al recinto. Los principales representantes del «bloque soberanista», ERC y CiU, acusaron rápidamente a los manifestantes de «españoles», y los manifestantes no tardaron en ser aplastados mediante una brutal represión policial por «motivos de higiene y salubridad». Para el nacionalismo catalán el movimiento 15M era un peligro para su hegemonía monolítica de la política catalana, y para la oligarquía económica el discurso político del 15M, criticando los privilegios de la «casta» que representan, era un peligro a sus intereses económicos. Tras empeorar aún más la situación económica catalana ese mismo año al intentar obtener una financiación extra mediante la emisión de los llamados «bonos patrióticos» (que posteriormente tuvo que pagar el Gobierno central), el Gobierno catalán con el apoyo del nacionalismo independentista puso en marcha al año siguiente la campaña «Madrid/España nos roba» y tras organizar una Díada en 2012 con la mayor participación posible, puso en marcha la actual dinámica independentista. Una huida hacia adelante en estado puro. El Maidán nacionalista se encargó a partir de entonces de acallar las voces críticas con el modelo neoliberal, incluyendo el debate sobre el modelo económico del futuro «Estado catalán».

Pero el principal problema del gobierno autonómico de Mas no está Madrid sino su propia incompetencia, y buena muestra de ello es que mientras CiU era hegemónica en Cataluña, la élite nacionalista se enriquecía cobrando a cambio de permitir el cierre de empresas, aunque la desindustrialización es el principal problema de las regiones más desarrolladas en Occidente. Cataluña, la principal región industrial de España, sufre desde hace dos décadas como otras regiones similares en Europa una desindustrialización creciente y su conversión en una economía de servicios (que se destaca por los bajos salarios), consecuencias ambas del modelo neoliberal y la digitalización en marcha. La crisis financiera iniciada en 2007/8 provocó el estallido de la burbuja inmobiliaria española, añadiendo a esos problemas la desintegración de la banca catalana y el hundimiento del vital sector de la construcción, dejando además a buena parte de la población endeudada. La línea dura neoliberal basada en masivos recortes seguida por el gobierno regional de Mas, simbolizada por nombrar como responsable de sanidad al ex-jefe de la patronal de la Sanidad privada catalana, ha logrado evitar que la oligarquía/casta catalana haya resultado afectada por las consecuencias de la crisis financiera.

El nacionalismo, tumba de la lucha de clases. En la imagen, el diputado David Fernández, líder del partido de extrema izquierda CUP, votando en la consulta y a continuación abrazando a Artur Mas, líder de CiU, el partido organizador de la votación, representante del neoliberalismo puro y duro y de la oligarquía más rancia de Cataluña.

UN MAIDÁN EN MINIATURA

Para lograr que estas medidas no provocasen la lógica reacción de rechazo entre la población que las iba a sufrir, Mas puso en marcha el «desafío soberanista», consistente en echar la culpa de todos los males al Gobierno central, y amenazar con declarar de manera unilateral la independencia (la «vía de Kosovo») en caso de que el gobierno no acepte dar a Cataluña un régimen fiscal similar al de Euskadi o Navarra. Un análisis —de ninguna manera exhaustivo— de lo ocurrido desde entonces muestra la similitud con lo ocurrido con el EuroMaidán en Ucrania:

  — se asegura a la población que son un pueblo oprimido y que el origen de todos los problemas se encuentra en el exterior —«¡la culpa es de Madrid!»— se presenta a España como un peligro, especialmente el inexistente españolismo, y al mismo tiempo se lleva a cabo una tarea constante de desprecio hacia todo lo español siguiendo las pautas del racismo históricamente conocido de los nacionalismos regionales en España; dicho racismo se ha prolongado a la actualidad a partidos como CiU o ERC, y en los ambientes independentistas se extiende el uso de calificativos denigrantes y racistas hacia los habitantes del resto de España , a los que se acusa «colonos», como si fuesen parte de una conspiración de Madrid para colonizar Cataluña, cuando en realidad su llegada a Cataluña fue fruto de la falta de mano de obra, algo similar a lo que llevó a cabo Alemania en los 60 (este odio cerril hacia «el malo histórico» se lleva también a cabo en Ucrania, donde se acusa a Rusia de todos los males y se ha puesto en marcha una censura contra la cultura rusa prohibiéndose autores clásicos de la literatura rusa).

  — se impone un monopolio ideológico basado en el nacionalismo, según el cual quien no está con el Gobierno catalán es enemigo de Cataluña, contando para ello con el apoyo de los partidos «de izquierdas» como ICV o CUP, que lo justifican con la excusa de no querer poner en peligro «el proceso» (en Ucrania quien no apoye al gobierno golpista es acusado de ser prorruso y se promueve la ilegalización de partidos políticos).

El españolismo inexistente. Mientras en Cataluña se utiliza España como ente agresor y peligroso, las encuestas sociológicas demuestran que ese temible españolismo no existe: España es el único país donde la población tiene una mirada negativa sobre sí misma. Estos estudios confirman lo que hemos visto a lo largo del «desafío soberanista»: las llamadas a la unidad de España han sido la excepción, y los pocos intentos de movilizar en su defensa han acabado en una asistencia microscópica.

  — gracias al monopolio del nacionalismo en los medios de comunicación catalanes y el control del sistema educativo se difunde una visión victimista de la historia en base a lo ocurrido bajo el franquismo pese a haber acabado hace ya más de 35 años; al mismo tiempo se intenta impedir por todos los medios la puesta en marcha de un modelo bilingüe pese a que más de la mitad de la población tiene el español/castellano como idioma materno, y se desprecia desde las instituciones catalanas a quienes escriban en castellano (en Ucrania tras la «Revolución naranja» de 2004, organizada y financiada por Occidente, el servicio secreto y el Ministerio de Educación difundieron las tesis de los antiguos colaboracionistas nazis culpando a Rusia de haber llevado a cabo un genocidio planificado contra Ucrania —«Golodomor»—, y se prohibe el uso del ruso pese a que un 40% de la población tiene el ruso como idioma materno).

  — se asegura que la independencia convertirá a Cataluña en un paraíso en la tierra (aunque ERC reconoce que la Cataluña independiente tendrá problemas para pagar sueldos y pensiones), mientras se pone en práctica un brutal e innecesario ajuste social de corte neoliberal acusándose de ello al Gobierno central, y no se lleva a cabo debate alguno sobre el modelo social en el que se basaría dicho estado independiente, pese a que los que guían el proceso (CiU y ERC) han demostrado estar muy a gusto con el neoliberalismo y sus corruptelas, impidiendo que se investiguen en el Parlamento o permitiendo escándalos como los peajes (ídem en Ucrania, donde se lleva a cabo un salvaje programa de ajuste del FMI y encima se abandona el mercado ruso por imposición de Bruselas).

