jueves, 11 de septiembre de 2014

¿Es Bashar al-Assad el objetivo principal de la lucha de EEUU contra el Estado Islámico?



EEUU utiliza la lucha contra el Estado Islámico como excusa para poner fin al régimen de Bashar al-Assad en Siria, afirma el presidente del Instituto de Oriente Medio de Rusia, Yevgeny Satanovsky.

El plan de EEUU de realizar ataques aéreos contra los militantes del Estado Islámico es un intento de usar la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas del 15 de agosto contra Siria como Estado soberano, informa Itar-Tass.

Según el experto, EEUU no oculta el hecho de que utiliza la resolución del Consejo de Seguridad como un pretexto para esconder su verdadero objetivo: acabar con Bashar al-Assad. Según el experto, el «contrato» con Turquía, Qatar y Arabia Saudita para derrocar al presidente sirio sigue en vigor.

«El presidente y el secretario de Estado de EEUU han instado la comunidad internacional a luchar contra el Estado Islámico y, al mismo tiempo, han pedido a sus aliados que apoyen a la oposición siria», continúa Satanovsky. «Es una prueba clara de que la verdadera intención de EEUU es conseguir que la oposición se haga con el poder en Damasco», remata el experto.

«No existe tal oposición siria moderada. Los antiguos miembros del llamado Ejército Sirio Libre se están uniendo a las filas terroristas. Qatar abiertamente apoya y financia el grupo denominado Estado Islámico. Son las políticas estadounidenses las que siguen alimentando el despliegue del terrorismo en Oriente Medio», concluye Satanovsky.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Suprema hipocresía


Por Robert Fisk *

No quiso bombardear el califato sangriento de Abu Bakr al Baghdadi, cuando estaba masacrando a la mayoría musulmana de chiítas de Irak. Pero Barack Obama va al rescate de los refugiados cristianos –y los yazidis– debido a «un posible acto de genocidio». A bombardear. Y menos mal que los refugiados en cuestión no son palestinos.

Esta hipocresía casi nos deja sin aliento, sobre todo porque el presidente de Estados Unidos está todavía demasiado asustado —por temor a disgustar a los turcos— para usar la palabra «G» sobre el genocidio de 1915 de Turquía de un millón y medio de cristianos armenios, una masacre masiva a una escala que incluso los matones de Abu Bakr aún no han intentado. Vamos a tener que esperar otro año para ver cómo Obama se maneja con las conmemoraciones del 100º aniversario de esa particular masacre musulmana de los cristianos.

Pero, por ahora, «Estados Unidos está llegando a ayudar» en Irak con los ataques aéreos sobre los «convoys» de combatientes del Estado Islámico. Pero, ¿acaso no es eso lo que los estadounidenses protagonizaron contra los talibán en Afganistán, a menudo confundiendo bodas inocentes por «convoys» islamistas? Dejar caer paquetes de alimentos a la minoría de refugiados por el temor que le causan sus vidas en las laderas de las montañas desnudas del norte de Irak es exactamente la misma operación que las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo para los kurdos casi un cuarto de siglo atrás; y al final tuvieron que poner soldados estadounidenses y británicos en el terreno para crear un «refugio seguro» para los kurdos.

Tampoco Obama dijo nada acerca de su amigable aliado, Arabia Saudita, cuyos salafistas son la inspiración y la recaudación de fondos para las milicias sunnitas de Irak y Siria, al igual que lo fueron para los talibán en Afganistán. El muro entre los saudíes y los monstruos que crean —y que Estados Unidos ahora bombardea— se debe mantener tan alto como invisible. Esa es la medida de disimulo estadounidense en este último acto de duplicidad. Obama está bombardeando a los amigos de sus aliados saudíes –y enemigos del régimen de Al Assad en Siria, por cierto–, pero no lo dirá. Y sólo por si acaso, él cree que Estados Unidos debe actuar en defensa de su consulado en Erbil y la embajada en Bagdad.

