domingo, 28 de septiembre de 2014

150 Aniversario de la Fundación de la Asociación Internacional de los Trabajadores



La Primera Internacional fue fundada el 28 de septiembre de 1864 en Londres. Agrupó a varios grupos socialistas, anarquistas y comunistas que buscaban dar continuidad a la lucha de clases a través de una organización internacional.

Puesto que la Internacional estaba compuesta por organizaciones y personas pertenecientes a un amplio rango de filosofías, el debate y el conflicto sobre la dirección de la Internacional estuvieron presentes desde el inicio. Los anarquistas, especialmente los mutualistas, se oponían a los comunistas y al estatismo en general. Después, la entrada de los anarquistas colectivistas en la Internacional, la dividió permanentemente en dos campos claros: los que apoyaban alguna forma de estado y los que se oponían.

Los anarquistas favorecían la lucha directa de los trabajadores. Argumentaban que las ideas marxistas eran autoritarias y que, si un partido de tipo marxista llegara alguna vez al poder, serían tan malos como los gobernantes contra los que estaban luchando los trabajadores.

A este respecto, los anarquistas demostraron estar en lo correcto.

En 1872, la Internacional se escindió en dos corrientes: la anarquista y la marxista, con los marxistas expulsando a anarquistas prominentes. Los anarquistas celebraron su propio congreso por separado, declarando sus propias ideas.

La Internacional no sobrevivió, pero los anarquistas intentaron resucitarla varias veces. Finalmente, a finales de 1922, la Asociación Internacional de los Trabajadores, la AIT actual, revivió.

Contrariamente al primer intento de crear una internacional revolucionaria, esta vez la AIT hizo, desde el principio, una declaración clara en contra de las vanguardias políticas. Rechazando el papel del partido en la liberación de la clase trabajadora, la AIT rechazaba las ideas del Partido Comunista, que buscaba unir a todas las organizaciones obreras revolucionarias bajo su ala, en persecución de sus metas.

El Primer Principio del Sindicalismo Revolucionario que aparece en los estatutos de la AIT es que:

«El sindicalismo revolucionario, basándose en la lucha de clases, aspira a unir a todos los trabajadores en organizaciones económicas combativas, que luchen para liberarse del doble yugo del capital y del estado. Su meta es la reorganización de la vida social en base al Comunismo Libertario, vía la acción revolucionaria de la clase obrera. Puesto que solamente las organizaciones económicas del proletariado son capaces de alcanzar este objetivo, el sindicalismo revolucionario se dirige a los trabajadores en cuanto a su capacidad de productores, creadores de riqueza social, para enraizarse y desarrollarse entre ellos, en oposición a los modernos partidos obreros que, declara, son incapaces de la reorganización económica de la sociedad.»

Algunos consideran que el legado de la AIT se remonta a la fundación de la Primera Internacional pero, en realidad, la Primera Internacional fue algo con un comienzo en falso. Las metas de aquellos que quieren alcanzar el cambio a través del estado o de la vanguardia/partido revolucionario simplemente no son las mismas metas que las metas de los anarquistas que entraron en la Internacional con optimismo, solo para darse cuenta finalmente del insuperable abismo entre las dos ideas.

Hoy en día, debido a la relativamente débil organización de la clase trabajadora en organizaciones revolucionarias, algunos creen que la solución yace en unir los diversos elementos de la clase trabajadora e ignorar la cuestión del estado. Pero ésta es una cuestión eterna y un tema que solamente puede volver para mordernos si no estamos atentos. El poder real de algunos partidos puede fluctuar, pero la naturaleza del poder y la autoridad es esencialmente la misma.

Con ocasión de este aniversario, podemos decir «¡Viva la AIT! Nuestra AIT».

sábado, 27 de septiembre de 2014

¡DENUNCIADOS POR PROTESTAR!