  — se garantiza el control del sistema político y económico de Cataluña por la misma rancia y corrupta oligarquía que prosperó bajo el Franquismo —Pujol incluido—; buena muestra del futuro de la oligarquía catalana en una supuesta independencia es que nadie intenta en serio investigar el escándalo del 3%, pese a que está claro que la autoinculpación de Jordi Pujol busca precisamente impedir que se investigue (en Ucrania, los oligarcas que supuestamente pretendía combatir el EuroMaidán han tomado el control del Gobierno, uno de ellos es presidente, otro jefe de Gobierno y otros han sido nombrados gobernadores regionales).

  — se afirma que una declaración unilateral de independencia no sería un problema; por ejemplo, se afirma que se seguiría perteneciendo a la UE (pese a las repetidas declaraciones de la Comisión Europea negándolo), se asegura que en caso contrario no obstante se seguiría en el Área Euro (sin explicar las consecuencias de usar una moneda sin controlarla) y, para colmo de disparates, nada menos que el líder de ERC Junqueras ha defendido combinar la nacionalidad catalana con seguir teniendo la nacionalidad española tras la independencia (en Ucrania, los golpistas pro-UE aseguraban también que la entrada en la UE, la eliminación del visado o una lluvia de subvenciones eran cosa segura; en realidad, ha ocurrido lo contrario: el visado sigue y no hay perspectivas de que desaparezca, la entrada en la UE sigue la pauta de Turquía —que espera entrar desde hace 40 años—, y la UE ya está harta de las constantes peticiones de dinero de Kiev).

TOCANDO TECHO: LA ENCUESTA Y EL FRACASO DE LA PARTICIPACIÓN

Los datos de la consulta catalana indican asimismo que el movimiento soberanista ha tocado techo: a pesar de un despliegue impresionante en los medios de comunicación a favor de participar en la consulta, así como el apoyo total de las instituciones y una movilización nunca vista por parte de los independentistas (40.000 voluntarios), el resultado ha sido lamentable: tan sólo ha acudido un 36% del censo, y eso a pesar de que se ha aumentado en casi un millón (de 5,4 a 6,3 millones) en número de votantes potenciales, al bajar la edad mínima a 16 años y permitir participar a extranjeros residentes en Cataluña y a los catalanes que residen en el extranjero (algo que no era posible en los referéndums de Quebec o Escocia).

Los mercados no creen en la independencia. Al día siguiente de la consulta del 9-N, el IBEX subió un 1,45%, a pesar de que la realización misma de la consulta es un desafío directo al gobierno central y una ruptura del orden constitucional, además de una amenaza para la futura estabilidad del país. O al menos en teoría: a diferencia del referéndum sobre la independencia de Escocia, la consulta catalana ha sido ignorada por los mercados y la prensa internacional.

Para hacerse una idea de la debacle tan solo hace falta comparar con las elecciones autonómicas de 2012, en las que participó el 69,56% del censo electoral, que tiene un millón menos de potenciales votantes que el censo inflado de la consulta. En realidad, no es la primera vez que los independentistas catalanes fracasan en sus intentos de utilizar una votación para dotarse de legitimidad. En 2006 pusieron en marcha el referéndum del Estatuto para desafiar al Tribunal Constitucional con el apoyo de una mayoría de la población catalana, pero el resultado fue un fracaso, al participar menos del 50% de la población; en total participó un 49% del censo, y un 73% votó a favor del nuevo Estatuto, es decir, un 38%.

El 9-N, pese al inmenso despliegue para lograr la mayor cantidad de votantes posibles, la participación ha sido menor, un mísero 36% pese a los trucos para ampliar el censo. En total, tan sólo un 28% a favor de la independencia, a pesar del voto juvenil, exiliado e inmigrante. Dicho de otra forma: en las elecciones al Parlamento catalán de 2012, las cuatro fuerzas impulsoras del proceso soberanista (CiU, ERC, ICV y CUP) lograron un total de 2.100.523 votos en un censo más pequeño. El 9-N, a pesar de la gigantesca campaña de movilización a favor de la consulta, la opción independentista/soberanista ha logrado tan sólo 1.861.753 votos, esto es, 250.000 menos. Los trucos utilizados para dar la impresión de una afluencia masiva a las urnas, incluyendo el habilitar un número de locales insuficiente, tan sólo 1.255 para un total de 6,3 millones de potenciales participantes.

De esta forma, puede decirse sin duda alguna, gracias sobre todo a que el gobierno central decidió no hacer nada para impedir la celebración de la consulta, que el soberanismo está perdiendo fuelle en Cataluña. Esto explica por qué la bolsa española no sólo no se ha hundido tras el 9-N, sino que ha subido nada menos que un 1,45%. Como comparación, valga recordar que el pánico en las bolsas ante los avances del independentismo escocés se reflejó en una caída del 1,3% del valor de la libra esterlina frente al dólar y la caída del valor en bolsa de alguna de las principales empresas inglesas. No puede decirse, por tanto, que la amenaza de Mas de declarar unilateralmente la independencia tenga la más mínima credibilidad entre los muy bien informados círculos económicos. En realidad, lo que más preocupa a los mercados actualmente no es Mas y el independentismo catalán, sino Podemos.

ESPERANDO A PODEMOS (Y LA PRÓXIMA CRISIS)

Como era de esperar, las medidas de corte neoliberal empleadas contra la crisis financiera no han solucionado nada, tan sólo han retrasado la implosión del modelo económico neoliberal a costa de convertir a las bolsas del mundo en verdaderos yonkis que dependen de las inyecciones de capital de los bancos centrales, y zombificar las entidades financieras, que al seguir lastradas con enormes deudas han dejado de ejercer su papel como suministradoras de crédito. Todo esto es consecuencia de la decisión de los estados y los bancos centrales de entregar sus reservas financieras endeudándose más allá del bien y del mal para hacer frente a la burbuja inmobiliaria y los productos financieros relacionados con ella.