Esa es la misma excusa que Estados Unidos utilizó cuando disparó sus cañones navales a las montañas Chouf del Líbano hace treinta años: que los jefes militares pro sirios del Líbano estaban poniendo en peligro la embajada estadounidense en Beirut. Que es tan poco probable que los islamistas tomen Erbil como que capturen Bagdad. Obama dice que tiene un «mandato» para bombardear del gobierno iraquí de Nouri al Maliki, el elegido pero dictatorial chiíta que ahora dirige a Irak como un Estado quebrado y sectario. La manera en que a los occidentales les encantan los «mandatos» desde el Tratado de Versalles de 1919, que atrajo a las fronteras de Oriente Medio para nuestros «mandatos», las mismas fronteras que ahora el califato de Abu Bakr juró destruir. No hay muchas dudas acerca de la terrible e igualmente sectaria Isis que Abu Bakr está creando.

Su amenaza a los cristianos de Irak —conviértanse, paguen impuestos o mueran— ahora se ha vuelto contra los yazidis, la pequeña secta inofensiva cuyas raíces persas-asirias, rituales cristianos-islámicos y perdonando a Dios los han condenado como a los cristianos. Los kurdos étnicos, los pobres viejos yazidis creen que Dios, cuyos siete ángeles supuestamente gobiernan la Tierra, perdonó a Satanás: así que, inevitablemente, este antiguo pueblo llegó a ser considerado como adoradores del diablo. De ahí que sus 130 mil refugiados —al menos 40 mil de los cuales viven en las rocas de la montaña en por lo menos nueve lugares alrededor del Monte Sinjar— cuentan historias de violación, asesinato y matanza de niños a manos de los hombres de Abu Bakr. Por desgracia, todo puede ser verdad.

Los yazidis probablemente son descendientes de los partidarios del segundo califa omeya Yazid el Primero; su represión de Husein, el hijo de Ali —cuyos seguidores son ahora los chiítas de Medio Oriente—, podrían teóricamente haber encomendado los yazidis al ejército musulmán sunnita de Abu Bakr. Pero sus rituales mezclados y su negación del mal nunca iban a encontrar el favor de un grupo que —como Arabia Saudita y los talibán— cree «en la supresión del vicio y en la propagación de la virtud». En las fallas geológicas que se encuentran en el antiguo Kurdistán, Armenia y lo que era la Mesopotamia, la historia les dio a los yazidis una mala mano.

Pero por ellos, y los nestorianos y otros grupos cristianos, Obama ha ido a la guerra. Los franceses, con sus viejos espíritus de cruzados revividos, le pidieron al Consejo de Seguridad que reflexione sobre este pogrom cristiano. Pero la pregunta persiste: ¿Estados Unidos habría hecho lo mismo si los refugiados pertenecientes a minorías miserables del norte de Irak hubieran sido palestinos? ¿O la última campaña de bombardeos de Obama simplemente proporcionará una bienvenida distracción de los campos de exterminio de Gaza?

9 agosto 2014


  * De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12. Traducción: Celita Doyhambéhère.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Israel, un Estado de robo a mano armada

Construcción de asentamientos ilegales
en la Ribera Occidental en febrero de 2014.

El régimen de Israel se basa en la apropiación de tierras y el cuidado del aparato que sostiene el saqueo, el ejército, en el argot local.
Por AMIRA HASS
Rebelión (4/9/2014)

Lo sorprendente es que algunas personas todavía están haciendo exclamaciones de sorpresa al oír otro acto exitoso de robo a mano armada, conocido en términos burocráticos como declarar una parcela de tierra propiedad del Estado. Parecen estar sorprendidos de que el ministerio de Defensa se haya convertido en una prioridad cuando se trata de los presupuestos del Estado y que la educación ha sufrido el mayor recorte del Gobierno.

Nuestro régimen tiene tres fundamentos: arrebatar la tierra y expulsar a los que viven en ella; alimentar el aparato de seguridad —el ejército, en el argot local— que asegure el saqueo y aplastar el estado de bienestar al tiempo que destruye el principio de la responsabilidad cívica mutua.