Os dejamos aquí un comunicado de los participantes en una concentración que tuvo lugar en el Burgo de Osma. Cinco manifestantes, —cuatro de ellos afiliados y militantes de CNT-ARANDA DE DUERO— que han sido denunciados y a quienes se les pretende imponer una multa de hasta 300,51€ a cada uno. Simplemente por protestar.
El apoyo de tod@s será la victoria de tod@s. Salud y fuerza en la lucha.


COMUNICADO

El pasado 28 de Julio del año corriente cinco personas, a título individual, de las cuales en su mayoría éramos afiliados y militantes de CNT en Aranda de Duero, acudimos al Hotel Termal de la localidad soriana de El Burgo de Osma con motivo de la presencia en el lugar de Rouco Varela, donde iba a abrir, con una de sus conferencias, la vigésima séptima edición de los cursos de verano de la Universidad de Santa Catalina. Nuestro objetivo era, simple e inocentemente, ejercer nuestro derecho consubstancial, amén de constitucional, a expresar públicamente nuestro rechazo al poder ejercido por la Iglesia, de una manera u otra, en los asuntos públicos, humanos y mundanos. Poder que, hoy y aquí, representa más que nadie la persona pública, humana y mundana del Arzobispo Cardenal.

Al poco de desplegar la pancarta, y al poco de mantener durante unos minutos una ‘amena’ conversación con el Capitán Jefe de la 3ª Compañía de Soria de la Guardia Civil —quien, por cierto, se preocupó de si teníamos trabajo y, de paso, en qué empresas… Así como de si «éramos anarquistas»... Y hasta ¡de quienes eran los padres de uno de nosotros!... Chitón— se personaron a instancias suyas dos subordinados del puesto de la localidad, quienes, «amablemente», procedieron a identificarnos con objeto de poder disponer de nuestros nombres, direcciones y caras bonitas en caso de que «alguien del Hotel Termal deseara denunciarnos». Cosa que pudieron hacer sin oposición ni resistencia alguna de nuestra parte.

Tras esto, proseguimos con nuestro ejercicio de libertad de expresión dado que, según ellos, —y según nosotros— no podíamos molestar a nadie, ni cometíamos delito ni pecado alguno... Obvio dado que mantuvimos bien desplegada nuestra pancarta y coreamos a viva voz unas frases que bien vieron y escucharon ellos durante más de media hora. Evidente también, dado que, tras identificarnos, explícitamente nos dijeron que: «podíamos continuar gritando nuestras protestas y haciendo nuestras cosas»… ¡Blanco y en botella!… pues dijimos «leches».

Pues bien, es el caso que durante las últimas semanas se nos han ido remitiendo, a cada uno de nosotros, un «acuerdo de iniciación de procedimiento sancionador», merced a las exclusivas denuncias de nuestros dos animadores de verde, con una multa que podría ascender a 300,51 € por barba.

Según el indigno mamotreto relativo a «los modos y maneras de reprimir al personal en lucha contra su opresor», las mismas están fundamentadas en que nuestros actos fueron «la infracción leve de un precepto de la ley orgánica de protección de la seguridad ciudadana». Concretamente por «alterar la seguridad colectiva u originar desórdenes en las vías, espacios o establecimientos públicos».

Mediante este comunicado los cinco afectados manifestamos nuestra indignación y repulsa a estas reprobables denuncias, ya que lo nuestro fue un mero ejercicio de una libertad de expresión que supuestamente existe.

En verdad, no podemos evitar considerar la hipótesis de que la pretensión de sablearnos constituya un intento de parte del cuerpo civil-militar y de la administración correspondiente del Estado por acallar y atajar la más mínima voz en unas tierras poco acostumbradas a manifestantes —lástima de dios…—. Aunque denuncias como éstas, por idénticos o parecidos motivos, estén a la orden del día aquí, allá, y en todas partes.