Semejante política suicida ha debilitado enormemente al sistema económico global, y está en el origen de las crecientes tensiones geopolíticas que están provocando que el mundo esté amenazado de caer en una nueva Guerra Fría. Actualmente, el final de la política de QE (Quantitative Easing) por la Reserva Federal de EEUU ha acabado con las medidas puestas en marcha para impedir que la economía se hundiese en 2008/9. Aún no se conocen las consecuencias de dejar de subvencionar las bolsas mediante la inyección de inmensas cantidades de capital precisamente en el momento en que concluye un ciclo económico y se entra en la fase recesiva, pero está claro que tendrá consecuencias negativas (más bien nefastas) en el contexto actual, en el que se están dando pasos para formar bloques comerciales.

El número creciente de indicios de que el próximo ciclo recesivo será más profundo de lo normal, así como el hundimiento de las expectativas de crecimiento y las advertencias del FMI a este respecto no presagian nada bueno. Y todo esto ocurre en un momento en que la economía española está sumida en una profunda recesión (hay quien lo califica ya de depresión), con unos índices enormes de paro y una población endeudadísima cuyos ahorros se están agotando. Y a todo esto añadimos la pérdida de credibilidad del sistema político surgido en la Transición. En este contexto, las más que posibles protestas sociales cuya amplitud es difícil de pronosticar podrían acabar con el protagonismo el conflicto entre la oligarquía catalana y el Gobierno central.

La aparición de Podemos así como su ascenso meteórico en las encuestas en un reducidísimo espacio de tiempo ha dado lugar a un verdadero terremoto en el sistema político español. Todavía es pronto para saber qué se mueve detrás de las bambalinas del nuevo partido aún en proceso de formación, pero su decisión de crear un sindicato propio (Somos) deja claro que su objetivo es unir la mayor cantidad de fuerzas posibles estando presente en todos los espacios posibles de la estructura político-social. Al mismo tiempo, las intenciones de los líderes de Podemos es de eliminar aquellos conflictos que arrastra la política española desde la Transición. Un ejemplo de ello han sido las declaraciones de Pablo Iglesias, líder de Podemos, a favor de acabar de una vez con el siempre pendiente tema de los presos de ETA, una propuesta que es en realidad una bomba de profundidad que podría desactivar el principal medio de movilización actual del nacionalismo «radical» vasco, que ha perdido el rumbo desde su abandono de la lucha armada, y que permitiría sin duda a Podemos capitalizar el voto de protestas en Euskadi, donde ya tiene buenas perspectivas.

El ascenso imparable de Podemos y el principio del fin del sistema político creado en la Transición. La desintegración del sistema bancario y el endeudamiento sistemático de la población española ha hecho tambalearse los cimientos del sistema político creado tras la muerte de Franco. El «oasis catalán», controlado desde la Transición por una casta política que se envuelve en la senyera para asegurarse su hegemonía, podría derrumbarse bajo la presión combinada «entre Escila y Caribdis» representado por la profunda recesión que se atisba en el horizonte, y las repercusiones para la política catalana de la aparición de Podemos en la región.

En el caso catalán, ha llamado la atención el silencio de Podemos durante el 9-N. Sin embargo, la postura de Podemos frente al llamado «proceso soberanista» está claro: Pablo Iglesias se ha declarado abiertamente contrario a la independencia de Cataluña, pero al mismo tiempo se ha posicionado a favor del muy maleable «derecho a decidir». Esto indica claramente que, como en el caso vasco, el objetivo de Podemos consiste en adueñarse del principal argumento movilizador, para de esta forma castrar al movimiento contrario haciéndose con sus votantes con el argumento del «voto válido». La más que evidente falta de interés de la oligarquía catalana hacia esa independencia unilateral que agitan como un espantajo ante Madrid es el talón de Aquiles del movimiento soberanista catalán, por lo que apropiarse de la lucha por el «derecho a decidir» de manera similar a «OTAN, de entrada, no» de Felipe González en los 80 sería un golpe mortal al nacionalismo catalán.

Sin duda, la aceleración de la crisis y el crecimiento exponencial de Podemos, que ya tiene buenas perspectivas en la región pese a no haberse constituido aún como partido, es el motivo por el que Mas ha dicho que va a convocar elecciones lo antes posible, con la esperanza de impedir que tengan lugar los comicios antes de que Podemos pueda alcanzar su madurez en Cataluña. Lo cierto es que, tres años después de haber aplastado a palos a los Indignados del 15M, estos vuelven mediante Podemos a la primera línea de la política catalana; es posible que le esté llegando la hora al gobierno nacionalista catalán, que durante esos tres años de gestión sin oposición tan sólo puede «presumir» de independentismo y de haber llevado a cabo una nefasta política social con el apoyo del resto de integrantes del «bloque soberanista», incluidos los «izquierdistas radicales» de la CUP.

IZQUIERDA E INDEPENDENCIA: EL CANIBALISMO EN LA POLÍTICA

Es paradigmático de la ligereza con que la «izquierda» se toma el nacionalismo (no sólo en Cataluña) es el uso de Kosovo como ejemplo a seguir por parte del llamado «bloque soberanista» (CiU, ERC, CUP, ICV). La declaración de independencia de Kosovo, impulsada por EEUU y las principales potencias de la UE, fue la culminación de una operación de desestabilización de la OTAN contra Yugoslavia a lo largo de la década de los 90 y una violación de los acuerdos de paz entre Yugoslavia y la OTAN tras la Guerra de 1998/9. Las consecuencias de la independencia para la población de Kosovo han sido, como acaba de reconocer la propia UE, que un crecimiento exponencial de la corrupción en Kosovo tras la independencia, pese (o debido a) la ayuda de la UE; una temible limpieza étnica desatada por el UÇK tras la marcha del ejército yugoslavo contra todas las minorías étnicas ante la pasividad de la OTAN, y el control del nuevo estado por las mafias kosovares responsables del contrabando de heroína en Europa; por si todo esto no fuese suficiente, según un informe del Consejo de Europa, la élite política kosovar (surgida a partir del UÇK y los aliados de la OTAN) son en realidad los jefes de varias estructuras mafiosas cuyas redes abarcan varios países, destacando entre ellos al primer ministro kosovar, responsable de organizar el tráfico de órganos de soldados yugoslavos prisioneros.