Si no tuviera estos tres principios fundamentales, no sería nuestro régimen. Pero tratar estos detalles, el estupor del momento, la sorpresa, hace que nos olvidemos de la realidad. Nos hace olvidar que se trata del régimen.

Si tres adolescentes israelíes de Gush Etzion no hubieran sido secuestrados y asesinados en junio, nuestros ladrones armados habrían encontrado otra excusa para construir otro gran asentamiento y en consecuencia crear más enclaves, jaulas a cielo abierto (otro principio fundamental secundario de nuestro régimen) para los miembros de la otra nación. Si la guerra en Gaza no hubiera tenido lugar, los guardaespaldas habrían utilizado otras formas de persuadir al Gobierno de había que llenar las arcas. Incluso sin la necesidad de llenar las arcas de seguridad después de una operación militar, el actual Gobierno israelí todavía habría dejado de prestar atención a los principios de igualdad socioeconómica.

En un mundo ideal y racional, todos los perjudicados por el régimen unirían esfuerzos para exigir cambios, juntos. En un mundo aún más ideal y racional producirían ese cambio. Pero en el mundo real, la carga de producir el cambio está puesta sobre los palestinos.

Mientras tanto, hay que olvidarse de los ciudadanos judíos de Israel (a excepción de un puñado de activistas de izquierda). Nosotros, los judíos, nos beneficiamos con el régimen aun cuando incrementa la riqueza para la religión de unos pocos, mientras la mayoría está en la torpe lucha de mantenerse a flote. El estado de bienestar sólo para judíos está vivito y coleando en lo que los colonos llaman Judea y Samaria o Yosh, en sus siglas en hebreo.

Yosh encarna la posibilidad de cumplir el sueño de una mejora socioeconómica personal para todos los judíos en Israel, que sufren colectivamente de las políticas de bienestar antisocial. Empacar y mudarse a pocos kilómetros a los asentamientos o a pequeñas comunidades de la Galilea, y la tendencia de los recortes de servicios sociales se revierte.

La idea de que hay una forma rápida de cumplir el legítimo deseo de mejorar el nivel de vida diluye el poder colectivo de los judíos para protestar. Es exactamente así cómo se creó una alianza entre Yesh Atid, que obtuvo su fuerza de protestas que comenzaron con el precio del queso cottage y Habayit Hayehudi, que comercializa el sueño de casas en Cisjordania. A esto se añade el tercer principio fundamental y vemos que todo se vierte junto en el hormigón armado: los guardaespaldas de hoy son los futuros directivos de empresas internacionales, fabricantes y exportadores de armas, instructores de los ejércitos de los déspotas multimillonarios. La misión colectiva temporal de proteger el botín del robo (seguridad, en el argot local), asegura la prosperidad de todos los miembros de este gremio influyente. El deseo de unirse a ella, junto con la posibilidad de hacerlo, también neutraliza el daño causado por las políticas de bienestar antisocial de nuestro régimen.

Los palestinos son el único grupo del país (desde el mar hasta el río) que se ve perjudicado por los tres principios fundamentales del régimen y que están tratando de luchar por el cambio (para los intereses a largo plazo de los judíos también). Normalmente quebramos esta lucha por los detalles, que luego tanto condenamos y suprimimos: lanzamiento de piedras, terrorismo, manifestaciones, disturbios, incitación, qassams, túneles de ataque, la ONU, cohetes, revuelta civil, infiltrados, BDS, la construcción sin permisos.

Para el gremio de seguridad todo es igualmente peligroso, y con buena razón. La discusión sobre las formas —la eficacia, valor y la moral de las medidas adoptadas en la lucha— no debe hacernos perder de vista el panorama general. Los palestinos se están defendiendo del robo estatal a mano armada.



domingo, 7 de septiembre de 2014

Protestan contra la violencia en Ucrania en el Festival de Cine de Venecia

 


Docenas de personas participaron en una manifestación contra las acciones de las autoridades de Ucrania en el este del país, que tuvo lugar la noche del sábado en las inmediaciones del Palacio de Cine de Venecia, poco antes de la ceremonia de clausura del Festival de Cine de Venecia.