En concreto, ¿de qué se nos acusa? En concreto se nos acusa de que «perturbamos la normal actividad de las personas hospedadas, la de los asistentes a la conferencia que iba a celebrarse y la de las personas que se encontraban paseando por las inmediaciones». Continuando diciendo que tales viandantes se sintieron molestos por nuestra «falta de respeto a sus creencias».

Nosotros decimos que, si es sancionable manifestar públicamente nuestro rechazo al poder político y económico de la Iglesia —que sigue teniéndolo—, así como a su rancio poder ideológico —que no quiere perder y no deja de ejercer, antaño más que hogaño (lástima de dios…) con cuentos de película de terror gore—, entonces quienes nos oponemos a ello podríamos encausar cientos de veces a la Iglesia y a sus portavoces; así como a tantas personas a quienes inevitablemente tenemos que oír unas ideas retrógradas con las que, lógicamente, no estamos de acuerdo y que, por nuestra parte, consideramos dañinas a la sociedad, dañinas al ser humano, y dañinas a su progreso. Precisamente porque, sinceramente —y por ello— nos ofenden o, al menos, nos pueden ofender. Y si cinco voces y una pancarta suponen provocar un desorden en las vías, espacios o establecimientos públicos, creemos que obviamente es peor eso de las procesiones de la Semana Santa...

Por otra parte, a nosotros nos gustaría poder recomendar a la Benemérita —en fin…— que no hablase por los propietarios del Hotel Termal, ni por los hospedados allí, ni por los viandantes a quienes dicen que «alteramos en su normal actividad» —tal como no han hablado por Rouco Varela, a quien no citan ni como molesto ni como importunado—. En cuanto a «los viandantes», decir que las más de las veces nos expresaron su apoyo, llegando a sostener la pancarta junto a nosotros dos personas que nos lo pidieron con entusiasmo y que, afortunadamente, no fueron identificadas.

Pero no. No hay más denuncias que la de un par de guardias civiles, quizá porque a ellos sí que les «alteramos su normal actividad» al tener que acudir a la llamada de su superior…

Siendo todo así, los cinco participantes en la concentración recurriremos y combatiremos todas las denuncias. La justicia y la dignidad —amén del derecho constitucional— nos alienta y nos asiste.

Para acabar, queremos agradecer pública y encarecidamente el entregado apoyo y solidaridad de CNT-ARANDA para con nosotros. Apoyo y solidaridad con el que sabíamos que contaríamos desde el principio, y con el que sabemos que contaremos hasta el final.

lunes, 22 de septiembre de 2014

El problema no es la falta de recursos sino la administración de los mismos

 

Por Vicenç Navarro

Thomas Malthus era un economista que creía que el número de recursos existentes en el planeta era limitado, fijo y constante. De ahí que creyera que el crecimiento de la población llegaría a un nivel en que no habría recursos para alimentar y sostener tanta gente, creándose un desastre.

La evidencia histórica muestra claramente que tal supuesto era y continúa siendo erróneo. Como bien mostró Barry Commoner, el fundador del movimiento ecológico progresista, tal argumentación subestima la capacidad de la humanidad de redefinir lo que se llaman recursos. La producción de alimentos es un ejemplo claro de ello. Hoy los Estados de los países de alto nivel de desarrollo económico pagan a los agricultores para que produzcan menos, pues hay una súper abundancia de alimentos a nivel mundial. El problema no es de producción, sino de distribución de tales alimentos.

Pero la abundante evidencia científica que existe en contra de las tesis maltusianas no parece frenar su promoción, que constantemente se reproduce, incluso en el movimiento ecológico conservador, que considera que el crecimiento económico en sí es negativo, pues está consumiendo los recursos que continúan percibiéndose como limitados, ignorando, de nuevo, la capacidad de la humanidad de redefinir las categorías «recurso» y «crecimiento económico».