Nacionalismo/izquierdismo en España: teoría y realidad. Para sustituir a la izquierda en todo el territorio, los nacionalistas «de izquierda» tienen que hacer verdaderos malabarismos ideológico-geográficos (izquierda), debido que el sentimiento nacional sólo está presente en unas pocas regiones. Para ello, se lleva a cabo la resurrección del reino de León o la conversión de Extremadura en nación más por 'horror vacui' que por otra cosa, y al mismo tiempo llaman la atención la anexión vasca de la Rioja y Navarra (pero abandonando los planes de «Vasconia» que proponían la anexión de medio Aragón) o el repentino expansionismo cántabro en Asturias. En realidad, todo esto no tiene nada que ver con la izquierda, sino con el etnicismo puro y duro que llevaría a un desastre similar al yugoslavo (derecha). Hoy día, una vez pasada la fiebre nacionalista impulsada por élites internas y externas, la 'yugonostalgia' de la convivencia socialista en la antigua Yugoslavia se extiende incluso en Croacia, entre una población que ha de sobrevivir en las ruinas provocadas por el etnicismo.

La aceptación del nacionalismo entre la izquierda, anarquismo incluido, ha tenido lugar de manera paralela a la expansión del neoliberalismo. La destrucción de la industria y su sustitución por el capitalismo de servicios ha destruido el entorno del que se nutría el movimiento obrero; a ello ha de añadirse naturalmente la desintegración/autodesintegración del comunismo, que ha cuestionado la validez de las utopías centradas en la revolución social sustituyéndolas por un pragmatismo dispuesto a tragar con ruedas de molino a cambio de sobrevivir. Esto afectó también al anarcosindicalismo, especialmente tras su implosión a finales de los 70/principios de los 80, fruto tanto de las tensiones debidas a la necesaria adaptación del anarcosindicalismo a la modernidad como a las provocaciones organizadas por el estado para acabar con la única organización de masas que se opuso a los Pactos de la Moncloa, eje del régimen surgido en la Transición. El resultado fue la desaparición del anarquismo como movimiento de masas en Cataluña, y la conversión de sus restos en parte del movimiento independentista, según afirma el propio secretario general de la CGT, cuya mayor implantación está en Cataluña. De esta forma, el principal enemigo del nacionalismo catalán ha desaparecido, o lo que es peor, se ha integrado en las filas independentistas/etnicistas, cuya «izquierda radical», la CUP, se esfuerza en retorcer la historia de la CNT catalana para justificar el apoyo al nacionalismo.

En lo que a la CNT catalana se refiere, puede afirmarse sin dudarlo que ha logrado concluir su lucha constante desde la Transición por autodestruirse. En la actualidad, tras sucesivas escisiones (la de la CGT y otras), es tan sólo un recuerdo y carece de la más mínima influencia en Cataluña. Sin el apoyo del anarcosindicalismo y su arraigo en la clase obrera el movimiento anarquista en Cataluña, que nunca ha dejado de existir, se ha convertido en gran parte en un satélite del independentismo. Especialmente lamentable a este respecto son las teorías que pretenden convertir al anarquismo en un rasgo étnico catalán; esto es una burla sangrante a la historia, teniendo en cuenta que la burguesía catalanista de principios de siglo acusaba al movimiento anarcosindicalista catalán de «murcianos», esto es, de inmigrantes, calificados en la actualidad de «colonos» por el nacionalismo catalán.


El anarquismo convertido en una característica étnica (hecho diferencial) de Cataluña. El silencio del anarquismo en Cataluña ha sido de facto un apoyo abierto a la mascarada del «proceso soberanista» que ha logrado paralizar las protestas sociales frente a los masivos ataques contra los derechos de la población y el avance de la implantación del modelo neoliberal.

Todo este proceso no es más que una repetición de lo ocurrido en Euskadi en los 70. Principal núcleo de industria pesada de España, allí tuvieron lugar una serie de huelgas que convirtieron a Euskadi en un ejemplo de lucha obrera, como la «Huelga de Bandas» así llamada por tener lugar en la empresa Laminaciones de Bandas en Frío de Echévarri. El nacionalismo vasco logró difundir sus ideas entre la clase obrera de manera gradual: baste recordar que en los 70 ETA uno de los sectores más importantes de ETA era el «obrerista», y buen reflejo de ello es el componente de izquierda radical de la mayor parte de los partidos que componían la coalición Herri Batasuna. Es destacable que ya la llamada Alternativa KAS, que era el programa compartido por todos las organizaciones que componían Herri Batasuna, exigía tan sólo «Adopción de medidas destinadas a mejorar las condiciones de vida de las masas populares y en particular de la clase obrera» (Punto 3), una petición indefinida que puede significar cualquier cosa; por el contrario, el componente nacionalista estaba perfectamente definido: «Reconocimiento de la Soberanía Nacional de Euskadi, lo que conlleva el derecho... (a) la creación de un Estado propio» (Punto 4), «Establecimiento inmediato y a título provisional de un Estatuto de Autonomía...» (Punto 5), y «Constitución, en el marco de tal Estatuto, de un Gobierno Provisional de Euskadi» (Punto 6).

El contenido de la Alternativa KAS (establecida en 1976, al inicio de la Transición), en la que predominaban los objetivos del nacionalismo político compartidos por el nacionalismo vasco y burgués del PNV, y destacaba la ausencia de ideas de izquierda radical era un claro indicio de las consecuencias de asumir las ideas nacionalistas. Las consecuencias de centrarse en alcanzar una mitificada «Euskal Herria independiente» pueden verse con claridad hoy día: el nacionalismo «radical» vasco centró sus actividades en la estrategia acción-represión y la lucha armada, con la consiguiente lucha por los presos que dicha estrategia genera, mientras a nivel político se dedicó a intentar aumentar por todos los medios en ampliar la autonomía vasca, incluyendo la creación de una policía propia y apoyando al PNV (el partido político de la oligarquía vasca) cuando fuera necesario.

Lo social, como por ejemplo hacer frente a la destrucción de la industria pesada vasca, se ignoró por completo. La falta de apoyo del potente «nacionalismo radical» a las luchas obreras en Euskadi se pusieron de manifiesto en una pasividad injustificable (por ejemplo en las luchas para evitar el cierre del astillero Euskalduna en Bilbao, en cuyos terrenos se encuentra hoy el Museo Guggenheim), especialmente tras sus repetidos éxitos en paralizar Euskadi con huelgas generales durante días para exigir la liberación de los presos políticos vascos. Para desgracia de quien pretenda justificar a posteriori que era imposible evitarlo, la victoria de la (en comparación) minúscula CNT en defensa de los astilleros de Puerto Real, amenazados de cierre, demostró no sólo la viabilidad del anarcosindicalismo en nuestros días, sino la bancarrota política del nacionalismo vasco como una fuerza de izquierdas.