Según informó Ria Novosti, entre los participantes de la acción figuraban representantes del grupo romano Donbass Antifascista, incluidos rusos, ucranianos e italianos, así como el movimiento comunista italiano y la comunidad ucraniana de Venecia.

«Queremos llamar la atención sobre lo que está sucediendo en Ucrania, en Donbass (…), ya que creemos que los medios de comunicación de Europa aplican un bloqueo de la información con el objetivo de desinformar a la gente», dijo uno de los organizadores del evento. 

viernes, 5 de septiembre de 2014

Festejos taurinos, vergüenza cultural


«¡Pobres animales, os amo porque sois mis hermanos menores,
y como yo estáis sujetos a las enfermedades y a la muerte!»
HOMERO

Como todos los años durante las fiestas patronales se producen las típicas corridas de toros con su parafernalia incluida, para el deleite de los aficionados y amantes de la tauromaquia, los taurinos. Tauromaquia que consiste en la tortura y la ulterior muerte de unos animales nobles y bellos, los toros bravos o de lidia o ibéricos. Los taurinos ven en este sacrificio algo inherente a nuestra cultura popular del que no se puede prescindir para nada. Consideran «arte» a este ritual en manos de la técnica y la maestría de los expertos del toreo, los toreros, los cuales si lo desean pueden perdonar la vida del toro; nosotros sólo vemos una hecatombe sanguinaria o masacre de estos bellos animales.

Intentemos ser un poquito más objetivos y a la vez aumentemos nuestro grado de sensibilización, démonos cuenta del dolor y del sufrimiento que nos transmiten los ojos del pobre toro y los del asustadizo caballo, aunque se los tapen. Y caigamos en la cuenta de que nosotros los humanos también somos animales. Todas las especies que componemos el Reino Animal compartimos cualidades naturales como la de sentir, como seres sintientes que somos, y además otras más. Sentimos tanto el placer como el dolor, ante determinados estímulos respondemos y aquellos que nos producen placer tendemos a aproximarnos y a repetirlos, y los que nos producen dolor nos alejamos de ellos.

Convertir este acto de tortura, las corridas de toros, en un espectáculo a la vista y disfrute de los espectadores; fomentado desde las instituciones e incluso transmitido a través de los medios de formación de masas o mass media, nos hacen parecer a los habitantes de nuestra península como pueblos atrasados, bárbaros y carentes de sensibilidad. Esto sólo nos produce una gran vergüenza como pueblo y como seres humanos. Las culturas se miden por el amor y el respeto que profesan hacia la naturaleza y sus seres vivos. Este acto de barbarie no hace más que despreciar la vida natural de una manera exagerada.

Pero los aficionados a esta salvajada (que bien recuerda a los juegos circenses de la Antigua Roma, a los sacrificios humanos o a la quema de brujas y herejes) esgrimen en su defensa argumentos tales como: que sin este espectáculo esta raza bovina estaría extinguida pues su destino es la muerte en la plaza o en las calles de los pueblos. Enfoquémoslo desde una perspectiva que esté en consonancia con la naturaleza y el respeto de todo ser vivo. Hagamos una retrovisión, el toro bravo es una variante domesticada más (una raza como se dice comúnmente) heredera del uro o toro salvaje. Uro que en su forma silvestre y natural está extinguido desde el siglo XVII. La domesticación de esta especie data desde hace más de 6.500 años, y por medio de cruces y de la selección artificial o zootécnica resultaron las actuales razas bovinas domesticadas. Unas destinadas para la producción láctea, otras para la cárnica, otras para la labor y algunas para los espectáculos, como el toro bravo. Todas y cada una de estas razas tienen sus propias cualidades, lo que las diferencia a unas de otras (aunque las semejanzas superen, pues todas componen la misma especie biológica, Bos taurus), unas poseen fuerza para el acarreo, otras producen gran cantidad de leche o fácil engorde, algunas tienen gran resistencia y vigor sexual, y están las que tienen fiereza y bravura. Pero si las concentramos todas en una, obtendríamos al uro salvaje y ancestral. El proceso de la domesticación en manos de los seres humanos modifica los caracteres propios de la especie, prevalecen algunas cualidades y se pierden otras, haciendo de los animales domésticos unos cachorros idiotizados y dependientes. Nuestros toros bravos son producto del cruce y la cría de diferentes ganaderías (había ejemplares de mayor y menor tamaño) con un determinado fin, el sangriento escenario de la Plaza de Toros.