Una economía puede crecer a base de inversiones militares, por ejemplo, o puede crecer a base de proveer servicios a las personas discapacitadas. Y hay una enorme necesidad de que crezcan aquellos sectores que tienen como objetivo atender a las necesidades humanas. La evidencia científica muestra claramente que el problema no es el crecimiento económico (que supuestamente absorbe gran cantidad de recursos), sino el tipo de crecimiento. El crecimiento económico puede destruir o puede crear recursos, dependiendo del contexto político y económico que configura tal crecimiento.

Pero el malthusianismo no para, y continúa machacando, pues sirve intereses, independientemente de la motivación de aquéllos que con muy buenas intenciones lo reproducen. La nueva versión ahora es la opuesta a la malthusiana que, a pesar de su oposición a la tesis original de centrar el problema en la falta de recursos, ahora se traslada al polo opuesto, es decir, centrar el problema en la escasez de población. Me explico. El descenso de la fertilidad, un fenómeno que se está generalizando especialmente en el mundo occidental, resultado, en parte, del aumento del nivel de vida (y descenso de la mortalidad infantil) a nivel mundial, está presentándose como un fenómeno alarmante, pues se nos dice ahora que el envejecimiento de la población lleva a un desastre, sin aclarar mucho por qué es un desastre. A lo máximo que se llega en esta predicción catastrófica es a que la Seguridad Social no podrá sostenerse. Habrá demasiados pensionistas por cotizante, y esto nos llevará a una situación insostenible, a no ser que se reduzcan dramáticamente las pensiones o se privaticen (argumento que es claramente promovido por los intereses financieros que quieren meterle mano a las pensiones públicas, el caudal de dinero más importante en nuestros países).

El problema de China no es que hayan demasiados ancianos o pocos jóvenes. El problema es que no hay suficientes puestos de trabajo, y que los que trabajan tienen pocos ingresos, debido a los bajos salarios. Ahora bien, lo que les preocupa a muchos de estos catastrofistas no es que haya demasiados ancianos, sino que la disminución de gente joven crea una escasez de trabajadores que condicione y determine la necesidad de aumentar los salarios. Ahí está su preocupación. Durante todos estos años de aplicación de las políticas neoliberales hemos visto un descenso a nivel mundial de las rentas del trabajo, y ello a pesar de un continuado aumento de la productividad laboral, que ha ido aumentando la riqueza económica de los países, sin que los trabajadores, sin embargo, se beneficiaran de ello. El aumento de la riqueza se ha concentrado en las rentas muy superiores que derivan sus ingresos de la propiedad del capital. Y ahí está el problema. La lucha de clases ganada en bases diarias a nivel mundial por el capital es la que está creando el problema de la sostenibilidad de las pensiones. No es ni la transición demográfica ni la falta de recursos. Es la enorme concentración de la riqueza, derivada de una súper explotación del mundo del trabajo, la que está creando la enorme crisis de los Estados del Bienestar, incluyendo la Seguridad Social. Si los salarios fueran mas altos, si la carga impositiva fuera más progresiva, si los recursos públicos fueran más extensos y si el capital estuviera en manos más públicas (de tipo cooperativo) en lugar de privadas con afán de lucro, tales crisis social y ecológica (y económica y financiera) no existirían. Así de claro. 

sábado, 20 de septiembre de 2014

No llores. Organízate

Comunicado de la Federación Anarquista de Edimburgo sobre los resultados del referéndum sobre la independencia de Escocia, y lo que viene después (FUENTE).

19 septiembre 2014

—«¿Has votado ya?»
—«¡Sí!»
—«¡Yo también! Imagínate... podríamos
ser libres en una Escocia independiente.»
Una voz al fondo:
—«¡SE ACABÓ LA PAUSA, SEGUID TRABAJANDO!»

Ayer Escocia votó contra la independencia. Hoy la mitad del país está de luto, tras hacerse pedazos sus esperanzas de un nuevo Estado y su promesa socialdemócrata. La otra mitad está aliviada de que se haya acabado la incertidumbre, pese a no celebrarlo con entusiasmo. Las cosas continuarán como hasta ahora.