Hoy día, tras el fin de la lucha armada, el nacionalismo radical vasco se ha convertido en un partido político más (Bildu) que, tras las últimas elecciones vascas (2011), se ha convertido en la primera fuerza política por concejales (953) y la segunda por votos (25,45%). Al mismo tiempo, las ideas de extrema izquierda brillan por su ausencia en su práctica cotidiana, y tan sólo permanece el nacionalismo como eje de su discurso, mientras a nivel interno se cuestiona la necesidad de crear un Estado propio siguiendo el modelo «libertario» seguido por el kurdo Ocalan, líder del PKK. La realidad es que, tres décadas después de su aparición como movimiento de masas y de «izquierda radical», el nacionalismo abertzale vasco es parte del sistema que pretendía combatir. Y tanto Bildu como el independentismo catalán tienen, hoy por hoy, el problema de que si la crisis económica-financiera global se profundiza, serán barridos de su posición hegemónica en la extrema izquierda debido a su colaboración constante con el neoliberalismo y su falta de alternativas más allá de agitar banderas y apelar al sentimentalismo etnicista.

En las luchas que se aproximan, el Movimiento Libertario ha de romper lazos con todos estos movimientos pseudo-izquierdistas que, como han demostrado en su práctica durante las últimas décadas, tan sólo valen para crear divisiones e impedir una lucha unificada contra el verdadero enemigo: el capital. Aliarse con movimientos pseudoizquierdistas que cuando dicen estar a favor de la libertad se refieren a la libertad «de un pueblo» mientras luchan por cuerpos represivos «nacionales», o que dicen estar en contra de los problemas crecientes de la población pero al mismo tiempo, tanto en Euskadi como en Cataluña, se alían políticamente con la oligarquía caciquil ni es aceptable ni tiene sentido alguno. La independencia, la de verdad, no consiste en la creación de estructuras represivas basadas en el concepto de explotación del hombre por el hombre y justificadas por la esotérica «pertenencia a una comunidad nacional» de la que forman parte explotadores y explotados.

Una gota en el océano. La independencia, la de verdad, sólo puede alcanzarse defendiendo nuestros intereses, para lo cual hemos de eliminar el Estado-nación, el capitalismo, el patriarcado, y poner en marcha un nuevo modelo de relación  con la naturaleza basado en el cuidado y no en el beneficio (Elissa, Grup llibertari de Sant Andreu).

martes, 11 de noviembre de 2014

«Las razas biológicas nunca existieron»

 

10 noviembre 2014

«Las razas biológicas no existen y nunca existieron», sostiene en su libro El mito de la raza el antropólogo estadounidense Robert W. Sussman, para el que la idea de la raza no se basa en una realidad científica.

Sussman explora en su libro cómo surgió la idea de la raza, venenosa y falsa según él, y cómo se convirtió en una construcción social de las justificaciones bíblicas y los estudios pseudocientíficos.

En su libro el antropólogo rastrea los orígenes de la ideología racista moderna hasta la Inquisición española, llegando a la conclusión de que las teorías de la degeneración racial del siglo XVI se convirtieron en una justificación crucial para el imperialismo occidental y la esclavitud. En el siglo XIX, estas teorías se fusionaron con el darwinismo para derivar en el influyente movimiento eugenésico. Creyendo que los rasgos de la forma craneal y la inteligencia eran inmutables, los eugenistas desarrollaron jerarquías que clasifican ciertas razas, especialmente las de piel clara de los arios, como una raza superior a los demás, explica en su libro El mito de la raza.

Estos ideólogos propusieron programas para probar la inteligencia, la cría selectiva o la esterilización, que alimentaron directamente en el genocidio nazi. A pesar de que la eugenesia está actualmente ampliamente desacreditada, algunos grupos y personas la usan hoy como base científica de suposiciones racistas viejas.

«Durante los últimos 500 años, las personas aprendieron cómo interpretar y entender el racismo. El racismo está en nuestra vida cotidiana. Nos han dicho que hay cosas muy específicas que se relacionan con la raza, como la inteligencia, la conducta sexual, las tasas de natalidad, la agresión, el altruismo e incluso el tamaño del cerebro. Hemos aprendido que las carreras están estructuradas en un orden jerárquico y que algunas razas son mejores que otros», sostiene Sussman en su artículo sobre el libro en Newsweek.

«Incluso si usted no es un racista, su vida se ve afectada por esta estructura ordenada. Nacemos en una sociedad racista. Lo que muchas personas no se dan cuenta es que esta estructura racial no se basa en la realidad. Los antropólogos han demostrado desde hace muchos años que no existe una realidad biológica de la raza humana», concluye.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Francia: Los mineros huelguistas de 1948, rehabilitados… en 2014

 

Por PATRICK ROGER

02/11/14

Supone la conclusión de un largo recorrido, que ha durado varios decenios, para obtener reparación de las injusticias sufridas por los mineros huelguistas del Paso de Calais, en 1948 y 1952, reprimidos por la fuerza de las armas, despedidos y expulsados. La ministra de Justicia, Christine Taubira, anunció el jueves, 23 de octubre, en la alcaldía de París, con ocasión de una velada de homenaje y de la proyección de la película L´Honneur des gueules noires («El honor de las bocas negras»), de Jean-Luc Raynaud, consagrado a la gran huelga de 1948, que el gobierno presentará una enmienda al proyecto de ley de finanzas para 2015 que reconozca el «carácter discriminatorio y abusivo» de sus despidos.

Entre los invitados de honor del jueves noche estaba Norbert Gilmez, de 92 años, uno de los escasos supervivientes de las huelgas de 1948. Tenía entonces 28 años. Minero huelguista en Mazingarbe, fue encarcelado durante dos semanas y después despedido, como 3.000 de sus colegas. Cubierto de deudas, tuvo que revender su bicicleta y hasta el cochecito de bebé de su hija para rehacer su vida lejos de la mina, puesto que los patronos de la región se negaban a contratar a un «despedido de 1948». Desde entonces, no ha cejado en la lucha por obtener justicia. «Estoy en un estado lastimoso», sonríe este frágil anciano, que se repone de varias operaciones, «pero por nada del mundo me habría perdido esto».