La conducta de los bovinos ha sido estudiada por expertos, con la excepción de nuestro toro de lidia debido al obstruccionismo de los ganaderos. Este tipo de ganado vive en un estado de semilibertad en las fincas y dehesas, donde viven sin ser molestados. Cuando llegan unas determinadas fechas, algunos ejemplares son aislados del resto de la manada y son trasladados a otros lugares lejos de los suyos, lo que les deberá producir traumas emocionales y miedo. De estar en el campo pasan a estar en los rediles y cosos o en las calles asfaltadas de los pueblos atestadas de personas vocingleras y babosas. Tales estímulos aversivos les empujan a la huida, pero sin éxito, o a reaccionar violentamente embistiendo a todo aquello que se les cruce por delante.

Otro argumento muy utilizado por toreros y aficionados es que, debido a la existencia de otras crueldades en el Mundo como las injusticias sociales, las hambrunas, pestes y guerras, o el caso de la peor vida y la muerte cruel de otros animales domésticos; el caso de preocuparse por el tema de las corridas taurinas y afines es improcedente y exagerado, como dicen ellos. ¡Pero por favor! No justifiquemos una crueldad con la existencia de otras, hay que eliminar todas.

Recordemos también los millones o miles de millones que conllevan, como gran y rentable negocio que es para ganaderos, toreros y demás. Además de dar trabajo y de comer a varias familias trabajadoras. ¿Qué dan trabajo y de comer a varias familias? También las hay que pueden comer a través de la fabricación de armamentos, la contaminación y destrucción del medio ambiente o de la producción de cosas inútiles como la televisión, y sin tener ningún remordimiento de conciencia. ¿Qué los empresarios y ganaderos con esto último son altruistas y solidarios con el Pueblo? Como decía la canción rockera «Que risa me da esa falsa humanidad, de los que se dicen buenos»; que no, que el espectáculo taurino es un buen negocio y punto.

Y como no, no olvidemos la creencia tradicional del judeo-cristianismo sobre la superioridad moral y natural del hombre respecto a los demás seres vivos que están a su servicio y capricho. Este antropocentrismo especieista (los seres humanos son el centro y a la vez discriminan a los otros animales) es un fiel reflejo de la total ignorancia que se tiene respecto a la ecología y a la historia natural de la vida en la Tierra.

No podemos los seres humanos aislarnos de la naturaleza, porque somos parte de ella, y si la despreciamos y la destruimos, nos estaremos tirando piedras sobre nuestro propio tejado. Tenemos que ver al resto de los seres vivos como nuestros compañeros de viaje en el planeta Tierra a través del Cosmos. Y no deleitarnos y divertirnos a costa de su sufrimiento y muerte; si padeciésemos y sintiésemos sobre nosotros, como especie, los dolores de un toro en el ruedo, desaparecerían estas brutalidades «inherentes a nuestra cultura». En la novela de ciencia-ficción, pero con un mensaje moral elevadísimo y filosófico, El fin de la infancia de Arthur C. Clarke, uno seres extraterrestres, poseedores de una cultura y tecnología avanzadas, consiguen hacer sentir a todos los aficionados que asisten a una corrida de toros el mismo dolor que padece el toro, con el consiguiente rechazo y huida de tan bochornoso espectáculo por parte del público asistente. ¡Y por favor, por última vez! No seamos tan sanguinarios y crueles entre nosotros mismos y con las restantes especies animales, a nivel intra e interespecífico.