Nosotros ni lloramos ni celebramos. El alarmismo de la campaña del NO probablemente se habría demostrado como totalmente infundado. De la misma forma que las promesas de la campaña del SÍ. En realidad, nuestras vidas habrían continuado en gran parte como lo hacían antes, en uno u otro caso. Vamos a seguir caminando penosamente por las mismas calles a los mismos empleos que odiamos, a través de mismo transporte público caro y lleno hasta reventar. Haremos lo que podamos para poder devolver en las mismas tiendas nuestros salarios a la clase capitalista, para pagar el alquiler a los mismos terratenientes y las hipotecas a los mismos bancos. Llevaremos a nuestros hijos a las mismas escuelas con el mismo sistema educativo, y cuando estemos enfermos esperaremos para poder usar los mismos hospitales. Usaremos los mismos parques, playas, museos y pubs para evadirnos de nuestros trabajos.

El duque de Buccleuch, el mayor terrateniente de Europa,
cuyas propiedades están valoradas en más de mil millones de libras
esterlinas, uno de los terratenientes escoceses (FUENTE)


Una Escocia independiente se parecería en muchos aspectos a la Escocia que es parte del Reino Unido, una sociedad patriarcal, capitalista, y destructiva para el medio ambiente. un país donde la propiedad de la tierra es la más desigual del mundo desarrollado, al pertenecer el 50% de la tierra a tan sólo 432 individuos. Un país que depende del petróleo del mar del Norte para la mayoría de sus exportaciones, petroleo que debería dejarse bajo tierra para evitar la catástrofe climática. Un país con una enorme pobreza y una enorme riqueza y donde la poca organización de la clase obrera poco puede hacer para evitar esa dinámica.

Y al continuar manteniendose las mismas instituciones, las mismas estructuras de poder, los mismos intereses empresariales y la misma configuración política, nuestra lucha contra el Estado, el capital y la opresión continúa.

 

MOVIMIENTOS SOCIALES 

 

Entre algunos defensores de la independencia se ha hecho popular afirmar que incluso con la derrota la política ha cambiado radicalmente. La gente está interesada por primera vez en la política, la participación fué del 85%. Ha nacido un nuevo movimiento social ampliamente popular, el referendum nunca se trató de votar a los Nacionalistas (con mayúscula (1)). La campaña que pusieron en marcha para presionar a favor de la independencia la reorientarán ahora contra los gobiernos británico y escocés y presionarán para lograr concesiones materiales, envalentonados por lo cerca que estuvieron de ganar y teniendo la gente recientemente radicalizada con ellos. Sin embargo, una alta participación nos dice muy poco sobre los que vendrá a continuación, y la autosatisfacción con la que se afirma que se ha cambiado la política es algo peligroso.

 

Dejando a un lado el error táctico de ofrecer al SNP (el Partido Nacionalista Escocés) el apoyo que querían para poner en marcha el referendum y esperar entonces lograr concesiones, en lugar de hacer de esas concesiones una condición previa para apoyarles, eso parece ser como mucho una predicción optimista, que está lejos de cumplirse. Es altamente probable que el movimiento creado para apoyar el modelo radical para la independencia logre mantener la unidad mostrada durante la época previa al referendum una vez que este ha tenido lugar. es muy posible que un nuevo partido unitario de izquierdas (quizás el mismo Left Unity —Izquierda Unida—) se forme a partir de la campaña Radical Independence (Independencia Radical), que tendrá que competir por los votos con el Scottish Green Party (el Partido Verde Escocés). La desintegración del SSP (el Partido Socialista Escocés) la pasada década es un mal augurio para sus posibilidades duraderas de dicha formación. Si la izquierda parlamentaria lograse recuperar incluso las posiciones que tenía desde el 2003 hasta 2007 habría logrado un resultado bastante bueno (para sus propios criterios).