Como él, son 31 supervivientes o sus derechohabientes los que podrán beneficiarse del desembolso de asignaciones de reparación, cuyo montante fijará la Agencia Nacional de Garantías de los Derechos de los Mineros. «Este gesto del Estado es poca cosa. Me inclino con modestia, humildad y un sentimiento de fraternidad profunda ante los protagonistas de esta historia, que considero una lección de vida», subrayó Taubira en el curso de esta emocionante velada de homenaje.

Pues, pese al tiempo que ha pasado, la memoria de estas jornadas de octubre de 1948 sigue intacta. Los decretos Lacoste, ministro de Industria en aquel entonces, que ponen en cuestión el estatuto del minero votado en la Asamblea Nacional en 1946 y el salario mínimo. La huelga, votada por un 90% de los mineros. Y el ministro socialista del Interior, Jules Moch, que envió a los CRS [los antidisturbios] contra aquellos a los que llamaba «renegados».

Hubo seis muertos entre las «bocas negras». Más de un millar de huelguistas fueron encarcelados, tres mil fueron despedidos, desahuciados de sus casas, expulsados de las cuencas hulleras. «No teníamos nada, éramos unos parias», recuerda Norbert Gilmez. Hoy, brilla el orgullo en sus ojos.


Nota de la Redacción: Sobre la represión de las huelgas mineras de 1948, puede leerse más aquí.

sábado, 8 de noviembre de 2014

XVIII Semana Cultural Libertaria

3 de noviembre de 2014

Del 10 al 15 de noviembre tendrá lugar la ya clásica cita cultural que CNT Valladolid viene organizando cada año. Todas las charlas que tendrán lugar de lunes a viernes, serán en el Centro Cívico Esgueva a partir de las 19.30h.

El sábado se cerrará la semana con una obra de teatro en el Centro Cívico la Pilarica y posterior fiesta en el Bar El Tio Molonio.

¡Os esperamos!


miércoles, 5 de noviembre de 2014

La Policía Militar entrena a soldados para actuar como antidisturbios ante población civil


Militares de un regimiento acorazado en Valencia han sido instruidos durante dos semanas en ejercicios de «control de masas» sin que se les explicara por qué tienen que recibir esa formación. En el cuartel se comenta que «según los mandos, hay que estar preparados para todo, y más en los tiempos que corren»

04/11/2014

Oficiales y tropa destinados en el Regimiento de Caballería Ligero Acorazado Lusitania nº8, con sede en Marines (Valencia), han sido instruidos en ejercicios de «control de masas» civiles con material antidisturbios convencional, durante las semanas centrales del pasado mes de octubre, según ha podido saber Público de fuentes militares, que califican esta formación de absolutamente inédita y extraña.

Se trata del regimiento que participó en el fallido golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, bajo las órdenes del teniente general Jaime Milans del Bosch, que decretó el estado de sitio, tomando las calles de Valencia con sus tanques. En la actualidad, este regimiento participa en misiones internacionales bajo el paraguas de Naciones Unidas.

Según estas informaciones, refrendadas por un amplio material gráfico, en estos ejercicios han participado en torno a 200 militares, bajo el control y supervisión de miembros de la Policía Militar venidos expresamente de la Brigada de Caballería Castillejos II, con sede en Zaragoza, y bajo cuyo mando se encuentra la Acorazada Lusitania nº8, acuartelada en la Base General Almirante de la localidad de Marines, ubicada a poco más de 39 kilómetros de la capital valenciana, a los pies de Sierra Calderona. Según informaron varios de los militares participantes, el curso fue impartido por «miembros de la Policía Militar venidos de la Brigada de Zaragoza. Nos enseñaron a cómo arrestar gente, poner las esposas, controlar las masas... todo eso; aunque no nos explicaron para qué misión necesitábamos esa formación».

Ni oficiales ni soldados participantes en estos ejercicios fueron informados acerca de las razones de los mismos, ni tan siquiera si había programada alguna participación dentro o fuera del territorio nacional. No obstante, y teniendo presente las misiones encomendadas por el Ministerio de Defensa a la Brigada de Caballería Castillejos II, como apoyo y colaboración con entidades públicas, y más concretamente con la «vigilancia y protección de puntos sensibles en territorio nacional» y «apoyo y colaboración con fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado», se ha desatado cierta preocupación acerca de una posible misión militar de apoyo a Policía o Guardia Civil dentro del territorio español.

Uno de los participantes en los ejercicios abundó en esa hipótesis: «Se comenta en el cuartel que nos dijeron que hay que estar preparados para todo, según los mandos, y más en los tiempos que corren».

«Se rumoreaban y sospechaban muchas cosas de la finalidad de estos ejercicios, que eran absolutamente extraños teniendo en cuenta las características del Regimiento Lusitania, que es una unidad acorazada, es decir de blindados. Lo que opinaba la gente es que se ve todos los días mucha tensión en la calle, que hay muchas revueltas... entonces se piensa que si la Policía se ve desbordada, entonces, y al amparo de la Constitución, las Fuerzas Armadas son las que tienen que tomar automáticamente el mando; eso es lo que se escucha y se piensa que será por eso. De hecho, nos cuentan en el cuartel que la Policía Nacional está desbordada, que no tiene ni medios ni gente».


Los ejercicios fueron duros, incluso más allá de lo razonable, según explicaron a Público algunos de los participantes, tanto de la tropa como de los mandos. «La gente no tiene cabeza ninguna, se desmadró, hubo mucha tensión, hubo exceso de fuerza de los mandos con los soldados y viceversa, y los instructores de la Policía Militar decidieron parar los ejercicios. Lo cierto es que muchos nunca habíamos usado una de esas porras, pero a uno le dieron un porrazo que le jodieron una rodilla y acabó tirado en el suelo sin poder moverse; otro con una marca en el muslo como si le hubieran dado un latigazo brutal, realmente causan mucho dolor y pueden provocar lesiones graves».

Asimismo, uno de los militares reconoce que «las prácticas se hicieron con tensión, no se podían hacer de cachondeo, si no la práctica no sirve para nada. Luego, la verdad, no sabemos si será complicado esto en una actuación real; estar ahí en una línea de esas, porque la mayoría, por no decir todos, no hemos estado nunca en una situación así. Por eso en los ejercicios los manifestantes agredían con exceso a los que iban de antidisturbios y sólo se protegían los que llevaban escudo y dejaban tirado al compañero que no llevaba protección. Luego cambiábamos de puesto. Los antidisturbios pasaban a ser masa y viceversa. Y por eso hubo lesionados y hubo que parar el ejercicio».