CODA: A propósito, no es absurdo ver, en los encierros y demás festejos taurinos, a varios «valientes» arriesgar sus vidas y salud ante los toros. Si cuando muchos de ellos agacharán la cabeza y se cagarán encima cuando el jefe o cualquier autoridad les levanta la voz.

(Septiembre 1996)

jueves, 4 de septiembre de 2014

Más de 300 víctimas del genocidio judío condenan el genocidio palestino perpetrado por Israel

 

23 agosto 2014

Como sobrevivientes y descendientes de sobrevivientes y víctimas judías del genocidio a manos de los nazis, condenamos rotundamente la masacre de palestinos en Gaza y la ocupación y colonización de la Palestina histórica en curso. Condenamos además a EEUU por proveer los fondos para que Israel lleve a cabo los ataques, y a los Estados occidentales en general por usar su diplomacia para proteger a Israel. Los genocidios comienzan con el silencio del mundo.

Estamos alarmados por la deshumanización extrema y racista en la sociedad israelí hacia los palestinos, la cual ha llegado a grados febriles. En Israel, políticos y analistas en los diarios The Times of Israel y The Jerusalem Post han llamado en forma abierta al genocidio contra palestinos e israelíes de derecha están adoptando insignias neonazis.

Además, estamos indignados y repugnados por el abuso que Elie Wiesel ha hecho de nuestra historia en estas páginas para justificar lo injustificable: el brutal esfuerzo de Israel para destruir Gaza y el asesinato de más de 2.000 palestinos, incluyendo muchos cientos de niños. Nada puede justificar el bombardeo de refugios de la ONU, hogares, hospitales y universidades. Nada puede justificar que se deje a un pueblo sin electricidad ni agua.

Debemos levantar nuestras voces colectivas y usar nuestro poder colectivo para poner fin a todas las formas de racismo, incluyendo el genocidio del pueblo palestino en curso. Hacemos un llamado para un inmediato levantamiento del sitio a Gaza. Hacemos un llamado para un total boicot económico, cultural y académico a Israel. «Nunca más» debe significar ¡NUNCA MÁS PARA NADIE!


Siguen 360 firmas

martes, 2 de septiembre de 2014

Presentaciones internacionales en Asia


13 agosto 2014


Durante las primeras semanas de agosto, tuvieron lugar en Asia una serie de presentaciones y discusiones sobre anarcosindicalismo. Muchas Secciones de la AIT presentaron temas y tomaron parte en reuniones y en discusiones de mesa redonda con un amplio rango de activistas de Hong Kong y Taipei.

Además de una presentación y de discusiones sobre los principios y la práctica del anarcosindicalismo y de una presentación sobre la AIT, su historia y su funcionamiento, siete Secciones de la AIT participaron, presentando algo sobre sí mismas y sobre como se organizan. Hubo multitud de ejemplos de acciones directas exitosas, acompañados con videos. Hubo explicaciones sobre cómo algunas organizaciones eligen llevar a cabo una cierta campaña y también ejemplos de protestas sociales o actividades en las que las Secciones han estado comprometidas, desde protestas masivas en Brasil hasta cooperativas en España o el movimiento de inquilinos de Polonia.

Los eventos generaron gran cantidad de discusión e intercambio. También llegamos a aprender algo sobre las realidades locales de Hong Kong y Taiwan, montando encuentros extra con activistas. Se celebró un encuentro separado sobre movimientos antigentrificación en los cuales participaron algunos de los activistas de Hong Kong, compartiendo sus experiencias.

Los compañeros que participaron en la organización de los eventos los evalúan positivamente y desearían continuar con los diálogos y producir algunos textos básicos más, dirigidos a la gente de esa región.

Damos las gracias a todos los que ayudaron a organizar los eventos en estas ciudades, a todos los que ayudaron con los espacios, traducciones, comida o que simplemente mostraron su hospitalidad. ¡Gracias también a aquellos que asistieron, organizaron encuentros extra y compartieron sus experiencias locales! Esperamos volver a veros o tener noticias vuestras pronto.