Uno de los problemas sociales más graves de Escocia:
según los datos oficiales del gobierno de Escocia, el 50% de la tierra
pertenece a tan sólo 432 personas (FUENTE). Esta situación provocó
no hace mucho un fuerte debate, que se ha dejado a un lado en la campaña
del referéndum por la independencia de Escocia.

Sin duda muchos de los que forman parte del movimiento independentista radical desearían mantener una organización extra-parlamentaria, a pesar de que es una cuestión discutible hasta que punto es independiente de los partidos parlamentarios. Pero al igual que en el caso del referendum las elecciones tienen la tendencia de apartar a los activistas de la lucha directa para concentrarse en sí mismos, por buenas que sean sus intenciones. El efecto más debilitante de la campaña del referendum ha sido quizá el apartar a la gente de otras luchas más importantes: la campaña para boicotear el workfare (obligar a la gente a trabajar gratis o casi para recibir ayudas sociales), el trabajo contra las deportaciones y a favor de los inmigrantes, el organizarse para defender el medio ambiente y otras luchas similares. Naturalmente no queremos decir que los que han apoyado activamente la campaña por la independencia no vayan a continuar apoyando esas otras luchas, pero nadie dispone de tiempo y energías ilimitadas, y las que se han empleado en el referendum podían haberse empleado mejor en otras cosas.

ECOLOGÍA

 

A medida que el referendum por la independencia se convierte en una cosa del pasado, otros temas empiezan a recobrar su protagonismo. la más importante ha de ser el lograr el compromiso de los políticos de Westmister (sede del parlamento inglés) y Holyrood (sede del parlamento escocés) para continuar la estracción de la cuota escocesa del petroleo del mar del Norte.

El debate sobre la independencia tomó forma en torno a las perspectivas de la producción petrolera y como se distribuirán sus ganancias. Aún cuando existía la crítica y se hizo un llamamiento a favor de un «new deal verde», la atención se centró en argumentar a favor de las energías renovables. Pero aunque sea de agradecer un mayor uso de las energías renovables, eso está lejos de ser suficiente. Como ha puesto de relieve Jason Moore, las revoluciones energéticas del pasado siempre han sido aditivas y sustitutivas. De la lógica del mercado unida a la intervención en defensa del uso de energías renovables tan sólo obtendremos energías renovables y combustibles fósiles. Según aumenten las alternativas los precios de los combustibles fósiles caerán y lograrán eguir iendo utilizado. Una verdadera decarbonización de la sociedad requiere dejar a lo combutibles fósiles bajo tierra y dar de baja su valor en los libros de contabilidad.

No se puede construir un capitalismo «verde». Ciertamente no puede crearse actualmente. Hay demasiado dinero invertido en los combustibles fósiles: en la perforación, en la extracción, en el fracking. La clase dominante nunca renunciará voluntariamente a esta riqueza, ni permitirá que se abandone mediante una votación. «Para sobrevivir debemos actuar ahora» y «unir la sombría realidad con el impulso de la utopía» para exigir una transformación completa de nuestra sociedad (2).

Una Escocia independiente habría dependido en gran medida de los combustibles fósiles, en gran parte para poder mantener las reservas de divisas y una balanza comercial positiva. La extracción del petróleo del Mar del Norte seguirá aumentando el déficit comercial del Reino Unido. iendo parte de una economía mucho mayor esa dependencia no puede mostrarse de una forma tan evidente. Pero dicha dependencia ha de ser sacada a la luz, y ha de acabarse con ella. Hacerlo será una tarea costosa y difícil, pero es algo que no tenemos más remedio que llevar a cabo, ya que no habrá futuro para escocia o para el Reino Unido si no hacemos nada. Debemos crear el movimiento que lo haga posible. Se ha gastado demasiado tiempo en cuestiones constitucionales burguesas mientras los ricos consolidan sus riquezas y poder, imponen medidas de austeridad y dificultades y dejan el planeta arder  para asegurarse de que la adaptación será suficientemente buena para sus intereses.