Según cuentan los militares, «las misiones de este regimiento son de vehículos blindados, no de proximidad con los civiles en las misiones internacionales de conflicto encomendadas, por lo que en eso casos nunca se utilizarían ni porras, ni botes de humo ni pelotas de goma. Esta unidad lo que hace es patrullar en BMR [blindado medio sobre ruedas] y actualmente, desde mayo, efectúa patrullas en la Base Cervantes de Marjayoun, formando parte de la Brigada Este de la Fuerza Provisional de Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL), hasta final de este mes, y ellos no tienen ningún cometido de control de masas».

La misión del cerca de millar de boinas azules españoles ha sido evitar y prevenir que cualquier incidente menor que pudiera surgir a lo largo de los 63 kilómetros de la Blue Line —la demarcación imaginaria que divide el Líbano e Israel— no desencadenase un conflicto mayor, o incluso una nueva guerra.

«Creemos que la Policía Militar está también haciendo este tipo de formación en otros cuarteles, y dicen los mandos que tendrán que volver aquí, porque técnicamente fue una iniciación y los ejercicios no concluyeron», asegura el informador de Público.

Dicha fuente insiste en que «los únicos que tienen el cometido de control de masas son los de la Policía Militar dentro del entorno militar, pero no recordamos que hayan actuado nunca formando a soldados de otras unidades para ejercer puntualmente como Policía Militar Antidisturbios ante civiles. Oficialmente, no sabemos cuáles son las razones de estos ejercicios, pero las sospechas son las que son».

martes, 4 de noviembre de 2014

México: Ante la pesadilla de Iguala, las guerrillas despiertan


La reactivación de la guerrilla en Guerrero luego del ataque a los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa preocupa al Gobierno Federal, que teme la radicalización de cinco organizaciones armadas con presencia en la entidad y a las cuales ubica detrás de la Asamblea Nacional Popular (ANP), cabeza de las protestas y manifestaciones en demanda de la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos

02/11/14

En medio de la condena nacional e internacional contra el gobierno de Enrique Peña Nieto, la guerrilla mexicana también alzó la voz —como no lo había hecho en las últimas dos décadas— para acusar conjuntamente al Ejército, policías, paramilitares y narcotraficantes de haber secuestrado y desaparecido a los estudiantes de Ayotzinapa y de la muerte de seis personas el pasado 26 de septiembre en Iguala, Guerrero.

En el curso del mes pasado, el Ejército Popular Revolucionario (EPR), el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), las Milicias Populares y las Fuerzas Armadas Revolucionarias-Liberación del Pueblo (FAR-LP) emitieron 13 comunicados. Desde Chiapas el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) difundió otros tres. En todos se exige la aparición con vida de los 43 normalistas y se hace responsable de los hechos al gobierno de Peña Nieto.

Un mes después de la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero, el Gobierno Federal ve con nerviosismo el posicionamiento de los grupos guerrilleros que expresan apoyo a los familiares de los desaparecidos, anuncian la creación de «brigadas de ajusticiamiento» y llaman a sus bases a un «estado de alerta».

Erubiel Tirado, especialista en temas de seguridad nacional, dice a Proceso que esta reactivación de los grupos guerrilleros debería tener «más que alarmadas» a las estructuras de seguridad del gobierno de Peña Nieto, pues lo ocurrido con los normalistas de Ayotzinapa crea las condiciones para su rearticulación y aumenta la simpatía social hacia la vía armada. «Hasta hace poco era una variable de acción social que estaba dormida y ahora ha despertado».

A su vez el abogado Felipe Edgardo Canseco Ruiz, quien hace años perteneció al Partido Revolucionario Obrero Clandestino Unión del Pueblo-Partido de los Pobres (PROCUP-PDLP), indica al reportero que es preocupante que sólo ahora el Gobierno repare en la existencia de estos grupos: «El crimen de Ayotzinapa los vuelve a colocar en la situación de actuar ante las deliberadas acciones del gobierno de cancelar las vías pacíficas y políticas para transformar el país. La inacción del Estado fortalece la postura de quienes afirman que la única vía para transformar el país es la lucha armada».

COMPLICIDAD MILITAR

Para los grupos guerrilleros lo sucedido el 26 de septiembre en Iguala es un «crimen de Estado planificado por el mando único policiaco-militar».

Un día antes de la reunión de Peña Nieto con familiares de los estudiantes de Ayotzinapa —ocurrida el 29 de octubre—, la dirigencia del EPR acusó al Ejército de la desaparición de los normalistas y de ser responsable de las fosas clandestinas encontradas en las cercanías del cuartel del 27 Batallón de Infantería, en el municipio de Iguala.

En un comunicado fechado el 28 de octubre, el EPR señaló: «La cercanía geográfica del 27 Batallón de Infantería con las tumbas clandestinas comprueba una vez más el origen de la mano criminal, reafirma que los autores materiales de estas ejecuciones extrajudiciales es el mismo ejército federal en coordinación con los demás cuerpos policiaco-militares-paramilitares».

Y apunta que «los misteriosos civiles» a los cuales supuestamente les fueron entregados los normalistas, en realidad «son militares en misión contrainsurgente de paramilitarismo», quienes para fabricar el crimen perfecto han pretendido endosar el ataque a los delincuentes. Sin embargo, esta intención se ha desdibujado, pues, sostienen, se trata de «un crimen de Estado con motivaciones políticas» contra la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México, formada en 1935 y a la cual se acusa de tener ligas con grupos rebeldes armados.

En un comunicado previo, el EPR ya había delineado su denuncia acerca de la presunta participación del Ejército en la desaparición de los normalistas. «Que a nadie le quede la menor duda que es el Estado a través de sus cuerpos policiacos, militares y paramilitares quienes perpetraron este crimen de lesa humanidad en Guerrero. Iguala es un municipio con presencia de las fuerzas castrenses y de la policía federal, quienes en operativo conjunto con los municipales y grupos paramilitares cometieron la masacre y desaparición forzada».

ROMPE EL SILENCIO

Por su parte el ERPI, en comunicado fechado el 6 de octubre, advirtió que «obligado a romper el silencio» por la desaparición de los 43 normalistas y la muerte de otros seis civiles en Iguala, llama a la formación de la Brigada de Ajusticiamiento 26 de Septiembre «para enfrentar aspectos políticos-militares (en) esta nueva afrenta del narcoestado mexicano y, particularmente, al cártel de sicarios del Estado, mal llamado Guerreros Unidos».