Así que ahoga tus penas esta noche. Toma tiempo para recuperar tus energías y cuando estés listo vuelve y uneté a nosotros. La sociedad mejor que se buscaba obtener con la independencia no necesita un nuevo estado. Sigue hablando con tus vecinos y compañeros de trabajo. tenemos un mundo que ganar y sólo nuestra autoorganización como clase obrera puede lograrlo.



NOTAS: 

(1) Ya hemos discutido anteriormente sobre la confusión del nacionalismo «bueno» y «malo», así como sobre las afirmaciones de la izquierda de que la independencia no tiene nada que ver con el nacionalismo. En nuestra opinión tanto las campañas del Sí como del No representaban de facto nacionalismos enfrentados, por mucho que afirmasen lo contrario. 

(2) Goodbye to the Future – Out of the Woods


martes, 16 de septiembre de 2014

El heredero de El Corte Inglés, candidato de la extrema derecha

15/09/2014

Tras la muerte del presidente de El Corte Inglés, Isidoro Álvarez, a los 79 años el domingo en Madrid, Dimas Gimeno, su sobrino, se postula como el heredero para presidir la mayor compañía comercial de Europa, como hizo su tío durante 25 años, escribe el periódico español Público.

Dimas, de 39 años, ascendió en agosto de 2013 a director general de la compañía. Sin embargo, hubo una gran polémica en España al conocerse que estuvo en las listas de la Falange Española Independiente hasta en tres elecciones, un partido de extrema derecha, heredero de la dictadura franquista.

Estas candidaturas fueron en los años noventa y principios del 2000 y la compañía trató de distanciarse del ahora heredero y negar su participación, a pesar de estar recogida en el Boletín Oficial del Estado. Sin embargo, Gimeno siguió en El Corte Inglés que ahora hereda.

Su padre, Miguel Ángel Gimeno García, también se presentó por el partido fascista de La Falange en varias ocasiones, al igual que su hermano mayor, Miguel Ángel Gimeno Álvarez, que llegó a encabezar la lista del partido de ultra derecha.

Dimas Gimeno comenzó como vendedor en los grandes almacenes mientras estudiaba Derecho en la Universidad San Pablo CEU de Madrid. En la nueva etapa como presidente de la compañía tendrá a su lado a Manuel Pizarro, que fue un fichaje personal de Álvarez y que se postula, dada su experiencia, como el nuevo hombre fuerte de El Corte Inglés.

El coloso comercial, que cuenta con 100.00 trabajadores, facturó en 2013 14.300 millones de euros. 

domingo, 14 de septiembre de 2014

¿Todavía duda que hay neonazis en Ucrania y que operan con apoyo de Estados Unidos y la Unión Europea?


La Red Voltaire denunciaba ya en el año 2005 la reactivación por la OTAN del movimiento neonazi en Europa del este y otros grupos fascistas


Una televisión noruega ha grabado un video en el sureste de Ucrania en el que puede verse a soldados del batallon Azov luciendo cascos con símbolos nazis, prohibidos en el país.

En el video, grabado por la emisora noruega TV2, se ve a un soldado que luce las siglas SS en su casco y a otro que lleva estampado el símbolo de la esvástica en el suyo.


La televisión alemana también comentó esta noticia brevemente visto lo embarazoso del caso que representa esto para ellos porque recuerda su triste pasado reciente.

«Estábamos grabando un reportaje sobre el batallón Azov de Ucrania en la ciudad oriental de Urzuf, cuando nos encontramos con estos soldados», dijo Oysten Bogen, corresponsal de TV2, a NBC News.

Minutos antes de filmar las imágenes, Bogen dijo haber preguntado a un portavoz si el batallón tenía puntos de vistas fascistas. La respuesta fue: «absolutamente no, somos sólo nacionalistas ucranianos», dijo Bogen.