Emulando a las brigadas de ajusticiamiento de Lucio Cabañas, el ERPI pide a la sociedad recabar toda la información sobre los integrantes de Guerreros Unidos, así como sus propiedades e intereses, para ponerlos a su disposición por cualquier vía. Acusan de cómplice a la corriente Nueva Izquierda del PRD, la cual apoyó al exalcalde de Iguala, José Luis Abarca, y al exgobernador guerrerense Ángel Aguirre.

Los zapatistas, en un comunicado conjunto con el Congreso Nacional Indígena emitido el pasado 22 de octubre, señalan a su vez que el Gobierno ha pretendido minimizar «la criminal represión» hacia los normalistas como si fueran unas víctimas más de la delincuencia, pero que en realidad se trata de una acción del «narcoestado».

Las Milicias Populares, de reciente creación, insisten en que el Ejército participó en la matanza y desaparición de los normalistas en Iguala, pues resguardaron a los policías y sicarios.

«Estamos ante un Estado mafioso que creó, desarrolló y protege a su propia delincuencia organizada y la usa o desecha según las propias necesidades económicas y políticas del sistema explotador», señala este grupo en su segundo comunicado, fechado en Guerrero el pasado 16 de octubre.

El ERP, por su parte, lanzó en su comunicado del 1 de octubre la idea de formar la Unificación Revolucionaria y lograr un acuerdo entre todas las agrupaciones guerrilleras para hacer frente al «terrorismo de Estado».

LA REACTIVACIÓN

Desde el 26 de septiembre, cuando desaparecieron los normalistas de Ayotzinapa, los cinco grupos insurgentes con presencia en Guerrero han emitido 13 comunicados exigiendo la presentación con vida de los 43 estudiantes.

Estas organizaciones —calificadas de «subversivas» por el Gobierno Federal— no se habían movilizado desde hacía dos décadas, cuando apareció el EZLN en Chiapas en 1994 y se delineó la formación de una Alianza Nacional Guerrillera junto con el Ejército Popular Revolucionario, integrado desde mayo de ese año por 14 agrupaciones, entre ellas el PROCUP-PDLP, nacido precisamente en las montañas de Guerrero y Oaxaca.

«Con el conflicto de Ayotzinapa e incluso desde antes, se están dando las condiciones para la reactivación de estos grupos que estaban sin manifestarse con acciones concretas o armadas como los casos del EPR y ERPI, y que ahora están planteando una alianza nacional de guerrillas como no se había planteado desde hace dos décadas», señala Erubiel Tirado.

«Las estructuras de seguridad del gobierno deberían estar más que alarmadas, porque este tipo de posicionamientos generan un contexto de simpatía social que para ciertos grupos radicales pudieran ser una alternativa de acción. De estar en una posición de la momia, sin posibilidades de reaccionar, ahora están motivados con esta crisis de seguridad con un nuevo protagonismo, en un contexto que les puede favorecer en términos de reclutamiento o cuando menos de simpatía social».

Un documento interno del Gobierno Federal fechado el 15 de octubre expresa nerviosismo por los llamados de los movimientos insurgentes a movilizarse y reagruparse: «Resulta preocupante la presencia y reactivación de organizaciones subversivas en este movimiento, ya que en caso de que no sean satisfechas sus demandas podrían radicalizar sus acciones, incluso con atentados en contra de instalaciones vitales», señala el informe de seguimiento del caso de los normalistas desaparecidos.

Y advierte: «Durante los últimos días varios dirigentes sociales y sindicales vinculados con grupos subversivos se han ido apropiando de la dirección de este movimiento, razón por la cual se da como un hecho la radicalización de las acciones en toda la entidad».

Según la documentación gubernamental a la que este semanario tuvo acceso (Proceso 1981), son ocho los activistas presuntamente ligados con los «grupos subversivos»: Gustavo Adolfo López Ortega, del Frente de Izquierda Revolucionara (FIR), a quien se identifica como «uno de los mandos principales del EPR en Oaxaca»; Filiberto Meza Prieto, de la Sección 22 del SNTE (adscrita a la CNTE), «uno de los ideólogos de la célula del EPR en Oaxaca»; Augusto Fernando Reyes Medina y Nicodemus Hermilio Baltazar Vázquez, también de la Sección 22, «a quienes se les vincula con el EPR».

'SUBVERSIVOS'

También se cita a Víctor Flores Flores, del Frente de Organizaciones Democráticas de Guerrero, «quien tiene nexos con grupos subversivos en esa entidad»; a Eliseo Villar Castillo, de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria, a quien ligan con el ERPI; a Manuel Salvador Rosas Zúñiga, de la Coordinadora Estatal de los Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), «a quien relacionan con el EPR», y finalmente a Manuel Olivares Hernández, dirigente de la Red Guerrerense de Organizaciones Civiles de Derechos Humanos, «vinculado durante mucho tiempo con el ERPI».

El informe de inteligencia gubernamental enlista también a las organizaciones que forman la ANP, formada por 73 agrupaciones sociales, sindicales, estudiantiles, de derechos humanos y de pueblos campesinos e indígenas que se constituyó a raíz del caso de la normal de Ayotzinapa; señala que varios de ellos están integrados a movimientos «subversivos».

De estas agrupaciones dice que el Frente Amplio de Comunidades Marginadas del Estado de Oaxaca, el Frente Único de Lucha para la Reconstrucción de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y el FIR presuntamente tienen ligas con el EPR.

Según información del corresponsal de Proceso en Guerrero, Ezequiel Flores, Marco Vinicio Dávila Juárez, miembro de la Comisión Política del FIR, acusó a las autoridades de predisponer a la ciudadanía contra las organizaciones sociales. «No es nuestra forma de lucha. No la descalificamos pero no son nuestras formas. Es lo que queremos denunciar, sobre todo porque la protesta va a seguir no solamente en Guerrero, sino a nivel nacional», agregó.

El pasado 24 de octubre la ANP —en una reunión a la cual asistieron 73 organizaciones en Ayotzinapa— aprobó las medidas que tanto temía el Gobierno Federal: Ocupación de los 81 municipios de Guerrero y avanzar a otros estados; bloqueo a trasnacionales; toma de medios, aeropuertos, puertos y del Instituto Nacional Electoral para impedir las elecciones del próximo año.

Además convocará a un paro nacional, a la realización de tomas de carreteras en Guerrero, del Banco de México y de embajadas en el Distrito Federal, y hará una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.