Desde el inicio de la operación de castigo del Ejército ucraniano en el sureste del país, en la estructura del Ministerio del Interior fueron creados varios batallones que operan en Donbass. Los batallones Aidar, Azov, Donbass, Dnepr-1 y Dnepr-2, financiados por el oligarca y el gobernador de la región de Dnepropetrovsk, Igor Kolomoisky, que en repetidas ocasiones ha sido acusado de patrocinar al grupo nacionalista radical Sector Derecho.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Soldados israelíes de una prestigiosa unidad de inteligencia se rebelan

La ciudad vieja de Jerusalén vista desde el muro
que separa el territorio palestino.

12 septiembre 2014

Cuarenta y tres soldados de reserva de la unidad más prestigiosa de la inteligencia militar israelí decidieron no volver a vestir el uniforme para no tener que participar de nuevo en las injusticias que, aseguran, se cometen contra los palestinos.

Se trata de una de las expresiones de objeción de conciencia más importantes en Israel en años.

«Rechazamos participar en las acciones contra los palestinos y continuar siendo instrumentalizados para reforzar el control militar sobre los palestinos y sobre los territorios ocupados», dijeron los 43 oficiales y soldados firmantes, que forman parte de la Unidad 8200.

La misiva, de la que la AFP recibió este viernes una versión sin las firmas, está dirigida al primer ministro y al jefe del Estado mayor israelíes. «No podemos seguir sirviendo a este sistema y negándole sus derechos a millones de personas con la conciencia tranquila», aseguran.

La carta, que llega tres semanas después del fin de la guerra en la Franja de Gaza, no está vinculada con ella. También denuncia la política global del «régimen» y las prácticas de inteligencia puestas al servicio de esta política.

La NSA israelí

Estos «refuzniks» (término empleado para referirse a los israelíes que rechazan servir), denuncian la «persecución política» en la que participan con su actividad de espionaje.

También hacen hincapié en las normas militares que rigen la vida de millones de palestinos desde hace más de 47 años, en la colonización, y en la hipocresía de una política que evoca necesidades de seguridad para justificarse.

El Ejército negó la realidad de estas acusaciones y afirmó en un comunicado no «tener informaciones de que se hayan producido las violaciones específicas mencionadas en esta carta».

Este manifiesto procede de una unidad que, por su naturaleza, raramente sale a la luz. La 8200 es una unidad de élite de la inteligencia militar israelí especializada en ciberdefensa y encargada de las escuchas. A menudo se la compara con la NSA (National Security Agency) estadounidense.

La única objeción de conciencia significativa de los últimos años se remonta a 2003, durante la Segunda Intifada, cuando 27 pilotos del Ejército del aire se negaron a liquidar objetivos en los territorios palestinos.

Sin poder dormir

«Creo que hemos firmado todos esta carta por la misma razón: porque ya no conseguimos dormir por la noche», explicó una de las 43 firmantes en una entrevista publicada este viernes en el diario Yedioth Aharonot, el de mayor tirada.

Otra mujer habla de un error de identificación que cometió y que le costó la vida a un niño, mientras que otros se refieren a los sentimientos que sienten al tener que escuchar las conversaciones más íntimas de los palestinos.

«Los soldados también son ciudadanos y también tienen una opinión política. Habría preferido que esta carta no existiera, pero ahí está, es una cosa normal», dijo el coronel de reserva Itamar Yaar, exvicepresidente del Consejo de Seguridad Nacional, al ser preguntado por la AFP.

Un responsable de seguridad minimizó el impacto de este «manifiesto de los 43».

«Lavan sus trapos sucios en público incluso antes de dirigirse al Ejército. Es la prueba de que están en un proceso de activismo político más que en una voluntad de hacer que el sistema cambie», comentó este responsable bajo condición de anonimato, señalando que estas 43 personas representan menos del 1% del total de reservistas de la Unidad 8200.